
África
en la Encrucijada
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Editorial El efecto Irak Mientras que el mundo se encontraba hipnotizado
por la guerra en Irak, los refugiados de África se han sumergido
un poco más en la miseria y la desesperación.
tos advertían de que la
falta de contribuciones les obligaría a suprimir el reparto de
alimentos en los campos de refugiados de África.
Pero una semana después de solicitar ayuda por valor de 1.300 millones de dólares para alimentar a los hambrientos iraquíes (que disponían de reservas para dos meses), el Programa Mundial de Alimentos había recibido garantías por valor de 315 millones, casi tres veces la cantidad solicitada en la petición de ayuda para África. Durante su reciente declaración ante el Congreso de EE.UU., incluso antes de que se filtrase la noticia de otra espantosa masacre de casi 300 civiles en el noreste de la República Democrática del Congo, el grupo activista Refugees International denunciaba que, en una semana había muerto más gente en el Congo a causa de la violencia, la desnutrición y la enfermedad de la que había muerto en la guerra de Irak hasta entonces. Las páginas editoriales y los programas de entrevistas han estado saturados de posibles escenarios para la reconstrucción de Irak. El primer aniversario del final de la guerra civil de Angola, que ha durado 27 años, ha pasado prácticamente inadvertido, lo mismo que los llamamientos del Banco Mundial para ampliar el alcance de sus ayudas a la reintegración, de forma que cubran no sólo a los antiguos soldados rebeldes del UNITA, sino también a miles de mujeres angoleñas secuestradas y obligadas a ser “esposas” de los soldados rebeldes. Durante la inauguración de un nuevo edificio de la ONU en Ottawa, Stephen Lewis, el Enviado Especial del Secretario General de la ONU para el VIH/SIDA en África, reflexionaba sobre lo que podría ocurrir si el Fondo Global creado para luchar contra esta enfermedad, la malaria y la tuberculosis dispusiera de suficientes recursos económicos, antes de manifestar ante 800 estudiantes universitarios que el Fondo estaba prácticamente en bancarrota. Así pues, mientras Irak domina la atención mundial, dediquemos un pensamiento a las emergencias silenciosas de África y al deseo de un refugiado africano: “Ojalá viniera una coalición a rescatarnos a nosotros”. Judith Kumin, Representante
del ACNUR en Canadá, escribió este artículo de opinión
para La Gaceta de Montreal.
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