Alta Comisionada Asistente optimista tras “significativa” visita a Myanmar

martes 13. diciembre 2011 12:00 Antiguedad: 160 days

© ACNUR
La Alta Comisionada Asistente para la Protección Erika Feller y Aung San Suu Kyi.

GINEBRA, 13 de Diciembre (ACNUR) - Erika Feller, Alta Comisionada Asistente para la Protección, realizó hace poco una significativa visita a Myanmar, donde el ACNUR maneja operaciones en el Estado de Rakhine, en el oeste, y en el sureste del país, donde el desplazamiento en la frontera entre Myanmar y Tailandia es un problema. El ACNUR estima que en la zona norte del Estado de Rakhine residen alrededor de 750.000 musulmanes sin tener la ciudadanía. Observadores independientes han notado importantes aperturas hacia las operaciones humanitarias en Myanmar desde que se formó un nuevo gobierno el pasado año. Para la Alta Comisionada Asistente, esto se ha reflejado en reuniones más abiertas y productivas con ministros y otros importantes funcionarios y en la autorización a encontrarse con la líder de la oposición Aung San Suu Kyi. Babar Baloch y Leo Dobbs entrevistaron a Erika Feller después de esta importante visita.

¿Por qué ha viajado a Myanmar en este momento?

Mi viaje a Myanmar ha sido, en cierto modo, derivado de un viaje que hice anteriormente este año a Tailandia. El objetivo en el viaje a Tailandia eran los campamentos fronterizos, que están albergando a un gran número de refugiados de Myanmar. Hay un creciente sentimiento de que hay muchas oportunidades que no existían anteriormente para encontrar, o para promover más activamente, soluciones a este problema de refugiados tan duradero. Estas soluciones deberían permitir el cierre de los campamentos.  No hubiéramos hablado sobre este tema hace un año.

¿Por qué está ocurriendo esto?

Hay un nuevo gobierno en Myanmar y este gobierno ha realizado una apertura muy importante a la comunidad internacional y, más importante aún, a su propio pueblo desde que comenzó su mandato. Ha habido algunos signos muy positivos de que las cosas están cambiando en Myanmar. Hemos visto la liberación de presos políticos, hemos visto reformar las leyes electorales, hemos visto reformas también en las leyes laborales y la creación de una comisión nacional de los derechos humanos. Todos estos pasos tan importantes están alejados de las políticas del anterior gobierno y representan, desde nuestro punto de vista, una apertura a problemas internacionales y crean oportunidades para que podamos establecer relaciones con el nuevo gobierno e instaurar programas que apoyen y lideren el retorno sostenible para las personas que están fuera de Myanmar.

¿Dónde viajó y con quién se reunió en esta visita?

El viaje fue muy interesante porque fue muy variado. Visité los Estados del sureste de Myanmar para visitar los pueblos de donde vienen los refugiados que viven actualmente en el otro lado de la frontera [Tailandia-Myanmar] y para ver los tipos de programas que hemos estado implementando para ayudar a los residentes, así como para crear mejores oportunidades para los que retornan.

Visitamos una escuela, un proyecto de formación vocacional apoyado por el gobierno para mujeres y un hospital, donde vi cómo los proyectos, relativamente pequeños, pueden mejorar cualitativamente el cuidado sanitario, la educación y los medios de vida. La mayoría de nuestros proyectos son de impacto rápido, como la provisión de bombas de purificación de agua, que cambian la situación y son muy apreciados.

También mantuve discusiones muy útiles con un gran número de altos funcionarios en Naypyidaq, capital de Myanmar. Me reuní con el Ministro de Asuntos Exteriores, el Ministro de Inmigración y con miembros del Parlamento. También me reuní con altos funcionarios encargados de la gestión de las fronteras para discutir una gran variedad de temas, además de reunirme con funcionarios a nivel local, por supuesto. Mi visita también incluyó una conversación muy provechosa con Aung San Suu Kyi.

Cuénteme algo sobre su reunión con Aung San Suu Kyi

Ella es una persona encantadora y habló con nosotros directa, abierta y pragmáticamente sobre temas de nuestra agenda relativos a programas en Myanmar. Discutimos sobre los problemas de los residentes del norte del Estado de Rakhine, quienes todavía no tienen la ciudadanía y de los obstáculos a la repatriación voluntaria desde Tailandia hacia el sureste de Myanmar. Ella planteó como prioritarias las cuestiones de la reconciliación, de la inseguridad de la frontera y de la construcción de una paz sostenible a lo largo del país.

Puso mucho énfasis también en mejorar el bienestar de la población en Myanmar. Así que hablamos del tipo de actividades que puede realizar ACNUR dentro de su mandato que pueden contribuir a conseguir esos objetivos. Dijo que apoyaría las actividades de ACNUR en esas zonas. Pienso, desde un punto de vista profesional, que fueron discusiones de gran valor. Desde un punto de vista personal, es muy raro que alguien se reúna con una persona de su calibre, así que para mi fue muy importante en diferentes niveles.

¿Y las charlas con los funcionarios del gobierno?

El tono del diálogo fue optimista, las personas con las que me entrevisté se mostraron receptivas a las modestas solicitudes que llevábamos, incluyendo la prolongación de nuestro Memorando de Entendimiento con el gobierno sobre nuestras operaciones en el norte del Estado de Rakhine. Me fui de Myanmar creyendo que todo esto ocurrirá. También tuvimos en cuenta la posibilidad de estabilizar nuestra presencia en el sureste del país. Creo que hay una predisposición a mantener una presencia estable del ACNUR. Hablamos un poco sobre facilitar las exigencias administrativas a los trabajadores de ACNUR para viajar, para conseguir las visas de entrada. Hubo una predisposición muy buena para revisar este tema, lo que es muy positivo.

Mantuvimos una discusión más general sobre la situación de las personas en el norte del Estado de Rakhine, quienes deberían ser vistos como posibles o actuales apátridas, desde nuestro punto de vista. Nuestro objetivo es trabajar con las autoridades para encontrar un camino para que estas personas puedan conseguir la ciudadanía plena del país. En el pasado, he mantenido charlas con delegaciones de Myanmar sobre este tema, pero creo que estas han sido las más positivas hasta la fecha. Esperamos que este camino comience a aparecer.

¿En qué se diferencia esta visita a sus anteriores visitas a Myanmar?

Me he ido con un mayor optimismo, mayor entusiasmo sobre las posibilidades de los proyectos de ACNUR y las actividades de ACNUR en Myanmar trabajando en conjunto con el gobierno. Hay signos de un cambio real… Me fui con un sentimiento de que puede incluso haber una solución en cuanto a la situación de refugiados prolongada.

ACNUR


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