LA SITUACIÓN DE LOS REFUGIADOS
EN EL MUNDO 2000
Cincuenta años de acción humanitaria

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A N T I G U A   R E G I Ó N   S O V I É T I C A |


8 . 2 Las organizaciones no gubernamentales


El término «organización no gubernamental» (ONG) se aplica a una amplia gama de organismos sin ánimo de lucro. Designa, en particular, las organizaciones humanitarias y las organizaciones de vigilancia y defensa de los derechos humanos. Desde su nacimiento, el ACNUR ha trabajado con un gran número de ONG. Comprenden las ONG internacionales, que operan en muchos países distintos, las ONG nacionales, que sólo actúan en su propio país, y algunas grandes «familias» descentralizadas de ONG, como CARE International, World Vision International, Oxfam y Save the Children Alliance.

Estas organizaciones llevan a cabo un amplio espectro de actividades, entre ellas el trabajo de ayuda de emergencia, el desarrollo a largo plazo y la vigilancia y defensa de los derechos humanos. La Alta Comisionada, Sadako Ogata, ha afirmado que las ONG son «un importante factor democratizador en el espectro internacional de las Naciones Unidas».i El creciente reconocimiento internacional de sus importantes contribuciones se pone de manifiesto en también en la concesión del premio Nobel de la Paz de 1999 a Médicos sin Fronteras.

No es fácil obtener estadísticas globales de ámbito mundial sobre el número de ONG y los recursos canalizados a través de ellas. Algunos observadores calculan que el total de fondos que se canalizan a través de las ONG en el mundo supera los 8.500 millones de dólares al año.ii En las emergencias en particular, la proporción de la ayuda al desarrollo en otros países que se canaliza a través de las ONG ha crecido espectacularmente en los últimos 15 años.

El ACNUR ha colaborado estrechamente con las ONG desde su creación. De hecho, el Estatuto de la organización estipula expresamente que el ACNUR administrará la asistencia a los refugiados tanto a través de organismos públicos como particulares. En sus primeros años, debido en parte a los fondos limitados que tenía a su disposición, el ACNUR funcionó esencialmente como organismo de coordinación y supervisión. En este período, las ONG se convirtieron en asociados importantes del ACNUR. Cuando tuvieron lugar las afluencias de refugiados a gran escala en África en la década de 1960, El ACNUR y las ONG desarrollaron una nueva relación de trabajo, más dinámica, actuando en particular a través del Consejo Internacional de Organismos Voluntarios (CIOV), una organización que aglutinaba a las ONG, fundada en 1962 y que continúa desempeñando un papel importante.

En la década de 1970, el número de ONG comenzó a aumentar, y estas organizaciones se convirtieron en los principales asociados del ACNUR en la ejecución de todos los aspectos del trabajo de la organización. Al terminar la década de 1970, por ejemplo, 37 ONG distintas trabajaban en Khao-I-Dang, un campamento de refugiados camboyanos en Tailandia. Durante todo la década de 1980, las ONG continuaron proliferando durante las grandes emergencias de refugiados en el Cuerno de África, Asia y América Central. A finales de esa década, más de 100 ONG internacionales trabajaban en los campamentos y asentamientos de refugiados afganos en Pakistán.

En la década de 1990 tuvo lugar el mayor incremento en el número de ONG, en sus dimensiones, capacidades operativas y recursos. Se calcula que, en 1994, más de 100 ONG operaban en los campamentos ruandeses en lo que entonces era Zaire, 150 en Mozambique, 170 en Ruanda y unas 250 en Bosnia y Herzegovina. La crisis de Kosovo en 1999 volvió a confirmar el número y la diversidad de las ONG capaces de acceder a fuentes públicas y privadas.

Son los gobiernos, y no los donantes individuales, los máximos responsables del reciente incremento de los fondos destinados a las ONG. En 1970, la financiación procedente del sector público representaba sólo un 1,5% del presupuesto de las ONG. A mediados de la década de 1990, se había elevado al 40% y continuaba en alza.iii Este incremento de los fondos procedente de los gobiernos y de fuentes de la ONU ha llevado a algunos observadores a preguntarse si algunas de estas organizaciones deberían seguir llamándose organizaciones no gubernamentales. En muchos de sus proyectos, las ONG actúan esencialmente como subcontratistas de los gobiernos o de las Naciones Unidas. A la inversa, sin embargo, en muchos casos las ONG critican abiertamente tanto a los gobiernos como a las Naciones Unidas.

Los gobiernos financian cada vez más a las ONG nacionales, reduciendo de este modo su papel tradicional de intermediarias de las ONG internacionales. Muchas de estas ONG nacionales son pequeñas. Algunas son organizaciones de base comunitaria, su personal es muy escaso y actúan exclusivamente en una pequeña ciudad o aldea. Se ha producido una proliferación de este tipo de ONG. Por ejemplo, sólo en Afganistán trabajaban en 1999 más de 200 ONG nacionales distintas.

El ACNUR ha estrechado gradualmente sus relaciones de trabajo con las ONG de ámbito nacional. Durante la crisis de Bosnia, más del 90% de la asistencia humanitaria del ACNUR fue distribuida por organizaciones locales como Merhamet, CARITAS y secciones locales de la Cruz Roja. En 1999, 395 ONG nacionales trabajaban en asociación con el ACNUR: tres veces más que cinco años antes. En 1999, estas ONG nacionales ejecutaban casi el 20% de los proyectos del ACNUR. Desempeñan un papel importante en la creación de la sociedad civil local y siempre permanecen hasta mucho tiempo después de que las organizaciones humanitarias internacionales se hayan marchado.

Desde 1994, la cooperación y las consultas entre el ACNUR y las ONG se han ampliado a través del denominado proceso de «Asociación para la Acción». El ACNUR y las ONG se reúnen periódicamente en la mayoría de los países donde operan. Estas reuniones contribuyen a desarrollar estructuras de asociación y permiten a las ONG participar en el desarrollo y la planificación de la política propia del ACNUR. El proceso de «Asociación para la Acción» ha resultado especialmente útil en emergencias de refugiados inesperadas y a gran escala.

La importancia de las ONG para el ACNUR se constata en el hecho de que, en 1999, el ACNUR canalizó 295 millones de dólares a través de 544 ONG asociadas en la ejecución de programas. Más o menos la mitad de los programas del ACNUR son aplicados ahora por ONG internacionales, 34 de las cuales recibieron más de 2 millones de dólares cada una en 1999.

La Carta Humanitaria y las Normas Mínimas para la Respuesta a Desastres, conocidas como Proyecto Esfera, tienen como objetivo aumentar la eficacia de la asistencia humanitaria y conseguir que los organismos humanitarios rindan cuentas en mayor medida. Este marco de principios y práctico para la acción humanitaria, puesto en marcha en 1997, es el resultado de la suma de esfuerzos de más de 200 organizaciones, entre ellas ONG, el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, instituciones académicas, las Naciones Unidas (incluido el ACNUR) y organismos gubernamentales.

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