BOGOTÁ, Colombia, 14 de julio de 2008 (ACNUR) - El desplazamiento forzado continúa siendo uno de los mayores problemas del volátil departamento del Putumayo, de acuerdo con un reporte de seis organizaciones no gubernamentales (ONG) locales e internacionales. El reporte, publicado en Bogotá el pasado jueves, estuvo basado en los descubrimientos de una reciente misión de monitoreo en la región del Putumayo, de la cual el ACNUR hizo parte como observador internacional.
Los autores del reporte identificaron el desplazamiento forzado, junto con "la ausencia de garantías para el goce de varios derechos, y la persecución de líderes comunitarios y defensores de derechos humanos", como las principales preocupaciones humanitarias en Putumayo.
La región es uno de los epicentros del conflicto armado colombiano, con una fuerte presencia de grupos armados irregulares, resultando en una militarización del área. Es una de las 15 regiones prioritarias para el ACNUR en Colombia por la alta incidencia del desplazamiento forzado, tanto interno como hacia la frontera con el Ecuador.
El reporte identificó varios grupos altamente vulnerables, incluyendo niños en riesgo de reclutamiento forzado por los grupos armados irregulares, grupos indígenas y mujeres en riesgo de violencia y explotación sexual. También se dijo que los líderes comunitarios, tanto indígenas como otros, están en alto riesgo de ser estigmatizados y perseguidos.
La región del Putumayo es el hogar tradicional de varios grupos indígenas. Pero la violencia amenaza la existencia de varios de ellos, incluyendo los Cofán, los Siona y los Nasa, especialmente cuando resulta en desplazamiento forzado. "En nuestro caso, no es posible hablar de desplazamiento hacia otro lugar, sino de desplazamiento dentro de nosotros mismos", dijo un representante Cofán en el lanzamiento del reporte.
"Cuando la espiritualidad muere dentro de nosotros, eso para nosotros es desplazamiento", agregó él. Para la población indígena, la pérdida de sus territorios conduce a una ruptura en sus lazos comunales y espirituales.
Un oficial senior del ACNUR encontró que todavía se puede mantener la esperanza. "Si el panorama general del desplazamiento en Colombia es uno de luz y sombras, se puede decir que en el Putumayo desafortunadamente hay más sombras que luces", dijo Roberto Mignone, representante adjunto del ACNUR en Colombia.
"Una de las luces más fuertes viene de las personas individuales, asociaciones sociales y organizaciones indígenas trabajando para sus derechos", agregó él. "Hay un riesgo de que estas luces también se puedan apagar, es por esto que es tan importante estar con ellos y visibilizar su situación".
El ACNUR también señaló la importancia del reporte como una fuente crucial de información para todos los involucrados en proteger a la población desplazada. La Agencia para los Refugiados ha venido trabajando en Putumayo desde el 2000 para apoyar los esfuerzos del Gobierno en proteger y atender a la población desplazada. Con una oficina de terreno en la capital departamental, Mocoa, organiza misiones frecuentes a otras partes de la región y trabaja hombro a hombro con la población desplazada y las comunidades locales.
Así como monitorear y proveer de información y asistencia legal, el ACNUR dirige un número de proyectos prácticos para las comunidades en las áreas más afectadas por el desplazamiento forzado. Por ejemplo, ayuda a construir y poner a funcionar internados en veredas a lo largo del río Putumayo, para albergar a niños desplazados de comunidades remotas, quienes de otra forma no habrían podido ir a la escuela.
En los últimos años, la tasa de desplazamiento forzado en Putumayo ha sido casi ocho veces más alta que el promedio nacional. Con solo 0.6 por ciento de la población nacional, la región suma un cinco por ciento de todos los casos registrados de desplazamiento forzado en Colombia.
Las ONGs encargadas del reporte fueron:
- MINGA (Asociación para la Promoción Social Alternativa);
- Comisión Intereclesial de Justicia y Paz;
- CODHES;
- Coalición contra la vinculación de niños, niñas y jóvenes al conflicto armado en Colombia;
- Mesa de Trabajo Mujer y Conflicto Armado;
- Pastoral Social Caritas Colombia/Catholic Relief Service.

Un dibujo de un niño indígena describiendo la vida en Putumayo
Por Marie-Hélène Verney
En Bogotá, Colombia
Fecha: 14 Julio 2008