Masacres, reclutamiento y fumigaciones causan desplazamiento forzado


Bogotá, Prensa CODHES, 07/05/2009. Alertas por desplazamientos forzados en la zona del Catatumbo, departamento de Norte de Santander por fumigaciones aéreas, toma de espacios públicos de población indígena desplazada que protesta por su difícil situación en la ciudad de Pereira, familias que huyen de reclutamiento masivo de grupos paramilitares en Montería y Cúcuta, masacre de jóvenes en Tumaco, Nariño y personas desplazadas que siguen su protesta en la Plaza de Bolívar y el Parque del Tercer Milenio en Bogotá, son algunos de los hechos que caracterizan la crisis humanitaria en las últimas tres semanas.
En Cúcuta la Defensoría del Pueblo alertó sobre el desplazamiento de familias campesinas en la zona del Catatumbo como consecuencia de nuevas fumigaciones aéreas de cultivos de coca, en desarrollo de operaciones militares y en forma simultánea se advierte sobre campañas de reclutamiento de jóvenes por parte del grupo paramilitar denominado Águilas Negras, que siguen provocando abusos contra la población, especialmente en el municipio de Tibú.
En Bogotá y Pereira persisten, en difíciles condiciones alimentarias y de salubridad, protestas de población desplazada, que reclaman que el goce efectivo de derechos al que se refiere la Corte Constitucional, se hagan realidad. En medio de la presión del gobierno nacional, que intenta minimizar o disolver este tipo de protestas, sobresale la intención de los gobiernos locales de buscar soluciones tanto para quienes protestan como para el conjunto de la población afectada.
En Montería también se prendieron las alarmas por el desplazamiento forzado que está ocasionando el reclutamiento de grupos paramilitares. El Departamento de Córdoba enfrenta una dura situación de violencia que se manifiesta en la muerte violenta de medio centenar de personas en hechos ocurridos en los primeros cuatro meses del año en municipios de Tierralta y Valencia en el Alto Sinu, Puerto Libertador y Montelíbano en el Alto San Jorge, San Antero en la zona costera y la propia capital del departamento.
Por último, en Tumaco, a los nuevos grupos paramilitares se atribuye la masacre de 6 jóvenes ocurrida esta semana, en una demostración de capacidad de acción en un puerto altamente militarizado y declarado en zona de alerta temprana como consecuencia de presencia de grupos ilegales y actividades asociadas al narcotráfico.
En todos estos casos, aparecen los nuevos y antiguos grupos paramilitares, que se siguen armado, continúan desarrollando operaciones militares y provocando víctimas civiles, bajo el amparo de la negación de sus existencia por parte del gobierno colombiano.



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