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Oriente Medio y Norte de África

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Perfil de las operaciones regionales 2013 - Oriente Medio y Norte de África

ASPECTOS DESTACADOS DE LAS OPERACIONES  

• El ACNUR mantiene una presencia importante en la República Árabe Siria (Siria), a pesar del deterioro de la seguridad en el país, proporcionando asistencia financiera y artículos de ayuda a las poblaciones afectadas y realizando actividades en materia de servicios comunitarios, albergues, agua y saneamiento. La asistencia del ACNUR benefició a unos 700.000 desplazados sirios, así como a refugiados de Irak y otros lugares.

• A finales de 2012 más de 575.000 refugiados sirios, la mayoría de ellos mujeres y niños, habían huido a países vecinos y más alejados. Las fronteras con Irak, Jordania, Líbano y Turquía se mantuvieron abiertas prácticamente todo el año, dando acceso a la seguridad a los refugiados sirios.

• La región también se vio afectada por el conflicto en Malí, que obligó a muchas personas a huir a los países vecinos, como Mauritania. A finales de 2012 fueron acogidos y recibieron asistencia alrededor de 54.000 refugiados malienses en el campamento Mbera, en el sur de Mauritania.

• La colaboración del ACNUR con la Organización de la Conferencia Islámica (OCI) avanzó en forma significativa. En mayo de 2012 se celebró en Ashjabat, Turkmenistán, la conferencia de la OCI sobre “Refugiados en el mundo musulmán”, organizada en forma conjunta por el gobierno de Turkmenistán, la OCI y el ACNUR, en la que se adoptó la Declaración de Ashjabat. La referida declaración refuerza la protección de los refugiados en los Estados miembros de la OCI y es una adición importante al conjunto de instrumentos internacionales relacionados con los refugiados.

• El ACNUR siguió ampliando sus alianzas en la región del Golfo, movilizando el apoyo de los países del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) para sus operaciones en todo el mundo y dio a conocer los problemas de desplazamiento en los medios de comunicación árabes.

• La región de Oriente Medio y Norte de África sigue siendo una atracción para los movimientos migratorios mixtos. Sólo en 2012, 107.500 recién llegados de la región del Cuerno de África, principalmente etíopes, desembarcaron en las costas de Yemen —una cifra récord y un aumento del cuatro por ciento desde 2011. Movimientos mixtos de población similares continuaron en los países de Norte de África, que sirvieron tanto como puntos de destino como de tránsito. Los países de la región afectados por la migración mixta están contribuyendo al desarrollo de una estrategia para combatir el tráfico y la trata de personas.

• En 2012 se dieron avances en relación al retorno, a pesar de la enorme ola de nuevos desplazamientos en la región. Más de 82.000 refugiados iraquíes regresaron a su país, principalmente de Siria, como consecuencia del conflicto que prevalece en ese país, y unos 219.000 desplazados internos iraquíes regresaron a sus lugares de origen. Del mismo modo, en las provincias del sur de Yemen habían regresado a finales del año alrededor de 98.000 de los aproximadamente 385.000 desplazados internos. Por otra parte, en marzo de 2012 se completó el programa de repatriación voluntaria de los refugiados mauritanos de Senegal, momento en el cual el ACNUR había ayudado a unas 24.000 personas a regresar a sus hogares desde el inicio de este programa de repatriación.

Contexto de trabajo

En 2012, la subregión del Oriente Medio siguió expuesta a la turbulencia. La crisis en Siria se agravó a medida que la violencia se extendía por todo el país, convirtiéndose en un conflicto armado propiamente dicho. La situación afectó a millones de sirios, entre ellos más de 575.000 personas, en su mayoría mujeres y niños, que huyeron a Irak, Jordania, Líbano y Turquía. Dentro de Siria, creció a 4 millones el estimado de las personas afectadas por el conflicto, incluyendo 2 millones de desplazados internos.

La región también siguió acogiendo a unos 124.000 refugiados iraquíes, principalmente en los países vecinos a Irak. Sin embargo, el número de refugiados iraquíes en Siria cayó en casi un 38 por ciento como resultado del deterioro de la seguridad en el país.

El número de recién llegados a Israel cayó de un promedio de 1.500 personas por mes a menos de 50 al mes a finales de año. Esto se puede atribuir a la intensificación de las medidas de disuasión, como la construcción de una valla de seguridad en la frontera sur con el Sinaí y la nueva legislación que restringe el espacio de asilo en el país. El ACNUR y las organizaciones de la sociedad civil israelí abogaron por el fortalecimiento del sistema de asilo y mejores condiciones para unas 64.000 personas de interés que se encuentran en Israel.

