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África

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Perfil de las operaciones regionales 2014 - África

Entorno operacional

• Los conflictos, la violencia y los abusos a los derechos humanos siguen generando nuevas emergencias de desplazamiento en el África Subsahariana. ACNUR espera dar protección y asistencia a cerca de 3,4 millones de refugiados y solicitantes de asilo en 2014, cifra superior a los 3,1 millones de 2012. Alrededor de 5,4 millones de desplazados internos, principalmente de la República Democrática del Congo (RDC), Malí, Somalia y Sudán, necesitarán protección y asistencia. En total, se espera que, en 2014, la cifra de personas bajo mandato de ACNUR en África ascienda a aproximadamente 11 millones, incluyendo a apátridas y retornados.

• Existen posibilidades de encontrar soluciones duraderas para los refugiados en diferentes partes de África. Los esfuerzos de los últimos tres años por poner en práctica soluciones integrales para los refugiados de Angola, Liberia y Ruanda, continuarán, especialmente para los exiliados de larga duración. En África Occidental, ACNUR se preparará para el retorno de los refugiados en situaciones de menor importancia pero prolongadas, así como para el posible retorno de los desplazados internos y refugiados de Malí.

• A pesar de que los cambios positivos a nivel político y socioeconómico en Somalia son esperanzadores, más de dos millones de somalíes siguen desplazados: alrededor de 1,1 millones son desplazados internos y casi 1 millón se encuentran refugiados en los países vecinos. Puede que algunos de ellos retornen a las áreas relativamente estables de Somalia; sin embargo, otros muchos seguirán necesitando protección internacional. ACNUR propiciará el retorno a Somalia siempre y cuando las condiciones lo permitan. Al mismo tiempo, trabajará para preservar el espacio de asilo e impulsará la creación de oportunidades para obtener medios de subsistencia para los refugiados somalíes de la región.

• En África Central y la región de los Grandes Lagos, las nuevas crisis de desplazamientos se suman a las cargas preexistentes. Entre ellas, figura la situación prácticamente olvidada de los más de 100.000 refugiados provenientes de la República Centroafricana en Camerún. Si el conflicto en la zona oriental de la República Democrática del Congo y en la República Centroafricana prosiguiera, ACNUR se vería en la obligación de proteger y asistir a un mayor número de refugiados de estos países; por ello, se están manteniendo los niveles de capacidad de respuesta ante emergencias.

• En África Meridional, el incremento en los movimientos migratorios mixtos ha derivado en un aumento en las hostilidades hacia los refugiados y, consiguientemente, un menor espacio de protección. Por ello, las prioridades de ACNUR son fortalecer los sistemas de asilo nacionales y mejorar la calidad de los procedimientos para la determinación de la condición de refugiado.

Objetivos estratégicos

Garantizar el espacio de protección

ACNUR desarrollará un entorno de protección más favorable asegurándose de que las personas de su competencia puedan beneficiarse de procesos de protección justos y recibir documentación. En las últimas emergencias, numerosos estados han brindado protección a muchos refugiados que escapaban de la violencia en sus países de origen. Por el contrario, en algunos Estados se han mantenido políticas y actitudes más restrictivas hacia los solicitantes de asilo y los refugiados por periodos prolongados, así como hacia aquellos que forman parte de los movimientos migratorios mixtos. Con el objetivo de combatir esta tendencia, ACNUR prestará su apoyo a los gobiernos para garantizar que cuentan con sistemas de asilo plenamente funcionales y adecuados y les asistirá en el fortalecimiento de los marcos de acción institucional. La Agencia también proporcionará asesoramiento legislativo sobre los procedimientos de asilo a nivel nacional en diversos países. Asimismo, mantendrá la cooperación con los gobiernos y los colaboradores regionales para consolidar una respuesta sensible en materia de protección frente a los movimientos migratorios mixtos.

