| «El
tiburón se ha ido, pero siguen quedando algunas pirañas
en el agua.»
El Ministro de Asuntos Exteriores bosnio Zlatko Lagumdzija, tras oír
la noticia sobre la extradición de Slobodan Milosevic a La Haya.
«Al principio sentí que todo estaba
fuera de control. Luego vi el cielo y el sol. Fue hermoso.»
Reacción de una anciana kosovar cuando salió por primera
vez a la calle tras un año de oscuridad en su apartamento.
«Es un día que pocos habían
imaginado pero que
muchos deseaban. Es una día que no se recordará como una
venganza, sino por su justicia. Es una victoria de la asunción
de responsabilidades sobre la impunidad.»
Kofi Annan, Secretario General de la ONU, sobre la entrega de Milosevic
al Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia. |
«Vinimos
juntos y saldremos juntos.»
El Presidente de EE.UU., George Bush, en visita a Kosovo, reafirma la
prolongada participación militar de Washington en la región.
«No supimos que venían hasta que llamaron a la puerta y ahí
estaban.» Una familia kosovar respecto a la llegada de
una segunda familia que huía de los recientes conflictos en Macedonia.
Los kosovares habían vivido con los macedonios cuando fueron refugiados
dos años antes.
«Cuanto más esperan, más pierden. Cada vez
más gente decide tomar el último autobús.»
Un funcionario para refugiados en Bosnia, describiendo el aumento del
número de quienes quieren regresar y reclamar sus antiguas propiedades.
«Ha empezado un nuevo siglo, pero seguimos
encendiendo hogueras como los indios. La comida que recibimos se la echamos
a los cerdos.»
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Un
serbio desplazado de Kosovo y alojado en un centro colectivo
en Serbia.
«Para nosotros el tiempo se detuvo aquel día.»
Una mujer que perdió a 22 miembros masculinos de su familia durante
las ceremonias en memoria de la masacre de Srebrenica (Bosnia), la peor
atrocidad cometida en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.
«Somos la rueda que nunca chirría.»
Un líder gitano, lamentándose por el hecho de que nunca
se escuche a su comunidad en los círculos gubernamentales.
«Más de un millón de personas
permanecen desplazadas por los conflictos de la pasada década en
los Balcanes.
Lo último que necesita la región son más refugiados.
»
El Alto Comisionado, Ruud Lubbers, acerca del conflicto en Macedonia. |