La ayuda a los niños traumatizados Un innovador programa canadiense ofrece buenos resultados en la asistencia a los niños refugiados con trastornos Por Nanda Na Champassak “Mi padre ha muerto y mi madre está desaparecida. Sufro demasiado. Mi hermana también. Siempre estoy llorando por mis padres para que Dios me los devuelva.» Unos 10 millones de niños, incluido el joven de Sierra Leona que escribió estas angustiosas palabras, han sufrido graves traumas psicológicos en la pasada década despues de escapar de guerras y otras formas de violencia y persecución.
ta un lugar que no conoce de
la ciudad para contarle sus problemas a un perfecto desconocido a través
de un intérprete», señala uno de los médicos.
Lo que se hizo en cambio fue desarrollar un programa comunitario centrado en la escuela y, según David Gladstone, consultor del Instituto, su primer y más importante paso fue simplemente escuchar a los niños con problemas. DESEOS COMPARTIDOS El hecho de que expresaran deseos universales —tener amigos, practicar deportes, rendir en clase, hablar inglés y «sentirse seguros»— no supuso una sorpresa. El programa «Puentes tendidos» tuvo luego que abordar estos problemas sin estigmatizar a los niños estresados, además de conseguir crear algo tan intangible como el sentido de pertenencia. Se creó una serie de actividades escolares cuidadosamente diseñada para ser una extensión de lo que los profesores ya hacen, en vez de ser un programa adicional. Los llamados «equipos de compañeros» fomentan la amistad e intentan salvar las diferencias culturales. Otros programas como «El arte está en mi interior», «Historias de clase» y «Juegos que nos gustan» ayudan a liberar la tensión emocional mediante ejercicios de autoexpresión y promueven la autoestima y la confianza en uno mismo. El «Cambio-intercambio» anima a los niños a discutir y resolver problemas personales como el de los motes o las novatadas. David Gladstone indica que, para que el método «Puentes tendidos» tenga éxito, la escuela entera debe implicarse, por lo que el Instituto ha creado unas guías y talleres de formación para directores de escuela, maestros, familias y organizaciones comunitarias. «Puentes tendidos» ha tenido el suficiente éxito como para que otras escuelas de Toronto lo apliquen y para que sus ideas lleguen incluso más lejos. Miriam Di Giuseppe, antigua directora de escuela y consultora educativa del Instituto, ha ayudado a adaptar el método para ponerlo en práctica en escuelas de Croacia, Bosnia y Herzegovina y Albania. Después de una conferencia en Bosnia, aseguró que «por primera vez los estudiantes han tenido la oportunidad de expresar libremente sus necesidades y sus preocupaciones a los adultos. Eso ha conseguido abrir los ojos a los educadores, que no están habituados a escuchar las voces de los niños», lo cual refuerza su opinión de que «las escuelas deben ser lugares de sanación donde los niños puedan expresarse libremente». Actualmente el Instituto está terminando la guía para un programa psicosocial llamado «Puentes cruzados» destinado a niños en campos de refugiados. Contiene muchos de los objetivos fundamentales del programa «Puentes tendidos», pero ha sido adaptado para ofrecer métodos prácticos con lo que poner en marcha los programas psicosociales en los campamentos, incluyendo actividades en las que los niños pueden sentirse a salvo jugando, aprendiendo y sanando. Más información sobre
el Instituto Internacional
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