
En el 2009, el ACNUR lanzará una campaña anual de Evaluación de las Necesidades Globales (GNA, por su sigla en inglés) en sus operaciones alrededor del mundo para trazar un mapa exhaustivo de las condiciones efectivas de los refugiados en el mundo y de las personas de interés de la Agencia bajo su mandato.
El propósito de la operación es definir las necesidades totales, los costos para satisfacerlas y las consecuencias de cualquier brecha. El GNA será un modelo para el planeamiento, la toma de decisión y acción con gobiernos, contrapartes, refugiados y personas de interés.
A principios del 2008, un plan piloto del GNA, en el que se usa una metodología rigurosa extraída del Proyecto para el Fortalecimiento de la Capacidad de Protección del ACNUR, fue realizado en ocho países: Camerún, Ecuador, Georgia, Rwanda, Tailandia, Tanzania, Yemen y Zambia. El plan piloto se centró en las necesidades insatisfechas de refugiados, desplazados internos, retornados, solicitantes de asilo y apátridas.
Los resultados publicados en el informe “Refugee Realities” revelaron de forma alarmante la existencia de brechas graves y sustanciales en la protección, incluyendo necesidades básicas tales como abrigo, salud, educación, seguridad alimentaria, saneamiento y medidas para la prevención de violencia sexual. Se demostró que un alarmante 30 por ciento de las necesidades quedan insatisfechas en los países piloto, de las cuales una tercera parte en servicios básicos y esenciales. El ACNUR ya está involucrado activamente en estos sectores, pero no a los niveles requeridos.
Los resultados demostraron una necesidad clara de mejorar y de asegurar el acceso a los sistemas del asilo con mejores estructuras de recepción y procedimiento, registro, documentación y monitoreo en la frontera. La capacitación y el soporte técnico también se necesitan para aumentar la capacidad de los gobiernos para responder adecuadamente a las personas de interés. Las mujeres y los niños requieren de una mejor protección con mejoras en la prevención y medidas de respuesta para los abusos sexuales y violencia, así como programas consolidados de protección del niño.
Para hacer frente a las brechas de las necesidades en los ocho países piloto, el ACNUR ha previsto planes por un total de USD 63,5 millones en su presupuesto para el 2009.
En un esfuerzo paralelo al plan piloto del GNA, todas las oficinas de campo del ACNUR proporcionaron sus cálculos de los requisitos financieros para cubrir las necesidades totales de cada población de interés. El total global alcanzado es de USD 3,8 mil millones, y eso destaca la dura realidad de que el ACNUR tiene solamente una porción de los fondos requeridos para hacer frente a su compromiso con las 31,7 millones de personas de interés en el actual presupuesto anual de USD 1,8 mil millones.
Con un presupuesto operacional que no pueda apoyar todas las intervenciones necesarias, el ACNUR debe tomar decisiones difíciles en la prioridad, para el detrimento de ésos que se asigna por mandato para proteger.