Combatir la violencia sexual y por motivos de género

El registro y la expedición de documentación de carácter personal constituirán una parte fundamental de las actividades de protección que se desarrollarán en todas las operaciones en 2014 y 2015. Su objetivo, en algunos casos, será el de valorar la puesta en marcha de sistemas de registro biométricos. De acuerdo con las Prioridades Estratégicas Globales, ACNUR impulsará la emisión de certificados de nacimiento para los menores nacidos en el exilio.

ACNUR continuará promoviendo la adhesión a la Convención de la Unión Africana para la protección y asistencia de los desplazados internos en África (Convención de Kampala, 2009). Del mismo modo, ayudará a los Estados en la transposición de las disposiciones de dicha Convención dentro de la legislación nacional.

Para combatir la explotación y la violencia sexual y por motivos de género, ACNUR promoverá programas de ayuda a la subsistencia en Chad, República Democrática del Congo, Etiopía y Somalia con el objetivo de dotar a las mujeres y niñas de las destrezas y medios necesarios para satisfacer sus necesidades y las de sus familias. En la zona oriental de Sudán, ACNUR pondrá en marcha una estrategia regional y un plan de acción para reducir el contrabando y el tráfico de personas en un esfuerzo por reforzar la protección de las personas de la competencia de ACNUR.

Siempre y cuando disponga de la financiación necesaria, ACNUR se encargará de proporcionar un suministro de combustible a los hogares. De este modo, se reducirá la exposición de mujeres y niñas ante los asaltos que sufren cuando salen de casa para buscar leña. La creación de entornos escolares seguros, las mejoras en la seguridad de los campamentos, la organización de grupos comunitarios de vigilancia y la instalación de alumbrado público en las calles, contribuirán a reducir el riesgo de violencia sexual. Los supervivientes de la violencia sexual y por motivos de género tendrán acceso a asesoramiento, atención sanitaria y asistencia jurídica.

Cubrir las necesidades básicas

La cobertura de las necesidades básicas de las personas de la competencia de ACNUR, especialmente en situaciones de emergencia, seguirá acaparando gran parte del presupuesto de la organización destinado a África. En 2014, un tercio del presupuesto está reservado para este tipo de actuaciones. Las últimas emergencias han obligado a ACNUR a prestar asistencia imprescindible para la vida a cientos de miles de refugiados. Entre los beneficiarios figuran los sudaneses que buscaban asilo en Sudán del Sur; los malienses que se dirigían hacia Burkina Faso, Mauritania y Níger en su huida; los refugiados del Congo Oriental que trataban de llegar a Burundi, Ruanda y Uganda; los refugiados de África Central cuyo objetivo era conseguir llegar a Camerún, Chad y la República Democrática del Congo, y los sudaneses de Darfur obligados a huir a Chad. Si se exceptúa a Malí, las perspectivas de retorno son pesimistas. Además, la asistencia básica tendrá que seguir ofreciéndose a lo largo de 2014.

Uno de los objetivos principales de ACNUR, tanto en las operaciones de emergencia como en situaciones de mayor estabilidad, es garantizar que los refugiados y las personas de su competencia dispongan de acceso a los servicios básicos, incluyendo la educación y la sanidad. Para ello, ACNUR continuará consolidando las estructuras locales y fortaleciendo las relaciones con los proveedores de servicios cuando sea posible, en lugar de establecer sistemas paralelos.

En las situaciones en las que haya más de 5.000 refugiados afectados, el PMA, socio de ACNUR, se encargará de suministrar alimentos. En aquellos casos en los que el número de refugiados sea inferior, especialmente en Botswana, Eritrea y Namibia, la distribución de alimentos será responsabilidad de ACNUR.

Es evidente que la provisión de alimentos constituye una prioridad que supone una carga considerable dentro de los presupuestos destinados a cubrir estas operaciones de carácter reducido y escasa financiación.

