África en la Encrucijada

"Millones de civiles han muerto en el fragor de la guerra…
Pero también hay esperanza… en lugares como Sierra Leona,
Angola y en el Cuerno de África.”

Número 119• 2003
ARTÍCULOS


Editorial

El efecto Irak

Mientras que el mundo se encontraba hipnotizado por la guerra en Irak, los refugiados de África se han sumergido un poco más en la miseria y la desesperación.

Cuando las fuerzas de la coalición se adentraron en Irak, trabajadores humanitarios y periodistas permanecieron en Jordania, Irán, Siria y Turquía, listos para recibir a un gran número de refugiados iraquíes que nunca llegó.

Entretanto, casi 100.000 civiles escapaban de la guerra civil de Costa de Marfil hacia Liberia oriental, un país martirizado asimismo por su propio conflicto. En las afueras de la capital de Liberia, Monrovia, no había periodistas apostados para cubrir el ataque rebelde sobre un campo de personas desplazadas en el que, según se denunció entonces, cientos de civiles fueron secuestrados o masacrados.

Mujeres sudanesas huyendo de un
ataque rebelde. ACNUR/S.MANN/CS/
UGA•2002
¿Se acuerdan de Guinea, el país de África occidental que fue noticia cuando le cortejaban por su voto para una resolución del Consejo de Seguridad? Más de 7.000 refugiados liberianos, muchos de ellos con heridas de bala, llegaron allí recientemente. Los trabajadores humanitarios tuvieron muchos problemas para transportarlos a una zona más segura, alejada de la frontera.

En el sur del Chad, más de 30.000 refugiados de la República Centroafricana duermen bajo los árboles, esperando a ver qué sucede en su país tras la reciente caída del Gobierno de Patassé (poco se ha oído hablar de este cambio de régimen).

Por supuesto, era difícil movilizar el interés por los refugiados de África incluso antes de empezar los combates en Irak. El día de San Valentín, la agencia para los refugiados de la ONU y  el  Programa Mundial de Alimen
tos advertían de que la falta de contribuciones les obligaría a suprimir el reparto de alimentos en los campos de refugiados de África.

Pero una semana después de solicitar ayuda por valor de 1.300 millones de dólares para alimentar a los hambrientos iraquíes (que disponían de reservas para dos meses), el Programa Mundial de Alimentos había recibido garantías por valor de 315 millones, casi tres veces la cantidad solicitada en la petición de ayuda para África.

Durante su reciente declaración ante el Congreso de EE.UU., incluso antes de que se filtrase la noticia de otra espantosa masacre de casi 300 civiles en el noreste de la República Democrática del Congo, el grupo activista Refugees International denunciaba que, en una semana había muerto más gente en el Congo a causa de la violencia, la desnutrición y la enfermedad de la que había muerto en la guerra de Irak hasta entonces.

Las páginas editoriales y los programas de entrevistas han estado saturados de posibles escenarios para la reconstrucción de Irak. El primer aniversario del final de la guerra civil de Angola, que ha durado 27 años, ha pasado prácticamente inadvertido, lo mismo que los llamamientos del Banco Mundial para ampliar el alcance de sus ayudas a la reintegración, de forma que cubran no sólo a los antiguos soldados rebeldes del UNITA, sino también a miles de mujeres angoleñas secuestradas y obligadas a ser “esposas” de los soldados rebeldes.

Durante la inauguración de un nuevo edificio de la ONU en Ottawa, Stephen Lewis, el Enviado Especial del Secretario General de la ONU para el VIH/SIDA en África, reflexionaba sobre lo que podría ocurrir si el Fondo Global creado para luchar contra esta enfermedad, la malaria y la tuberculosis dispusiera de suficientes recursos económicos, antes de manifestar ante 800 estudiantes universitarios que el Fondo estaba prácticamente en bancarrota.

Así pues, mientras Irak domina la atención mundial, dediquemos un pensamiento a las emergencias silenciosas de África y al deseo de un refugiado africano: “Ojalá viniera una coalición a rescatarnos a nosotros”.

Judith Kumin, Representante del ACNUR en Canadá, escribió este artículo de opinión para La Gaceta de Montreal.