EL MEDIO AMBIENTE
Un Momento Crítico

Número 115• 2002
ARTÍCULOS


 


Editorial

Momentos críticos para el medio ambiente

Hace una década, la entonces Alta Comisionada Sadako Ogata dijo en una conferencia mundial que "la relación entre refugiados y medio ambiente se ha pasado por alto durante mucho tiempo."

Campos superpoblados = degradación medioambiental. ACNUR/A. Hollmann
En lo que hasta entonces era probablemente la declaración de principios más completa en torno a este tema, Ogata no sólo destacó la conexión obvia entre la huida a gran escala de refugiados y la destrucción ecológica, sino también el hecho de que, a menudo, la primera razón que obliga a huir a los civiles es la degradación medioambiental y la lucha por los recursos naturales.

La guerra en Sierra Leona, por ejemplo, ha sido una de las más crueles de los tiempos modernos. Desencadenada en parte por la lucha para controlar la enorme riqueza en diamantes del país, en ella murieron decenas de miles de personas e incluso un número mayor se convirtieron en refugiados.

Ogata prometió que el ACNUR se implicaría más al respecto y en los siguientes diez años las cuestiones medioambientales han pasado a ser en general más "motivo de noticia". Este mismo año se celebrará en Suráfrica un congreso mundial sobre medio ambiente y desarrollo sostenible.

Los programas del ACNUR cubren ahora una amplia gama de actividades. Los programas educativos a través de ecoclubs, charlas en clase y teatros locales explican tanto los problemas ambientales como las soluciones a los refugiados, las comunidades locales y los funcioarios gubernamentales. La agencia y la famosa científica Jane Goodall están analizando la posibilidad de introducir su popular concepto de Club de Raíces y Tallos en los campos de refugiados.

La reforestación y plantación de árboles es una de las piedras angulares de los esfuerzos del ACNUR, pero otras actividades abarcan desde simples técnicas de horticultura, la introducción de hornos ahorradores de energía y la manutención de guardabosques locales hasta el empleo de alta tecnología para obtener imágenes por satélite.

Hace falta más, tanto en términos prácticos como a la hora de reconocer la importancia de la cuestión. Los proyectos medioambientales se siguen viendo a menudo como "lujos" que pueden ponerse en práctica sólo cuando se han atendido otras cuestiones más urgentes, cuando en realidad los problemas relacionados con la ecología pueden tener un componente altamente político y extenderse a los ámbitos de protección, seguridad, alimentación y salud.

Los programas son caros. Los recursos de mano de obra son escasos, aunque este es un momento particularmente crítico en el ciclo medioambiental de los refugiados. En el Cuerno de África está previsto el cierre de más de 30 campamentos en un futuro cercano y la agencia emprenderá una de sus más ambiciosas operaciones de limpieza.

Mientras cientos de miles de refugiados afganos regresan a sus hogares, puede que al menos 200 enclaves en Pakistán, que durante muchos años han albergado a millones de afganos, necesiten ser rehabilitados. Incluso Afganistán está amenazado por otra sequía que afectará a millones de personas.

Si Ogata dio la alarma hace una década, el Alto Comisionado Ruud Lubbers ha vuelto a resaltar recientemente el mensaje de que ignorar los problemas medioambientales puede poner en peligro la propia institución del asilo.