Un espacio para nuestra cultura: El testimonio de un joven indígena desplazado

lunes 16. agosto 2010 14:00 Antiguedad: 1 year

© ACNUR/ S.Abondano
Yesid es un joven indígena de etnia Tucano, de 26 años, desplazado en Villavicencio.

VILLAVICENCIO, Colombia, 16 de agosto (ACNUR) - Tengo 26 años y debería hablar en mi dialecto, pero ya no lo recuerdo. Aprendí a hablar español para poder comunicarme con las personas de la ciudad y el dialecto se fue perdiendo.

¿Cómo llegué aquí?

Yo vivía con mi  familia en el Vaupés, en la frontera colombo-brasilera. Mi papá recorría casi toda la zona, era enfermero y tenía trato con todos los grupos indígenas. Pero un día los grupos armados nos acusaron de ser informantes (del Gobierno). Por eso nos tocó irnos de la zona. Escapamos de la selva hacia Mitú, (capital del departamento del Vaupés) hasta allá llegaron las amenazas, por eso seguimos camino hasta Villavicencio, son más de 500 kilómetros de recorrido.

Pero la vida aquí es diferente…

Al llegar a la ciudad entendimos que lo que habíamos dejado atrás era mucho más que la vivienda o la siembra. Nuestra dieta depende de la yuca dulce y aquí no se consigue, tuvimos que acostumbrarnos al arroz, a los frijoles.

Nuestras costumbres se ven afectadas. Para nosotros la tierra es como para ustedes una iglesia, donde se reúnen y se encuentran en comunidad, sin eso las costumbres se acaban. Ahora los jóvenes indígenas que nacen en la ciudad sienten un vacío cultural que sus padres no pueden llenar pues hace falta el territorio sagrado.

Nosotros no somos los únicos indígenas en Villavicencio. Aquí estamos más de 70 familias. Venimos de distintas etnias, pero todos somos 100 por ciento indígenas, por eso hemos pedido que nos ayuden a volver a nuestros territorios de origen o que nos permitan tener un nuevo espacio donde podamos pervivir nuestra cultura. Bueno, por ahora estoy estudiando Medicina…

Yesid

ACNUR


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