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Experiencia en el Centro de Acogida de Refugiados de Sevilla (IMSERSO)

LA SOLIDARIDAD...
¿PODEMOS PERMITÍRNOSLA?

Para muchas personas la problemática de los refugiados es algo muy alejado y ajeno a su propia vida cotidiana, a su trabajo, a sus hábitos, a su familia… a su mundo, en definitiva. Son personas que no ven o no quieren ver el problema hasta que éste les afecta directamente. Muy poca gente se pone en la piel de aquellos hombres y mujeres que han tenido que abandonar sus puntos de referencia.

Dentro de los objetivos prioritarios del Centro de Acogida a Refugiados (CAR) de Sevilla se encuentran la divulgación y la sensibilización social respecto al Programa de Acogida a Refugiados. Asimismo, el Centro actúa cono canalizador de información referente al asilo/refugio en la Comunidad Autónoma de Andalucía, especialmente en los municipios de la provincia de Sevilla.

Desarrollamos un Programa que centra su atención en el acceso a actividades formativas ocupacionales, el fomento de actitudes prelaborales, la mediación empresarial y todos los aspectos relacionados con su integración en el mundo del empleo. Con vistas a ofrecer una mejor atención y divulgación del Centro y su programa, también se están realizando nuevas alternativas de trabajo como el Marketing Social e Investigación (estudio de culturas laborales) en colaboración con la Universidad de Sevilla.

La experiencia adquirida en el transcurso de estos años nos permite hacer una valoración de los principales obstáculos y necesidades que el proceso de inserción sociolaboral de este colectivo presenta. Uno de los aspectos que es necesario tener en cuenta e investigar, al objeto de conseguir unos mejores resultados de actuación, es el estudio de las diferentes culturas laborales de los países de origen.

Si la sociedad camina hacia una diversificación multicultural y entendemos que la incorporación de trabajadores de otras culturas y países es necesaria, tendremos que conocer su realidad al objeto de facilitar una mejor convivencia. En relación a las personas que han sido atendidas en el Centro de Acogida a Refugiados de Sevilla, hay que destacar su procedencia mayoritaria del África Subsahariana y sus hábitos de trabajo no formales, es decir, no se plantean en un primer momento un trabajo estable, sino más bien algo que les permita ir viviendo. Evidentemente su itinerario de llegada al país, que en ocasiones puede durar varios años, hace que la actividad laboral sea meramente de supervivencia.

Las personas procedentes de los países del Este tienen problemas para entender factores como productividad, competitividad, horarios y responsabilidad. Provienen de un medio en donde, hasta hace poco, el acceso al mundo del trabajo estaba mediatizado por el Gobierno, y actualmente están sujetos a una profunda crisis económica, con una quiebra de los valores laborales. Respecto a quienes llegan de países como Irán, Irak, etc., en su mayoría procedentes de un status de formación superior, es necesario realizar una labor de reciclaje y adaptación a su nueva situación, ya que, en un principio, van a acceder a puestos de inferior cualificación.

De la experiencia con el colectivo cubano, cabe señalar su alta cualificación y facilidad para moverse y adaptarse a una nueva situación, mientras que del colectivo argelino puede señalarse que sus integrantes provienen de zonas rurales y han trabajado mayoritariamente como autónomos en pequeños negocios, heredados de generaciones anteriores. Por último, las personas procedentes de Colombia cuentan con buenas habilidades sociales para desenvolverse en el mundo del trabajo, así como un gran interés en la realización de Cursos de Formación Profesional, que les permiten una buena adecuación a la realidad del mercado laboral español. El hecho de ser hispanoparlantes facilita, en el tiempo, el período de integración.

Otros problemas en relación con el conjunto de los refugiados serían los problemas psicológicos que inciden en su incorporación al mundo del trabajo, así como la no obtención de la documentación y la pérdida del puesto de trabajo, al quedar la persona en situación irregular. En cuanto al trabajo en Proyectos de Autoempleo o la posible creación de una Cooperativa, hay que decir que, aunque se está trabajando en ello y va a ser una línea a desarrollar en el futuro, hasta el momento la experiencia no ha tenido una gran aceptación, bien porque no existe una experiencia empresarial previa por parte del colectivo de solicitantes de asilo y refugiados, bien por los problemas que presenta la elaboración de un proyecto empresarial.

