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Imágenes de satélite, sacos de arpillera, latas de hojalata

Los proyectos van desde lo más sofisticado -el uso de imágenes de satélite para medir la degradación de los bosques- a lo más simple -la utilización de sacos de arpillera y latas recicladas para cultivar vegetales en los rincones de un campo de refugiados muy poblado. Pueden costar unos pocos céntimos o millones de dólares. Pueden estar diseñados para ayudar a una familia a luchar contra la desnutrición o para regenerar una región entera, ayudando no sólo a las grandes poblaciones de refugiados sino también a las cercanas comunidades locales que les sirven de "anfitrionea". Los programas medioambientales incluyen:

Preparación de una plantación de árboles en Sudán. ACNUR/R.Wilkinson

Árboles

Los millones de refugiados necesitan enormes cantidades de madera para cocinar, para calentarse y como material de construcción, de forma que las grandes concentraciones de civiles pueden suponer una fuerte presión sobre los bosques locales. En el noroeste de Tanzania, durante los 90, por ejemplo, las personas desarraigadas consumían 1.200 toneladas de leña cada día. La reforestación, la plantación de árboles y la regeneración natural se han convertido, pues, en importantes piedras angulares del programa medioambiental de la agencia para los refugiados. Los proyectos varían desde los planes para revitalizar regiones enteras replantando tierras de bosque o permitiendo que crezca la flora local hasta los que incitan a las familias de refugiados a plantar árboles en sus asentamientos y jardines traseros.


Educación

La educación medioambiental podría ser el factor individual más importante en la sensibilización de refugiados, comunidades locales, representantes del gobierno y trabajadores humanitarios de cara a los problemas y soluciones medioambientales. La información se transmite de diversas formas, a través de talleres y reuniones oficiales, formación de grupos conjuntos de refugiados y personas de la comunidad local, creación de clases especiales en escuelas de refugiados y de teatros al aire libre en campamentos como el de Dadaab en Kenia oriental.
En los teatros al aire libre se educa a los refugiados sobre el medio ambiente. ACNUR/R.Wilkinson

 

Cultivo en pisos múltiples.
ACNUR/R.Wilkinson

Horticultura

En contraste con los milagros de la era espacial, un simple proyecto denominado "cultivo en pisos múltiples", que incluye sacos de arpillera, viejas latas usadas y aguas residuales, puede ser extremadamente útil para las familias en los campamentos de refugiados superpoblados, donde apenas hay espacio para cultivar vegetales que sirvan de complemento a su dieta. Se llena con tierra una bolsa que tenga la suficiente profundidad y forma de tubo. En la parte media de la bolsa se inserta un embudo perforado hecho de latas usadas y lleno de piedras. Las piedras limpian el agua residual que se echa por el embudo antes de que ésta se filtre a la tierra y riegue la variedad de vegetales que crecen en los distintos niveles. Los expertos están explorando también la eficacia de un sistema utilizado por los refugiados ruandeses, que acumulan sus basuras en las termiteras cercanas, donde se descomponen hasta formar un tosco fertilizante que puede usarse en los cultivos.


Hornos

Muchas familias de refugiados cocinan sus comidas en derrochadoras hogueras al aire libre y una de las mejores formas de reducir el consumo de leña es la introducción de hornos de consumo eficiente. Pero este proceso no siempre ha funcionado bien. Algunos de los primeros hornos resultaban demasiado caros o necesitaban ser reparados constantemente. Los refugiados los rechazaban porque sus hogueras tradicionales eran más sencillas o por tabúes culturales. Pero los expertos siguen mejorando sus modelos e insisten en que se puede ahorrar hasta un 60-70 por ciento de las necesidades energéticas de una familia.
Hornos ahorradores de energía en Honduras. ACNUR/A. Ritchie

 

El campo de Ifo en Kenya visto desde el espacio. Copyright: SPACEIMAGING.COM

Satélites

Las imágenes e información que proporciona la alta tecnología de los satélites y sistemas de posicionamiento global juegan un papel importante en la estrategia medioambiental. Las fotos espaciales fijan la localización y el trazado de los campamentos y las imágenes estratigráficas en 3D pueden ayudar a determinar el emplazamiento más idóneo para la instalación de un equipo de telecomunicaciones con el que conectarse al mundo exterior. Las imágenes con códigos de colores señalan los cambios del entorno local y son particularmente útiles en el desarrollo de proyectos para combatir la erosión. En secuencias de "antes y después", pueden servir para resolver cuestiones políticamente sensibles como el nivel de daños -o su ausencia- causado por los refugiados.


Limpieza

A medida que cientos de miles de refugiados regresan a sus hogares en el Cuerno de África o Afganistán, muchos campamentos requieren una limpieza a fondo. Los costes pueden ser enormes. Sólo en África, rehabilitar los enclaves existentes podría costar 150 millones de dólares al año. En el pasado, este trabajo se decidía caso por caso, con el resultado de algunas zonas rehabilitadas, otras simplemente abandonadas y una gran incertidumbre sobre quién era el responsable. En los últimos años, sin embargo, los gobiernos y las agencias humanitarias son más sensibles a estas cuestiones. Los proyectos más populares son los que se realizan a pequeña escala y con bajo presupuesto, pues en ellos son las organizaciones locales las que limpian el entorno.
Un lío que hay que limpiar. ACNUR/C. Sanders

 

La creación de terrazas en Ruanda detiene la erosión del suelo. ACNUR/D. Stone

Curvas de nivel

Los métodos seculares suelen demostrar una mayor efectividad a la hora de preservar el entorno. En las superpobladas y agotadas montañas de Ruanda, la formación de terrazas evita la erosión del suelo y amplía la cantidad de tierra disponible para el cultivo. En la construcción de nuevos campamentos, el trazado de carreteras que siguen las curvas de nivel del paisaje causan daños mucho menores que los que recorren las pendientes de arriba a abajo. Entre los refugiados se fomentan los proyectos que generan ingresos, como el excavado de las curvas de nivel y la gestión de líneas divisorias.


Regreso

La gran mayoría de los refugiados huye de las regiones más pobres del mundo, siendo a veces la degradación medioambiental de su entorno la razón directa de su partida forzosa. Su estancia en el exilio puede transcurrir en circunstancias físicas igualmente difíciles. Los expertos en medio ambiente aseguran que apenas han empezado a "rascar la superficie" en lo que respecta a preparar esta gente para que regrese a lo que de nuevo podrían ser unas condiciones físicas muy duras.
Ayuda a retornados de Laos con un pequeño huerto frutal.
ACNUR/L. Taylor

 

Sólo unos pocos países como Uganda promueven la integración local de los refugiados y les dan tierras agrícolas. ACNUR/E. Eyster

Integración

Los primeros refugiados, especialmente en África, solían integrarse en las comunidades locales, evitando impactos fuertes sobre el medio ambiente. Pero, a medida que el número de personas desarraigadas seguía aumentando durante los últimos años del siglo XX y que la duración de su exilio se incrementaba, a veces durante décadas, los gobiernos moderaron su acogida. Los grandes campos de refugiados pasaron a ser la norma común. Sólo unos pocos países integran a sus "visitantes" hoy en día. Zambia anunció recientemente una nueva iniciativa de integración para algunos de los casi 300.000 refugiados del país, que se unirán a distintas comunidades locales y recibirán tierra para cultivar productos destinados a uso doméstico y a la exportación.

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