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Visita a Colombia de la Alta Comisionada Asistente de ACNUR para las Operaciones
lunes 15. marzo 2010 11:00 Antiguedad: 139 days
BOGOTÁ, Colombia, 12 de marzo (ACNUR) – La Alta Comisionada Asistente para las Operaciones Janet Lim, acompañada por la Directora del ACNUR para las Américas Marta Juárez, terminó hoy su primera visita oficial a Colombia durante la cual se reunió con altos funcionarios del gobierno, representantes de la sociedad civil y personas desplazadas.
Durante una serie de reuniones con distintas contrapartes gubernamentales y civiles, tanto a nivel central que departamental, Lim elogió los avances legales de Colombia en materia de desplazamiento interno y remarcó la necesidad de hacer todo lo necesario para asegurar que las medidas sean efectivas también en las partes mas remotas del país, donde hay una alta concentración de población desplazada. Destacó el compromiso del gobierno colombiano y prometió el apoyo continuo del ACNUR para apoyar los esfuerzos del gobierno. “En los días que he permanecido he aprendido enormemente de vuestro modelo de respuesta a la situación de los desplazados internos de esto país y la colaboración estrecha con ACNUR para lograr los mismos objetivos a beneficio de las personas desarraigadas. Confío en transmitir este ejemplo de colaboración y de trabajo con la participación activa de los desplazados mismos en otras operaciones de ACNUR alrededor del mundo” añadió la Alta Comisionada Asistente.
Su primera parada en el terreno fue en una barrio de Villavicencio llamado la Nohora, donde la mayoría de los 5.000 residentes fueron desplazados desde hace diez anos de las zonas mas apartadas de varios departamentos del suroeste del país. Allí se reunió con las comunidades, quienes mostraron orgullosamente sus logros en materia de salud, de educación, de prevención y de protección, así como en el sector agrícola, desarrollando gracias al apoyo del ACNUR unas huertas que les permiten de cosechar productos para el consumo de la comunidad. Gracias a este proyecto han podido acceder a raciones alimentarías del PMA, ICBF y Acción Social. “Cuando vinimos no había un centro de salud, sólo una infraestructura sin médicos y sin recursos. Ahora gracias a ACNUR, las autoridades locales pusieron en función un centro. Tenemos un médico dos veces por semana y estamos capacitando a 55 mujeres en nutrición” dijo la gerente del centro, ella misma desplazada. El 17% de la población de Villavicencio, más de 60.000 personas, son desplazados y es la ciudad que recibe el mayor número de personas desarraigadas en la zona sur este del país.
Varios líderes de desplazados expresaron su preocupación por el incremento de las amenazas que están recibiendo por parte de grupos armados, que en muchos casos resultan en nuevos desplazamientos.
La funcionaria de ACNUR tuvo también la oportunidad de escuchar y dialogar con desplazados indígenas jiw, también conocido como guayaberos, que se encuentran en una situación más instable y precaria. Los pueblos indígenas asentados en Puerto Cacao, así como los de Barrancón, en las afueras de San José del Guaviare, manifestaron a la señora Lim su preocupación con respecto a la perdida de su tierra y los desafíos relacionados con la búsqueda de trabajo y el acceso al sistema de salud, de nutrición y de educación. “Estamos cansados de movernos de un sitio a otro, queremos instalarnos en un territorio de manera permanente, donde podamos recuperar nuestra cultura, nuestro territorio colectivo, trabajar y retomar el contacto con la naturaleza. Los disturbios de orden público están destruyendo non sólo a un individuo, a una familia, sino a una entero pueblo”, dijo un miembro de la población indígena que fue identificado junto con otras 65 personas por un equipo de ACNUR en un matadero de ganado abandonado a lo largo de la carretera hacia san José del Guaviare haces unos meses y reubicado temporáneamente en Puerto Cacao, gracias a un proyecto conjunto de ACNUR, Gobernación del Meta y Acción Social. La mayoría de estos desplazados provienen del Meta y tuvieron que abandonar sus resguardos de 50.000 hectáreas a causa de la violencia. En la actualidad, las opciones de retorno son limitadas para los indígenas desplazados de la zona sur oriental del país.
“El reconocimiento y protección de los derechos territoriales de los pueblos indígenas son necesarios para establecer condiciones sostenibles de paz y asegurar la supervivencia de los pueblos indígenas” acotó la funcionaria de ACNUR. Asimismo, la señora Lim tuvo la oportunidad de ver los esfuerzos humanitarios dispuestos para ayudarlos a mejorar sus condiciones de vida luego del desplazamiento, como la intervención de ACNUR para asegurar agua potable y los proyectos de seguridad alimentaría para apoyar el Estado a proteger las 34 comunidades indígenas en peligro de extinción, de las cuales nueve se encuentran concentradas en esta zona, como reconocido por el Auto 04/09 de la Corte Constitucional.
Actualmente en Colombia hay más de 3 millones de desplazados internos.
Francesca Fontanini, en Bogotá, Colombia
Por: ACNUR