A raíz de la Primavera Árabe, el ACNUR ha trabajado para fortalecer su colaboración con las autoridades y organizaciones de la sociedad civil en el Norte de África. En Mauritania, un avance positivo fue la redacción de una nueva ley nacional de asilo, a la cual contribuyó el ACNUR, y la presentación de ésta al gobierno para su consideración.

Logros e impacto

Ante las necesidades humanitarias de gran escala derivadas de la crisis de Siria, el ACNUR intensificó su liderazgo para la respuesta a los refugiados en los países de acogida. A finales de 2012, participaban en la respuesta regional más de 60 organizaciones internacionales y ONG asociadas. El ACNUR también ha desempeñado un papel clave en la respuesta humanitaria coordinada dentro de Siria, en particular en las áreas de protección, servicios comunitarios, albergue y suministro de artículos de ayuda.

A partir de los programas de país existentes para los refugiados iraquíes, el ACNUR pudo aumentar rápidamente su asistencia y prestación de servicios a los refugiados sirios, en particular para garantizar las necesidades básicas de los refugiados vulnerables y los recién llegados. La Oficina movilizó la asistencia a los recién llegados en los campamentos y asentamientos urbanos, ayudando así a aliviar la carga de la afluencia en las comunidades locales, y apoyó a los gobiernos de acogida en el suministro de albergue para los refugiados. En el capítulo subregional sobre Oriente Medio, así como en los capítulos de operaciones de país pertinentes se encuentra un resumen más detallado de los aspectos claves de la contribución del ACNUR a la respuesta internacional a la situación de Siria.

En Irak el ACNUR ayudó con la integración de más de 100.000 refugiados y desplazados internos retornados. Se trasladaron a la instalación de tránsito temporal Hurriya, en Bagdad, a unos 3.100 residentes del Campamento Nuevo Irak (antes Ashraf), en implementación del memorando de entendimiento firmado por el gobierno de Irak y la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas para Irak (UNAMI). En 2012, el ACNUR realizó entrevistas para determinar las necesidades de protección internacional de alrededor de 1.600 personas de este grupo.

Yemen siguió siendo un generoso país de acogida para más de 237.000 refugiados, pese a sus propios problemas políticos y socioeconómicos, y mantuvo su política de puertas abiertas para aquellos que huyen en el Cuerno de África. El ACNUR dio asistencia crítica de emergencia a los recién llegados por mar, así como transporte al campamento de refugiados para aquellos en busca de asilo. Más de 385.000 yemeníes permanecían desplazados internamente en el país, sobre todo en el norte. El ACNUR y otros actores humanitarios, en cooperación con las autoridades, prestaron asistencia a 98.000 desplazados internos que deseaban regresar a sus lugares de origen en la gobernación de Abyan, en el sur de Yemen.

El ACNUR avanzó de forma significativa en el fortalecimiento de su asociación con los países del Consejo de Cooperación del Golfo. La colaboración del sector privado entre la oficina de Su Alteza Sheikha Moza bint Nasser de Qatar y el ACNUR, fue uno de los muchos acontecimientos positivos en 2012 y se tradujo en un gran proyecto conjunto para educar a 176.000 niños refugiados en 12 operaciones de país del ACNUR en los próximos cuatro años (véanse también los capítulos sobre Satisfacción de las necesidades básicas y obtención de apoyo del sector privado).

En los Emiratos Árabes Unidos las autoridades respondieron de forma positiva a la solicitud del ACNUR para desembarcar en Dubai a un grupo de solicitantes de asilo rescatados en el mar. Las autoridades colaboraron con el ACNUR proporcionando albergue y asistencia a los rescatados mientras se estudiaban sus casos y se buscaban soluciones duraderas.

El reasentamiento sigue siendo la principal herramienta de protección en el Oriente Medio y el Norte de África. En 2012, el ACNUR presentó más de 9.700 casos de refugiados iraquíes con ese fin y ha buscado oportunidades de reasentamiento para los refugiados en otras partes de la región. El ACNUR logró también asegurar el reasentamiento de más de 2.500 personas de los campamentos de Shousha, en Túnez, y de Saloum, en Egipto, ambos en la frontera con Libia. Al final del año, los dos campamentos acogían a unas 3.000 personas, para quienes el ACNUR seguía tratando de encontrar soluciones.

