Volker Türk explica razonamiento tras los planes para un pacto mundial sobre los refugiados

El Jefe de Protección de ACNUR detalla cómo un nuevo acuerdo para los refugiados ayudará tanto a los refugiados como a las comunidades que los acogen.

Volker Türk, Alto Comisionado Auxiliar para la Protección.
© ACNUR/Arianne Rummery

Por qué importa

¿Por qué necesitamos un nuevo pacto para los refugiados?

Alrededor del 60% de la población refugiada a nivel mundial vive en unos 10 países, todos pertenecientes al sur global. Los refugiados a menudo viven en las zonas más pobres de estos países.

El pacto mundial es una respuesta a la necesidad de la comunidad internacional de unirse y ayudar a los países que se ven particularmente afectados por los movimientos de refugiados. Esa es la finalidad general.

Pero, ¿por qué un nuevo acuerdo internacional? ¿Significa esto que la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados no es adecuada para este propósito?

La Convención sobre el Estatuto de los Refugiados se centra en los derechos de los refugiados y las obligaciones de los Estados, pero no trata de la cooperación internacional en un sentido amplio. Y eso es lo que el Pacto Mundial busca abordar.

Cómo marcará la diferencia

¿Qué diferencia tangible marcará el Pacto en la vida de los refugiados o en las comunidades que los acogen?

[Con su aplicación] veríamos una mejora en la educación de los niños y niñas refugiados, así como un mejor acceso a los servicios de salud para todos los refugiados, y más oportunidades de conseguir medios de vida. También veríamos cómo las comunidades de acogida se comprometerían con los refugiados de una manera diferente y, esperamos, apartándose de las políticas de campamentos que aún tenemos en demasiados países.

Países de acogida como Uganda, Ruanda, Irán, el contexto de Centroamérica o el Líbano – país que se encuentra con sus infraestructuras y servicios de salud ante un desafío enorme al acoger a un millón de refugiados – obtendrían el apoyo que necesitan.

El Pacto aseguraría que países como el Líbano reciban apoyo. No solo desde una perspectiva humanitaria, sino también desde una perspectiva de cooperación para el desarrollo. Esa es la novedad.

También creemos que obtendríamos más plazas de reasentamiento y más alternativas para que los refugiados se puedan trasladar a terceros países – como la reunificación familiar, las becas para estudiantes o las visas humanitarias – para que los refugiados puedan viajar de forma segura (lo que llamamos "vías complementarias"). Habría más apoyo en forma de sistema de acuerdos de reserva, facilitando apoyo técnico a los países que acogen, desde la recogida y análisis de datos hasta la gestión del medio ambiente.

Pero si el pacto no es legalmente vinculante, y los países pueden escoger los elementos que les convienen, ¿puede realmente marcar la diferencia?

Efectivamente, el pacto mundial es un instrumento que no es legalmente vinculante. Pero es un gesto político muy potente porque va a ser adoptado por la Asamblea General de las Naciones Unidas como una manera de dedicarse a la causa de los refugiados.

Los Estados miembros se lo están tomando muy en serio y quieren debatir todas y cada una de las secciones del documento. Quieren hacerlo suyo. Así es que, aunque no sea vinculante, tiene una relevancia increíble.

Reacciones al borrador del pacto

Algunas voces han expresado su preocupación porque el borrador del pacto no incluye pronunciamientos firmes sobre principios claves de la protección de refugiados, como el de no devolución. ¿Por qué no aborda esos temas clave?

No es una cuestión de replantear la Convención de 1951 o todos y cada uno de los principios o de los estándares, porque ya tenemos estos estándares. Estamos construyendo sobre unas bases muy sólidas de legislación internacional, de estándares y prácticas internacionales. Queremos ir más allá de lo que ya existe y abordar un vacío muy específico, que es definir mejor la cooperación internacional para compartir responsabilidades.

A medida que avanzan las conversaciones sobre el borrador del pacto, ¿están surgiendo preocupaciones concretas?

Está claro que los países que acogen refugiados creen que el Pacto debe ser más enérgico, que son necesarios unos compromisos más claros por parte de la comunidad internacional sobre los mecanismos de responsabilidad compartida.

También hemos oído a algunos países donantes decir que debemos ampliar la base de apoyo más allá de su grupo históricamente pequeño. La situación mundial de los refugiados es una preocupación internacional para la totalidad de los 193 Estados miembros de la ONU. No lo es solo para 10, 15 ó 20 países. Necesitamos más donantes, más países que aporten asistencia.

Los mecanismos de responsabilidad compartida: ¿cómo van a funcionar?

Descríbame cómo van a funcionar cuando haya una nueva crisis de refugiados con cientos de miles de refugiados huyendo, por ejemplo, la de Bangladesh. ¿Qué debería ocurrir?

En primer lugar, cuando un país se ve sacudido por un flujo a gran escala, como en Bangladesh o Uganda con el último flujo de refugiados congoleños, tenemos que saber rápidamente cuáles son las necesidades de las personas y el impacto en el país que los recibe.

