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El ACNUR en Colombia en 2008

Oficinas del ACNUR en Colombia y la región

La estrategia de la operación del ACNUR en Colombia pone énfasis en reforzar, en cooperación con las autoridades colombianas, el trabajo en los 50 municipios del país más afectados por el desplazamiento interno forzado y enfocarse en resultados en áreas que van desde la educación de niños desplazados hasta la protección de tierras y la entrega de documentos a personas en situación de desplazamiento.

Otra prioridad es apoyar a los pueblos indígenas y comunidades afro-colombianas, con un enfoque en la prevención de su desarraigo. Debido a sus identidades propias y a sus fuertes lazos con la tierra, el desplazamiento forzado tiene un impacto especialmente grave sobre estas comunidades y su supervivencia cultural. Bajo la legislación colombiana y los principios internacionales, deben hacerse esfuerzos especiales para proteger a estos grupos del crimen del desplazamiento forzado.

El trabajo del ACNUR durante el 2008 se ha concentrado en tres ejes: consolidar el marco legal y de políticas públicas y fortalecer la capacidad de las instituciones colombianas; fortalecer la capacidad de las organizaciones comunitarias y de la población desplazada; y reforzar los mecanismos de supervisión y cumplimiento del propio Estado colombiano.
 
En esas tres áreas, la oficina se concentrará en obtener resultados en 14 temas prioritarios, entre ellos:

• Incrementar sus beneficiarios directos hasta 470.000, con un enfoque en los 50 municipios con más desplazados o alto riesgo de desplazamiento y en las comunidades indígenas y afro-colombianas.

• Contribuir a que las tierras abandonadas por la población desplazada o en riesgo de serlo se siguen protegiendo jurídicamente a través del proyecto "Tierras y Patrimonio, lo cual ha logrado registrar más de 2 millones de hectáreas hasta ahora.

• Contribuir a un aumento significativo del acceso y permanencia de las niñas y niños desplazados al sistema escolar.

• Apoyar los esfuerzos del Estado para proteger a las comunidades indígenas y afro-colombianas, y promover la integración de niños, jóvenes, adultos mayores y personas discapacitadas en situación de desplazamiento, en los programas del Estado.

En los últimos cinco años, un promedio de 200 mil colombianos al año se han visto forzados a huir de combates, amenazas, asesinatos y violencia generalizada. El ACNUR tiene 12 oficinas en el país para promover la recuperación de los derechos de estas personas y ayudar a prevenir nuevos desplazamientos forzados.

Por ACNUR/Marie-Helene Verney