NAVEGACION



Operación en el Sur de Sudán
Luego de varios años de exilio, los refugiados sudaneses finalmente se encuentran en proceso de retornar a su tierra natal – gracias a la tan esperada operación de repatriación organizada por el ACNUR, la cual dio inicio el 17 de diciembre de 2005.

El acuerdo de paz del 9 de enero de 2005, firmado entre el Gobierno sudanés y el Movimiento/Ejército Popular de Liberación de Sudán (EPLS), constituyó el principal catalizador de esta operación de repatriación. Se espera que la operación beneficie a cerca de medio millón de personas que se encuentran en seis de los principales países de la región.

El acuerdo puso fin a más de dos décadas de conflicto, el cual quitó la vida a millones de personas, arrasó gran parte del territorio y detuvo el desarrollo en un país que, por lo demás, se ubica en una de las regiones menos desarrolladas del mundo.

 
A pesar de que la paz tomó mucho tiempo en llegar al Sur de Sudán, ésta logró soportar una dura prueba cuando el antiguo líder del EPLS, John Garang, murió a consecuencia de que el helicóptero en el que viajaba se estrellara en julio de 2005, a tan sólo tres semanas de haber sido juramentado como Primer Vicepresidente de la República de Sudán y Presidente del Sur de Sudán. Aunque su trágica muerte ocasionó una gran conmoción, no parece haber alterado la determinación de muchos refugiados de finalmente regresar a su tierra natal en un futuro cercano.

El mandato del ACNUR en el Sur de Sudán tiene esencialmente tres pilares: ayudar a crear las condiciones conducentes para lograr el retorno de cerca de medio millón de refugiados que se encuentran en países vecinos; facilitar su repatriación voluntaria; y asistirles a establecerse, una vez que hayan regresado a sus hogares.

Los retos son inmensos para la comunidad internacional, ya que, además de los refugiados, hay más de 4 millones de desplazados internos provenientes del Sur de Sudán. Muchas de las personas que se han visto desplazadas producto de la guerra civil de 21 años retornarán a zonas donde la infraestructura y los servicios básicos son inexistentes o se encuentran muy limitados. La mayoría de las estructuras fueron dañadas o destruidas durante el conflicto, o simplemente nunca llegaron a existir.

En Sudán, como en cualquier lugar, un factor determinante en la decisión de si retornar o no será la disponibilidad de infraestructura de educación y salud en los diferentes distritos, así como la existencia de elementos esenciales, como lo es el abastecimiento regular de agua potable.

Los 70.000 refugiados provenientes de la región del Alto Nilo, por ejemplo, han estado viviendo en campamentos en Etiopía. Ellos han manifestado su intención de retornar en algún momento a Sudán. No obstante, a finales de noviembre de 2005, todavía no existía ninguna escuela secundaria en toda la región del Alto Nilo. De igual manera, en el condado de Yambio, en la Gran Equatoria, había únicamente dos doctores atendiendo a más de 180.000 habitantes.

Existen cuestiones adicionales en relación con la repartición de la tierra. Además, la falta de oportunidades de trabajo también plantea grandes desafíos, como también los presenta la situación de la seguridad en algunas zonas, especialmente en la zona fronteriza con Uganda, donde el grupo rebelde ugandés conocido como el Ejército de Resistencia del Señor (ERS) continúa operando. El ERS constituye una amenaza significativa en términos de la seguridad en la región interna de Sudán, así como en Uganda, y continúa generando nuevos desplazamientos en la región de Equatoria.

A pesar de todos estos desafíos, miles de refugiados han expresado su deseo de regresar a su tierra natal para ayudar a reconstruir su país. El ACNUR se encuentra trabajando de manera estrecha con otras agencias de las Naciones Unidas, ONGs y organizaciones comunales locales para brindar asistencia a través de los Proyectos Comunitarios de Reintegración en los sectores de agua, salud y educación, así como en actividades de generación de ingreso.

Para inicios de diciembre de 2005, se han iniciado más de 100 proyectos de este tipo y aún se tiene planeado desarrollar más. Asimismo, se han perforado docenas de pozos y los pobladores han empezado a recibir capacitación sobre el manejo de los nuevos sistemas de agua.

En conjunto con sus agencias implementadoras, el ACNUR ha contribuido con la construcción y rehabilitación de hospitales y centros de salud públicos, incluidos aquellos en las regiones de Yei y Yambio. Previo al inicio de la repatriación organizada, algunas personas habían iniciado un retorno espontáneo hacia estas áreas, provenientes de la República Centroafricana y la República Democrática del Congo, lo cual generó mayor urgencia en contar con instalaciones de salud apropiadas. El ACNUR y sus socios también están brindando capacitación médica, así como equipos y suministros de salud.

En el plano de la educación, el ACNUR ha dado inicio con la construcción y rehabilitación de escuelas primarias, así como de algunas escuelas secundarias. Asimismo, ha empezado a entregar útiles escolares a muchas escuelas que se encuentran ya en funcionamiento o están en proceso de reparación por otras organizaciones. De igual manera, se está capacitando a docenas de maestros. Sondeos en los países de asilo muestran claramente que los refugiados asignan un gran valor a la educación, por lo cual, la disponibilidad de instalaciones escolares en el Sur de Sudán será un importante factor por considerar en la decisión de si retornar o no.

Por último, el ACNUR también está trabajando en estrecha colaboración con el Servicio de Acción contra las Minas de Naciones Unidas (UNMAS, por sus siglas en inglés) para lograr identificar las minas en las regiones y rutas de retorno, así como para brindar financiamiento y acelerar las actividades de limpieza de minas.

En el Sur de Sudán, el ACNUR tiene oficinas en Rubmek, Juba, Yei, Kajo Keiji, Yambio, Tambora, Malakal y Damazine. Próximamente, se espera abrir oficinas también en Bor, Kapotea y Nasir. No obstante, la operación del ACNUR en el Sur de Sudán permanece con escaso financiamiento: el presupuesto requerido en el año 2005 para toda la operación se estimó en $76,3 millones; no obstante, para finales de noviembre, la agencia había recibido tan sólo $39 millones.

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