Alcanzar soluciones duraderas

La búsqueda de soluciones duraderas para los refugiados en situación prolongada sigue formando parte de los objetivos estratégicos clave de ACNUR en África. En junio de 2012, cuando se hizo efectiva la suspensión de la condición de refugiados para los angoleños y liberianos que gozaban de dicho estatuto, muchos ya habían encontrado soluciones duraderas por medio de la repatriación voluntaria o la integración local. Estos trabajos continuarán en 2014, principalmente mediante el regreso voluntario de cerca de 25.000 angoleños diseminados por toda la región, especialmente en la RDC, y mediante la integración local de aproximadamente 70.000 refugiados angoleños y 10.000 liberianos en sus países de asilo.

La puesta en práctica de los elementos respectivos a la estrategia de soluciones integrales para los refugiados de Ruanda proseguirá en 2014 y se basará en el enfoque diferenciado aprobado por los gobiernos implicados en la reunión ministerial celebrada en Pretoria en abril de 2013.

En 2014, mediante un esfuerzo concertado, ACNUR tratará de poner fin a cuatro situaciones reducidas pero de larga duración en África, concretamente: la de los refugiados mauritanos en Malí y Senegal; la de los ciudadanos de Ghana en Togo; la de los refugiados chadianos en Níger y la de los togoleses en Benín y Ghana. Asimismo, ACNUR está planeando cómo facilitar el retorno de aproximadamente 20.000 refugiados de Costa de Marfil, principalmente desde Liberia y Ghana, así como el de más de 6.000 refugiados de la República Democrática del Congo en la República Centroafricana. En Malí, ACNUR reforzará su presencia en Gao y Tombuctú para asistir a los desplazados internos, así como para preparar el regreso anticipado de 15.000 refugiados en 2014, y un número aún mayor en 2015. Los refugiados somalíes que desean regresar, en especial desde Etiopía y Kenia, recibirán apoyo por parte de ACNUR.

El reasentamiento seguirá constituyendo un elemento importante dentro del plan multianual para los refugiados congoleños aprobado en 2012. Con este plan se pretende reasentar a cerca de 50.000 refugiados de la República Democrática del Congo que viven en África desde hace más de cuatro años. Se seguirá prestando especial atención a las necesidades de reasentamiento de los refugiados en exilio prolongado procedentes de Somalia, Eritrea, Etiopía y Sudán.

Fortalecer la capacidad de reacción ante emergencias

Una de las prioridades estratégicas globales de ACNUR en 2014 será fortalecer la preparación ante las emergencias y la capacidad de reacción, especialmente en África. Aunque la organización sigue contando con la capacidad necesaria a nivel global para reaccionar ante las nuevas crisis de desplazamiento que se presenten, se realizarán llamamientos suplementarios para obtener donaciones que apoyen las operaciones de resolución de emergencias imprevistas.

Abordar la apatridia

Para abordar las cuestiones relacionadas con la apatridia y la ciudadanía, en los planes de 2014 y 2015 se han previsto diversas operaciones que incluyen la emisión de certificados de nacimiento para los bebés de los refugiados. Mientras tanto, ACNUR continuará ejerciendo presión para que se tomen medidas en materia de legislación y de práctica para evitar la apatridia. En Costa de Marfil, ACNUR apoyará la modernización del sistema de registro civil de diversas formas, entre ellas mediante campañas de concienciación sobre la importancia del registro de los menores. En Sudán, los individuos de ascendencia mixta (sudanesa y sursudanesa) siguen en riesgo de apatridia. Lo mismo les ocurre a quienes han vivido durante largo tiempo en Sudán; ahora afrontan dificultades a la hora de probar su nacionalidad sursudanesa. ACNUR ayudará al gobierno de Sudán del Sur para proporcionar la documentación referente a la nacionalidad y pasaportes a los sursudaneses. Asimismo, prestará su asistencia a la Dirección del Registro Civil de Sudán para mejorar el sistema de registro civil y la inscripción de recién nacidos y, así, reducir el riesgo de apatridia.

