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Refugiados sirios en Líbano

Fátima y su familia fueron recibidos por anfitriones libaneses en la ciudad de Arsal, en el Valle de la Becá. Ese pequeño cuarto ahora es el hogar de esta niña de ocho años de edad.

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Refugiados sirios en un albergue colectivo en la ciudad de Arsal en el Valle de la Becá, a cien kilómetros de la capital libanesa, Beirut.

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Mujeres sirias cocinando juntas en una mezquita donde al ACNUR ha establecido un albergue para refugiados, en Arsal.

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Un niño sirio duerme en el espacio asignado a su familia en una mezquita en Arsal.

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Estas tiendas en la propiedad de una mezquita proveen cobijo a familias de refugiados sirios.

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Recién llegados, incluyendo a niños, en un centro de registro del ACNUR en el norte de Líbano.

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Refugiados sirios esperan para registrarse con el ACNUR en la villa de Jeb Janeen, en el Valle de la Becá.

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Un joven refugiado con aspecto cansado en un centro de registro en el Valle de la Becá.

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Miembros de una familia de refugiados sirios entrevistados por un trabajador del ACNUR durante su proceso de registro en el norte de Líbano.

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Ahmad, de 13 años, fue herido en una manifestación en Siria. Combatientes rebeldes llevaron el niño a un hospital en Líbano. Él se está recuperando después de haber perdido la parte inferior de su pierna derecha.

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Un trabajador del ACNUR visita a una refugiada siria en el hospital de Zahlé, en el Valle de la Becá. Ella acaba de dar a luz.

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Un niño refugiado espera para ser registrado en el centro de Al Beereh.

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Niños refugiados en un centro comunal en la ciudad de Arsal.

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El ACNUR y sus socios organizan actividades para los niños sirios refugiados en el Valle de la Becá.

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Una joven refugiada siria camina entre alojamientos improvisados en el barrio de Al Tanal, en Trípoli. Ella llegó el día anterior y se está quedando con unos parientes.

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A medida en que crece en el mundo la preocupación sobre el sufrimiento de cientos de miles de desplazados forzosos sirios, incluyendo a más de 200.000 refugiados, el personal del ACNUR trabaja día y noche para proveer asistencia vital en los países vecinos. A nivel político, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, António Guterres, participó el 30 de agosto en una sesión a puerta cerrada del Consejo de Seguridad de la ONU sobre la situación en Siria.

Una gran cantidad de personas ha cruzado la frontera con Líbano para escapar de la violencia en Siria. Para el final del mes de agosto, más de 53 000 sirios se habían registrado o habían recibido citas para registrarse en todo el país. El trabajo del ACNUR con los refugiados sirios en Trípoli y en el valle de la Becá se reanudó el 28 de agosto, después de haber sido brevemente suspendido por cuestiones de seguridad.

Muchos de los refugiados se hospedan con familias que los acogen en algunas de las zonas más pobres de Líbano o permanecen en edificios públicos, incluyendo escuelas, lo que ocasiona preocupaciones, pues el año escolar comenzará en poco tiempo. El ACNUR está buscando de manera urgente alojamientos alternativos. La mayoría de las personas que están buscando protección en Líbano provienen de Homs, Alepo y Daraa y más de la mitad tienen menos de 18 años. Mientras el conflicto en Siria continúa, la situación de los sirios desplazados en Líbano sigue siendo precaria.

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