- Tamaño del texto
|
|
| 
- Envie este documento
-
Versión imprimible
Sigue siendo precaria la condición de los desplazados en la zona del Meta
jueves 09. septiembre 2010 15:00 Antiguedad: 1 year
SAN JOSÉ DEL GUAVIARE, Colombia, 9 de septiembre de 2010 (ACNUR) La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, ACNUR, expresa preocupación por la suerte de los campesinos en los departamentos del Meta y del Guaviare. Según datos de Acción Social, son casi 250 mil los que se han desplazado en la región cubierta por la oficina de Villavicencio y la cifra puede ser superior dado que no todos se han registrado oficialmente.
“El desplazamiento es el último paso que dan los campesinos, pobladores y comunidades indígenas de los municipios del sur del Meta y Guaviare, en respuesta a las condiciones de alto riesgo causadas por el conflicto que se está desarrollando en la región”, dijo Giovanni Lepri, el Representante de ACNUR en Villavicencio, oficina que cubre los departamentos de Meta, Guaviare, Arauca, Vaupés, Guainía y Vichada.
Las condiciones humanitarias de los indígenas Jiw, o Guayaberos, que todavía permanecen en el resguardo Mocuare, siguen precarias desde el incremento de los hostigamientos y enfrentamientos que han ocurrido desde el principio de agosto en la zona entre Mapiripán y Mocuare en las dos orillas del río Guaviare.
Desde el principio, ACNUR ha colaborado estrechamente con las autoridades locales para identificar las necesidades de esta población desplazada y responder de manera adecuada a las mismas. Parte importante de este trabajo ha sido la revisión y activación de los planes de contingencia de los municipios directamente afectados.
Para poder averiguar las condiciones humanitarias de las comunidades que no se han desplazado y que viven en el medio del conflicto, una misión de evaluación fue organizada la semana pasada por ACNUR y la Defensoría del Pueblo al resguardo de Mocuare. En esta visita, la comunidad declaró que están a punto de desplazarse a causa de las restricciones de movimientos y de acceso a los alimentos en la zona, así como de los enfrentamientos en los caseríos poniendo la comunidad entre fuego cruzado.
“Los frecuentes hostigamientos, enfrentamientos y bombardeos tienen a la comunidad atemorizada y hay secuelas psicológicas fuertes sobre todo en los niños” dijo Lepri. Con la misión se pudo confirmar que hay un riesgo inminente de nuevos desplazamientos para estas familias si no se logra hacer la entrega humanitaria.
Hay varias otras comunidades del rio Guaviare que están pensando desplazarse por la misma razón. Ante la situación ACNUR está discutiendo con las autoridades la necesidad de activar los mecanismos de prevención y actualizar los planes de contingencia en la zona de San José del Guaviare, Mapiripán y Villavicencio, y sobre todo asegurar el espacio humanitario para que las agencies humanitarias y las entidades puedan implementar estas medidas.
El desplazamiento de todos los colonos que vivían en el poblado al frente del resguardo Mocuare a raíz de las últimas operaciones militares en contra de los grupos armados ilegales, tiene varias implicaciones para la dinámica de esta zona. La comunidad indígena Jiw cambiaba yuca y maíz por todos los otros bienes de primera necesidad en el pueblo ubicado al frente del resguardo. Con el desplazamiento masivo de todo el pueblo en el mes de agosto, la comunidad no tiene más acceso a todos los bienes básicos para su subsistencia y tampoco hay posibilidad de pescar o movilizarse en el río.
La comunidad se encuentra en una situación de confinamiento y en alto riesgo. “Esta semana tendrá lugar un comité inter-departamental en Guaviare en donde es fundamental que se llegue a acuerdos concretos sobre la ayuda a esta comunidad y a las demás asentadas en las orillas del río Guaviare. La presencia de los dos Gobernadores del Meta y Guaviare va a ser fundamental en este sentido”, dijo Lepri.
En Colombia hay 90 pueblos indígenas de los cuales alrededor de 34 están en riesgo por razones vinculadas al conflicto y al desplazamiento forzado. En su Auto 004 de 2009, la Corte Constitucional pide a las instituciones colombianas trabajar con esos pueblos para lograr mejorar su protección.
Francesca Fontanini, Regional Pi UNIT Las Américas
ACNUR

