4. 3 Refugiados vietnamitas en los Estados Unidos
A partir de 1975, los Estados Unidos abrieron
sus puertas a más de un millón de vietnamitas. Aunque
el mayor número reside ahora en California, estas personas
llegaron a todos los estados y prácticamente a todas las
ciudades importantes del país.
Los vietnamitas llegaron en varias oleadas. Más
de 175.000 refugiados vietnamitas huyeron a los Estados Unidos
durante los dos años que siguieron a la caída de
Saigón en 1975. Una amplia mayoría llegó
en el plazo de unas semanas y fue albergada en cuatro campamentos
de refugiados provisionales enclavados en bases militares estadounidenses.
Una docena de organizaciones privadas, en su mayoría de
carácter religioso, asumió la responsabilidad de
reasentar a los vietnamitas en ciudades y poblaciones de los Estados
Unidos. Organizaron el alojamiento y clases de lengua inglesa,
buscaron escuelas para los niños y ayudaron a los adultos
a encontrar trabajo.
Los estadounidenses respondieron positivamente
a esta primera oleada de vietnamitas. Muchos tenían un
sentimiento de culpa por la intervención de su país
en Vietnam y recibieron con agrado la oportunidad de ayudar a
los refugiados. Iglesias y grupos comunitarios de todo el país
actuaron como patrocinadores locales, ayudando a orientar a los
refugiados en sus nuevas comunidades. A este primer grupo de refugiados
le fue extraordinariamente bien en los Estados Unidos. La mayoría
de ellos pertenecían a la clase media urbana del sur de
Vietnam. De los cabezas de familia, más de la cuarta parte
tenían educación universitaria y más del
40% había cursado enseñanza secundaria. En términos
generales, los integrantes de este grupo eran relativamente cualificados,
urbanizados y flexibles.vi
Pese a haber llegado a los Estados Unidos en un período
de grave recesión económica, en 1982 su tasa de
empleo era más alta que la de la población estadounidense
en general. Surgieron comunidades vietnamitas en California, Texas
y Washington, DC., y pronto negocios vietnamitas abastecieron
a las nuevas comunidades.
Una segunda oleada de refugiados vietnamitas
comenzó a llegar a los Estados Unidos en 1978. Eran los
«refugiados del mar», que huían de la creciente
represión política en Vietnam, especialmente contra
los vietnamitas de etnia china. Aunque es difícil calcular
las cifras exactas, el número total de refugiados del mar
vietnamitas que entraron entre 1978 y 1997 se estima en más
de 400.000.vii
Los refugiados del mar estaban peor preparados para la vida en
los Estados Unidos. En general, su educación académica
era inferior y sus orígenes eran más rurales que
los de los refugiados que habían llegado en 1975; muchos
menos hablaban inglés. Muchos habían sufrido persecución
en Vietnam, trauma en alta mar y duras condiciones en campamentos
de refugiados de países del sudeste de Asia que sólo
de mala gana aceptaron su presencia temporal. Asimismo, a diferencia
de la primera oleada de vietnamitas, muchos de los cuales huyeron
en grupos familiares, un gran número de los refugiados
del mar eran hombres solos.
Cuando llegó este grupo de vietnamitas,
muchos estadounidenses comenzaban a estar cansados de los refugiados.
El sentimiento contrario a los inmigrantes, avivado por una economía
en declive, llevó a ataques a vietnamitas en varias comunidades.
El gobierno de los Estados Unidos redujo el período de
ayuda a los refugiados recién llegados y, pese a que la
situación de la economía era peor aún que
en 1975, adopto algunas medidas que tenían como objetivo
incorporar a los refugiados a la población activa lo antes
posible. Muchos de los refugiados del mar terminaron ejerciendo
empleos mal pagados, a menudo sin tener la oportunidad de aprender
inglés ni de aclimatarse a su nuevo entorno. Sin embargo,
según un estudio sobre autosuficiencia entre los refugiados
del sudeste de Asia, efectuado en 1985 por encargo del gobierno
de los Estados Unidos, en el plazo de tres años a partir
de su llegada su situación económica era comparable
a la de otros grupos minoritarios estadounidenses.
El Programa de Salidas Organizadas, creado en
1979, hizo posible la emigración directa de los vietnamitas
desde Vietnam a los Estados Unidos. Más adelante, con la
intención de beneficiar a los familiares de los refugiados
vietnamitas que ya se encontraban en los Estados Unidos y a los
survietnamitas vinculados con el gobierno estadounidense, éste
amplió el Programa de Salidas Organizadas a los asiático-americanos
(vietnamitas hijos de militares estadounidenses) y a los ex presos
políticos y los ex internos en campos de reeducación.
Entre 1979 y 1999, más de 500.000 vietnamitas entraron
en los Estados Unidos en aplicación de este programa.
Muchas de estas personas tuvieron que comenzar
de nuevo en los Estados Unidos en condiciones especialmente difíciles.
Los ex presos políticos y los ex recluidos en campos de
reeducación llegaban traumatizados por sus experiencias
en Vietnam. También tenían más edad que la
mayoría de los refugiados del mar o que los que habían
llegado en 1975. Les resultaba más difícil encontrar
trabajo, y a menudo los empleos que podían encontrar no
eran acordes con su anterior posición social. En conjunto,
estos factores han dificultado su adaptación económica
y psicológica. En general, sin embargo, la mayoría
de los vietnamitas que en número superior al millón
se reasentaron en los Estados Unidos (y de modo más especial
los estadounidenses vietnamitas de segunda generación)
se han adaptado bien y hoy son parte integrante de la sociedad
estadounidense.