Establecer relaciones de colaboración

Las alianzas con los gobiernos, las ONG y las organizaciones interinstitucionales seguirán siendo un rasgo definitorio de todos los programas de ACNUR en África. La organización colaborará con la Unión Africana para lograr llevar a la práctica la Convención de Kampala en los Estados miembro. Del mismo modo, prestará asistencia para que se cumpla lo establecido en la segunda Conferencia sobre el Registro Civil que se celebró en Sudáfrica en 2012. ACNUR colabora con unas 250 ONG en África, incluyendo a 60 organizaciones nacionales. La coordinación y la colaboración con los organismos de las Naciones Unidas y otros socios se mantendrá dentro del marco de la Agenda Transformativa.

Retos

Las últimas emergencias de refugiados han tenido como consecuencia la llegada de decenas de miles de personas a países vecinos al suyo propio en busca de protección. La fatiga derivada de la carga del asilo sigue en aumento en África, especialmente en los países y regiones que afrontan situaciones prolongadas de presencia de refugiados o movimientos migratorios mixtos.

Las políticas que obligan a los refugiados a permanecer en los campamentos y restringen su libre circulación dentro de las fronteras del país dificultan sus esfuerzos por llegar a ser autosuficientes. La sentencia del Tribunal Supremo de Kenia contra una directiva propuesta por el gobierno que pretendía obligar a todos los refugiados de los centros urbanos a trasladarse a los campamentos de Dadaab y Kakuma ha sido percibida como un gran avance.

Actualmente, la mayor parte de la financiación de ACNUR destinada a África va dirigida a sufragar actividades de asistencia humanitaria básica para salvar vidas. Esta situación no permite que parte de la financiación se destine a proyectos a largo plazo que ayudarían a los retornados y refugiados a integrarse en la comunidad local y ser autosuficientes.

En muchos lugares de África, el acceso a las personas de la competencia de ACNUR se ve limitado por la inseguridad, la ausencia de un estado de derecho, la carencia de las infraestructuras más básicas (como caminos transitables) y los retos medioambientales, entre los cuales destaca el carácter torrencial e irregular de las lluvias. En ocasiones, estos desafíos para el acceso se pueden superar mediante el transporte aéreo de personal y mercancías. Tal es el caso en Sudán del Sur y Chad; por desgracia, el coste de estas operaciones es muy elevado. En otras circunstancias, como por ejemplo en la República Centroafricana, Sudán y Somalia, el acceso a ciertas regiones del país está restringido, de modo que ACNUR y sus socios aprovechan cualquier resquicio para enviar asistencia humanitaria a las personas que la necesitan.

Información financiera

El cambio ocurrido en toda la organización en 2010, en el que se pasó de una metodología de planificación y elaboración de presupuestos basada en los recursos a una metodología comprensiva basada en las necesidades, explica el aumento significativo de las necesidades económicas de la región durante 2010 si lo comparamos con los años anteriores. Sin embargo, las necesidades económicas en África siempre han ido en aumento en los últimos años, desde los 1.200 millones de dólares de 2010 hasta los 1.900 millones del presupuesto estimado de 2013. Aun así, la financiación no ha ido en consonancia con las necesidades, que han experimentado un incremento debido a la gran cantidad de nuevas emergencias y a los constantes esfuerzos por encontrar soluciones duraderas para los refugiados en situaciones prolongadas.

Las necesidades financieras para las operaciones de ACNUR en África en 2014 ascienden a 1.900 millones de dólares. Estas necesidades, destinadas a cubrir las emergencias ya existentes, se han incluido en un llamamiento a nivel mundial; sin embargo, las nuevas emergencias podrían justificar una revisión de los presupuestos.

Dado el abismo que media entre la financiación y las necesidades en África, se ha concedido prioridad a los servicios básicos de supervivencia a expensas de las inversiones en la búsqueda de soluciones. Igualmente, el programa de refugiados ocupará un lugar central, por delante de los proyectos para los desplazados internos, a la hora de realizar la distribución de los recursos.

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