Tampoco es fácil la incorporación a un puesto de trabajo por cuenta ajena. En este caso, conviene prestar atención, dentro del organigrama de la empresa, a la adaptación al funcionamiento interno de ésta, al acceso a un primer empleo o el restablecimiento de la actividad laboral formal, después de un periodo de ruptura en el cual los hábitos laborales se han perdido, a los posibles problemas con compañeros de trabajo —tópicos prejuiciosos como «los extranjeros vienen a quitarnos el puesto», desinformación e incomprensión de su cultura (por ejemplo: el rezo en los musulmanes) o a la asunción por parte del refugiado de un rol en el que la sociedad de acogida debe proporcionarle sobreprotección al serle reconocido el estatuto, lo que se extrapola al ámbito laboral (confundir al empresario con un benefactor, un amigo...).

Respecto a los posibles problemas de racismo/xenofobia, al no aceptar a personas de otras realidades culturales , hay que señalar que, en la experiencia del C.A.R. de Sevilla, son irrelevantes. Al contrario, hay que agradecer la buena predisposición y colaboración por parte del empresariado. El










Recomendaciones para facilitar la inserción laboral de refugiados

1. Realizar una entrevista personal y elaborar un programa individual de inserción sociolaboral.

2. Constrastar la información que tiene el solicitante de asilo sobre el mundo laboral del país de acogida y, en caso negativo, proporcionarle información real sobre el mismo.

3. Trabajar en grupos en función del mismo contexto sociocultural para verificar las similitudes y diferencias de los valores culturalmente asumidos respecto al trabajo y las relaciones laborales.

4. Dotar de formación ocupacional y reciclaje de la misma.

5. Crear hábitos laborales acordes a la nueva cultura del trabajo.

6. Procurar contactos entre empresarios, sindicatos e institución con el fin de lograr una mejor integración en la incorporación al puesto de trabajo.

7. Establecer un campo de negociación para que conviva la cultura laboral de origen en el contexto español y el derecho a mantener sus propias señas de identidad.

8. Al presuponer la incorporación progresiva de trabajadores extranjeros al mercado laboral español, se considera conveniente la figura del mediador intercultural laboral del país de origen, al objeto de dar respuesta a la problemática a la que pueda dar lugar el refugiado y mediar en los conflictos entre este trabajador y el empresario.

9. Eliminar factores de sobreprotección hacia el refugiado por parte del empresario que discriminen al resto de trabajadores.

10. Asesorar a las empresas sobre procesos de contratación a extranjeros y ayudar en las dificultades que puedan surgir a lo largo del proceso.

11. Informar al resto de trabajadores de la empresa sobre aspectos diferenciadores de la cultura del país de origen del trabajador.

12. Posibilidad de crear cooperativas mixtas, es decir, entre españoles y solicitantes de asilo o refugiados, aportando el trabajador extranjero su experiencia personal de su país de origen.

13. Denunciar irregularida- des en el tratamiento de trabajadores extranjeros: salario menor, condiciones de trabajo, inseguridad, riesgos laborales, etc.

hecho de que se trate de un centro oficial y la sensibilización de los empresarios que acuden al mismo pueden ser las causas de que no se detecten casos de abusos. No obstante, anadamos que, en los estudios realizados al respecto, sí se dan casos de racismo/xenofobia, sobre todo en personas vulnerables al depender del contrato de trabajo su documentación y posible regularización.

Otros tres problemas en la integración laboral de los refugiados que suelen presentarse son el abandono del puesto de trabajo sin comunicarlo y sin tener otra alternativa que les ofrezca un medio de vida; el reciclaje, que debe realizarse en los casos en los que la persona esta cualificada para poder acceder al desempeño de su puesto, y el desconocimiento de la legislación laboral, de su derechos y deberes como trabajadores.

Reportaje elaborado por el Equipo Técnico del C.A.R. de Sevilla

 

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