Después, tenemos que presentar las necesidades en términos de ayuda económica, asistencia humanitaria y cooperación para el desarrollo a la comunidad internacional en su conjunto. Tendríamos que ver si algunos países dan un paso adelante y dicen: "sí, yo me comprometo a facilitar financiación"; "yo ayudaré en el frente educativo"; "yo ayudaré con asistencia técnica mediante acuerdos de reserva para garantizar que los bosques no desaparezcan debido al enorme flujo de personas que llegan a una zona determinada" (que es lo que está ocurriendo ahora mismo en Bangladesh); "sí, aumentaremos el reasentamiento".

Lo que queremos conseguir es una movilización muy rápida de apoyo: político, financiero, apoyo para el reasentamiento, de tal manera que los países – cuando se enfrentan a esta situación – no sientan que están solos. Que no están aislados, que a nadie le importa. Que, en realidad sí, la comunidad internacional se preocupa por las personas, pero también por el país afectado. Y que ofrece su solidaridad y actúa de manera solidaria con ellos. Eses es, realmente, el propósito.

Entonces, ¿se trata de reunir varias herramientas que ya existen y garantizar que se emplean más rápida y sistemáticamente?

La idea es desencadenar y activar mecanismos que son más rápidos, más equitativos, más previsibles, y que son también más integrales.

¿Qué se necesitará para fomentar la confianza entre los países que acogen para que permitan a los refugiados trabajar, poseer negocios, vivir fuera de los campamentos y, en general, tener unas políticas más progresistas hacia los refugiados?

Es importante reconocer el reto increíble que, para países como Uganda, Etiopía, Sudán, Tanzania o Ruanda, que tienen sus propios retos de desarrollo, supone hacer frente, de repente, a la llegada de cientos de miles de personas.

Pero si los países también pueden ver las crisis como una oportunidad y adaptar sus políticas en consecuencia, la situación se puede transformar en una ventaja. Esto quiere decir: de acuerdo, esta es una zona remota del país, tenemos este flujo de personas, tenemos el compromiso internacional, pues vamos a usarlo de tal manera que tanto la población refugiada, como la comunidad que la acoge, se puedan beneficiar de una cooperación para el desarrollo potenciada. No desarrollamos ni nos centramos solamente en un campamento, nos centramos en la zona donde los refugiados son acogidos y viven con las comunidades locales. Y nos aseguramos de construir las infraestructuras, de construir las carreteras, la red eléctrica, el abastecimiento de agua que benefician a los refugiados y a las comunidades que los acogen. Construimos las oportunidades de ganarse la vida que acompañan a todo este desarrollo.

Por supuesto, se necesitan inversiones. Se necesita una respuesta inicial fuerte, robusta. Se necesita apoyo y solidaridad. Eso es lo que está cambiando en el nuevo enfoque, y es un sólido alegato que defender ante los países.

El nuevo financiamiento del Banco Mundial para los países de bajos ingresos que acogen a refugiados está teniendo una buena acogida. Pero ¿qué diría usted a los gobiernos que preguntan por qué deberían pedir préstamos para ayudar a los refugiados?

Es fantástico ver este importante compromiso por parte del Banco Mundial para apoyar a los países de bajos ingresos que acogen refugiados en áreas frágiles, de tal manera que obtengan la inyección de fondos para desarrollar ciertas zonas del país que también acogen a refugiados.

El programa es una combinación de subsidios y préstamos con unas condiciones muy favorables, que tiene en cuenta los beneficios para los refugiados y para las comunidades que los acogen. El hecho de que las comunidades de acogida se beneficien de ello, lo convierte en una inversión para el desarrollo del país. El Banco Mundial lo considera en términos de viabilidad financiera y beneficios a largo plazo para el país.

Relación entre el pacto sobre refugiados y el sobre migración

De hecho, se están elaborando dos pactos mundiales: uno sobre refugiados y otro sobre migrantes. ¿Cómo se relacionan entre ellos y por qué existen dos?

La Declaración de Nueva York, adoptada en septiembre de 2016, estableció dos Pactos: uno sobre refugiados y otro sobre migración. Es necesario que sean coherentes entre ellos, pero también persiguen objetivos muy diferentes.

Carecemos de un marco legal claro y con unas políticas sólidas en lo que respecta a la migración. Mientras que en el contexto de los refugiados tenemos una base legal, política y operativa muy sólida.

En el frente de los refugiados, dado que tenemos todos estos estándares, bases, marcos legales y conocimientos operativos ya existentes, nos hemos movido para abordar aspectos particulares que requieren realmente la cooperación internacional. Mientras que, en migración, básicamente empezamos de cero.

Ambos pactos son ambiciosos. Cuando se adopten, en el curso del presente año, van a representar un cambio abismal en la manera en que la comunidad internacional trata el tema muy complejo de la migración y se compromete con los refugiados y con las comunidades que los acogen, actuando con una gran solidaridad hacia ellos. Tenemos la esperanza de que esto tendrá un impacto directo sobre la vida de millones de personas.

Gracias a la Voluntaria en Línea Esperanza Escalona Reyes por el apoyo ofrecido con la traducción del inglés de este texto.