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Comité Ejecutivo: ACNUR pide mayor protección para los desplazados
miércoles 05. octubre 2011 18:00 Antiguedad: 229 days
GINEBRA, 5 de octubre (ACNUR) – La agencia de la ONU para los refugiados, que actualmente se enfrenta a graves crisis de desplazamiento en África occidental, septentrional y oriental, apeló este miércoles a la comunidad internacional para que considere nuevas medidas para garantizar la protección de los refugiados, desplazados internos y personas apátridas.
En un discurso en la reunión anual del Comité Ejecutivo del ACNUR, la Alta Comisionada Asistente para la Protección, Erika Feller, dijo que, mientras el mundo respondió a las emergencias de desplazamiento en 2011 con extraordinarios actos de generosidad, es urgente tomar medidas adicionales en tres grandes áreas: la protección de los refugiados en situaciones de emergencia; el reparto de responsabilidades entre los Estados; las tensiones entre los intereses nacionales y las responsabilidades internacionales.
Feller se refirió a las emergencias en Libia, Costa de Marfil y Somalia, en las cuales cientos de miles de personas han sido desplazadas forzosamente, a menudo en zonas inseguras, donde las operaciones de ayuda humanitaria son difíciles y peligrosas de organizar y pueden colapsar rápidamente.
“No sorprende, en estas circunstancias, que el imperativo más apremiante sea el de salvar vidas”, dijo. “El resultado es que problemas fundamentales de protección, como la violencia sexual y de género, la trata y el reclutamiento de niños, la separación de familias y las necesidades de las personas con discapacidad, puedan no ser identificados de manera temprana y se conviertan en problemas endémicos de las operaciones humanitarias”.
Feller dijo que el ACNUR y sus socios están buscando soluciones para identificar de forma más efectiva estos riesgos y así encontrar más rápidamente las respuestas adecuadas. También anunció que el ACNUR se concentrará en incrementar la ayuda que brinda a las personas con discapacidad y lanzará, el próximo año, una nueva iniciativa para mejorar la asistencia a los niños refugiados. También pidió a los Estados que reconozcan la necesidad de financiar estos y otros aspectos de la protección no tan conocidos, además de considerar mecanismos de reasentamiento más rápidos para los refugiados durante las crisis.
La necesidad de un reparto más amplio de responsabilidades y cargas entre los miembros de la comunidad internacional se ha vuelto apremiante en los últimos años, considerando que cerca del 80 por ciento de los refugiados del mundo vive en países en desarrollo. Dadas las dificultades en alcanzar un amplio consenso internacional sobre cómo responder a estos desequilibrios, el ACNUR ha venido promoviendo un mayor reparto de las responsabilidades a nivel regional, como en Asia central y sudoriental.
Feller pidió a los países que creen nuevas oportunidades de reasentamiento. En todo el mundo los refugiados de interés del ACNUR son más de 10,5 millones, pero los cupos de reasentamiento disponibles son apenas 80.000. Cuando las personas refugiadas no logran integrarse en la comunidad de acogida o volver a su país, corren el riesgo de quedarse atrapadas en situaciones de desplazamiento prolongadas, a menudo en los campamentos, donde el acceso a los servicios y otro tipo de ayuda es limitado.
La Alta Comisionada Asistente habló de la necesidad de mejorar la vida de quienes viven en estas situaciones, en particular de los niños, y anunció que el ACNUR está preparando una estrategia de educación quinquenal.
Feller destinó sus comentarios más críticos a la engañosa tendencia de confundir los temas de asilo y migración, que, según dijo, está resultando en un mayor número de detenciones de solicitantes de asilo o en el aumento de las medidas de disuasión, que vuelven más riesgoso el simple hecho de buscar asilo. En 2011 decenas de miles de personas han tomado barcos desvencijados en el desesperado intento de huir del conflicto o la persecución, como en el Golfo de Adén, entre Asia y Australia, o desde el norte de África a través del Mediterráneo. Muchos han perdido la vida en el intento.
“Las medidas de disuasión no han detenido las llegadas por mar, sólo han aumentado el riesgo de accidentes mortales”, dijo Feller. “Mientras la antigua costumbre de rescatar a las personas en peligro en alta mar está peligrando ella misma”.
La Alta Comisionada Asistente también advirtió sobre la tentación de pensar que las responsabilidades del ACNUR puedan sustituir las de los Estados y criticó lo que definió el enfoque minimalista de algunos Estados en la protección de los refugiados.
“Esto ha ocasionado, por ejemplo, que el ACNUR tenga que realizar la determinación de la condición de refugiado en 57 países. En algunos casos este enfoque de ‘manos libres’ en cumplir con las responsabilidades de protección conlleva la necesidad de que el ACNUR organice el reasentamiento de todos los refugiados reconocidos, a menudo con poco tiempo a disposición sin considerar que el reasentamiento es una solución de la cual sólo se puede beneficiar un número limitado de personas. Así no se puede trabajar”, dijo.
La determinación de la condición de refugiado es el proceso con el cual se evalúa la petición de un solicitante de asilo.
El ACNUR lanzó una campaña contra la apatridia a principios de este año invitando a los Estados a adherirse a las principales convenciones sobre la apatridia. Según las estimaciones, la apatridia afecta a unos 12 millones de personas en el mundo, denegándoles el derecho a una nacionalidad y limitando el goce de derechos relacionados, como el acceso a la educación, la salud y otros servicios.
Feller indicó la apatridia como “una de las carencias más evidentes en tema de aceptación de responsabilidades por parte de los Estados”. Asimismo, confió en que se realizarán progresos en este como en otros temas a finales de este año, en una reunión a nivel ministerial que el ACNUR está organizando para el mes de diciembre.
ACNUR