En colaboración con las autoridades de Egipto, el ACNUR ayudó a más de 12.000 refugiados sirios que llegaron al país y les brindó alimentos, alojamiento, salud y educación. Esto se suma a la protección y asistencia que ya prestaba a más de 41.000 refugiados y solicitantes de asilo en Egipto.

Más de 3.800 refugiados sirios llegaron a Libia en 2012 y se registraron con el ACNUR. Además, alrededor de 60.000 personas permanecen desplazadas internamente en Libia, y unos 6.700 refugiados y 6.800 solicitantes de asilo registrados en el país están en espera de la determinación de la condición de refugiado. En cooperación con las autoridades libias, el ACNUR y sus socios brindaron asistencia material y apoyo psicosocial a los refugiados vulnerables y monitorearon las necesidades de protección de las personas de interés en detención. El ACNUR organizó en diciembre de 2012 una actividad de capacitación para funcionarios del gobierno sobre el derecho de refugiados y protección internacional y contribuyó a la redacción de una ley nacional de asilo.

La operación del ACNUR en Mauritania observó un cambio significativo en 2012, como resultado de la afluencia de refugiados malienses. En cooperación con las autoridades, el ACNUR y sus socios establecieron un campamento de refugiados en Mbera, a 60 kilómetros de la frontera con Malí, y dieron albergue y asistencia de socorro a decenas de miles de refugiados malienses. Si bien el número de refugiados que permaneció en el campamento osciló a lo largo de 2012, un ejercicio de registro en la última parte del año determinó que vivían en él unas 54.000 personas. Por otra parte, según se informó, un número significativo de malienses entró en la vecina Argelia y recibió asistencia de la Media Luna Roja Argelina.

Las visitas familiares entre los refugiados en los campamentos de Tinduf, en Argelia, y sus familiares en el Sáhara Occidental, que forman parte del programa de medidas de fomento de la confianza, se viene realizando sin problemas desde que se introdujo un avión más grande en abril de 2012. Más de 4.600 personas gozaron de visitas familiares el año pasado y cerca de 17.000 han participado en el programa desde su comienzo en 2004.

Limitaciones

El mayor desafío en 2012 estuvo representado por el rápido desplazamiento y la amplia dispersión de los sirios a los países vecinos, así como dentro de Siria. La interrupción regular del acceso a las zonas más afectadas por la violencia en Siria obstaculizó en gran medida la prestación de ayuda de emergencia. El ACNUR también se vio desafiado por la emergencia en Malí, dado que ya estaba haciendo frente a varias situaciones de desplazamiento prolongado en la subregión. La multiplicación de estas nuevas situaciones de emergencia requirió un despliegue rápido de personal y una asignación importante de recursos financieros en una región que aún lucha por recuperarse de muchas crisis de refugiados de 2011.

Información financiera

Las necesidades humanitarias en la región del Oriente Medio y Norte de África aumentaron considerablemente en 2012, sobre todo como consecuencia de las emergencias en Malí y Siria, así como la situación en Yemen. El presupuesto final se elevó a 866.1 millones de dólares estadounidenses, comparado con el presupuesto inicial de 565.5 millones de dólares estadounidenses aprobado por el Comité Ejecutivo.

En 2012 se lanzó un Plan de Respuesta Regional interinstitucional (más dos revisiones) ante el aumento en el número de refugiados sirios y las necesidades humanitarias correspondientes. El presupuesto total del ACNUR según este plan era de 245.7 millones de dólares estadounidenses; sin embargo, el nivel de financiamiento disponible sólo alcanzó los 166.3 millones de dólares estadounidenses, poco menos del 68 por ciento de las necesidades.

Aunque los requisitos para la operación de Yemen crecieron a 72.6 millones de dólares estadounidenses como reflejo de las necesidades del llamamiento interinstitucional para el retorno y la integración de los desplazados internos en la gobernación de Abyan, el financiamiento total ascendió a 45.9 millones de dólares estadounidenses, lo que requirió que el programa volviera a priorizar las actividades. La falta de fondos impidió la realización de proyectos de impacto rápido, la entrega de ayuda en efectivo a más de la mitad de la población identificada con necesidades específicas, la implementación de actividades de divulgación y la coordinación con las comunidades locales en respuesta a nuevas llegadas. No fue suficiente el suministro de albergue ni el abastecimiento de agua en la zona de tiendas de campaña en el campamento de Kharaz para satisfacer las necesidades de la población de interés del ACNUR. En Mauritania, las necesidades se aumentaron a 38.1 millones de dólares estadounidenses, de los cuales 30.3 millones de dólares estadounidenses destinaron a la situación de los refugiados de Malí.

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