OSLO – La Alta Comisionada en ejercicio, Wendy Chamberlin, hizo un llamado urgente de apoyo internacional el pasado lunes para garantizar que al menos existan las condiciones mínimas para que millones de personas desarraigadas puedan regresar al Sur de Sudán a finales de este año.
En un mensaje dirigido a los participantes de la Conferencia de Donantes para Sudán celebrada en Oslo, Chamberlin manifestó que el respaldo internacional “marcará la diferencia para cientos de miles de personas” que desean regresar a sus hogares, luego de más de dos décadas de conflicto. Sin embargo, sin dicho apoyo, advirtió, su reintegración podría no resultar sostenible y los refugiados podrían necesitar nuevamente huir de sus hogares, de lo cual el ACNUR tiene conocimiento por experiencias pasadas.
El ACNUR requiere $60 millones este año para iniciar con la operación de repatriación y reintegración; sin embargo, a la fecha ha recibido tan solo $7 millones. Cerca de 550.000 refugiados que se encuentran en países vecinos y aproximadamente 6,1 millones de desplazados internos en el sur de Sudán permanecen desarraigados, luego de un largo conflicto que dejó en ruinas la región.
Chamberlin manifestó que los desarraigados sudaneses, con quienes se reunió durante una reciente misión al Sur y a campamentos de refugiados en Uganda y Kenya expresaron grandes expectativas, así como un profundo sentimiento de incertidumbre, en relación con las posibilidades de finalmente regresar a sus hogares.
“Muchos refugiados son cautelosos, incluso temerosos”, manifestó. “Ellos quizás habrán huido de sus países de prisa y sin llevar mucho consigo; sin embargo, la decisión de dejar atrás la seguridad de un campamento de refugiados para enfrentar lo desconocido es monumental. Cuando me reuní con refugiados en el campamento de Rhino en Uganda y en el campamento de Kakuma en el norte de Kenya, les pregunté a muchos de ellos que compartieran conmigo cuáles son las tres cosas que más les preocupa de regresar a sus hogares. Sus respuestas siguen en estricto patrón. Casi todos se refirieron al abastecimiento de agua y alimentos, la devolución de sus tierras, la seguridad física y la educación de sus hijos”.
“Tienen razón de tener ciertos temores”, expresó, haciendo notar que los refugiados probablemente se esperarán a que estas condiciones mínimas estén presentes para pensar en retornar.
El ACNUR tiene una estrategia con dos objetivos, la cual busca que las personas del Sur que se encuentran desarraigadas pueden regresar y permanecer en sus hogares. En primer lugar, la Agencia debe satisfacer las necesidades inmediatas y urgentes de cerca de 600.000 repatriados espontáneos – 200.000 antiguos refugiados no inscritos, así como 400.000 personas desplazadas internas – quienes se han regresado por sus propios medios a algunas partes de esa región. En segundo lugar, el ACNUR busca que otros 550.000 refugiados inscritos e igual número de desplazados internos inicien el retorno a sus hogares, al final de la temporada lluviosa, en septiembre próximo. El financiamiento de ambos objetivos es actualmente inadecuado, señaló Chamberlin.
“¿Qué se requiere? En un palabra, todo”, indicó. “En el Condado de Bor, por ejemplo, del cual provienen cerca de 35.000 refugiados, no existe siquiera una escuela secundaria. Existen únicamente dos doctores en el Condado de Yei, el cual tiene cerca de 180.000 habitantes. Los funcionarios públicos reciben bajos salarios y, además, no hay muchos de ellos. En otros lugares, las personas tienen acceso limitado al agua. Los agricultores sudaneses que se encuentran en el asentamiento de Rhino en Uganda quizás han alcanzado un grado de autosuficiencia con la tierra que les ha brindado el gobierno de Uganda; sin embargo, tienen la preocupación de que sus grandes porciones de sus tierras ancestrales se encuentren infestadas de minas terrestres. La comunidad internacional ha iniciado con la limpieza de caminos y terrenos públicos de este tipo de peligros; sin embargo, los agricultores no siembran sus productos en los caminos. Las mujeres que buscan la leña y las niñas que buscan agua usualmente salen a explorar el territorio. La creación de empleos es fundamental para crear comunidades sostenibles. La distribución de la tierra es un tema que requiere atención, así como la existencia de mecanismos para resolver diferenciar que se pueden originar del desplazamiento y los años en exilio”.
“La tarea es desalentadora, en consideración de los años de guerra y destrucción de la infraestructura”, señaló Chamberlin. “Pero contamos con un recurso extraordinariamente poderoso – los mismos refugiados”.
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