Niñez que lo perdió todo

Ellas han sido testigos de la guerra, perdieron a su familia, fueron forzadas a dejar su hogar, escuela y amigos. Ahora viven como refugiadas en un país que no conocen.

Sarah vive como refugiada en Líbano y tiene poco acceso al mundo real, mucho menos tiene oportunidad de ir a la escuela.
© ACNUR/Giles Duley

“Soy Sarah, salí de Siria cuando era muy pequeña porque un misil cayó sobre mi casa y la destruyó. Papá y mamá dormían abrazados en el cuarto de junto, la explosión mató a mi papá y mamá perdió una pierna. También murió mi hermano. La guerra destruyó a mi familia, mamá se puso muy triste, tanto que ya no quería vivir. Entonces ella me encargó con sus parientes. Años después mamá y yo nos volvimos a encontrar, ahora como refugiadas en Líbano. Hoy vivo con ella y otros familiares lejos de casa pero también de la guerra”, testimonio de una niña siria que perdió su infancia a causa de la guerra.

Como millones de niñas y niños refugiados, Sarah perdió a su familia, hogar, infancia y no tiene oportunidad de ir a la escuela. Peor aún, no sabe lo que es jugar con pequeños de su edad. Sarah crece con tristeza, traumas y miedos, hoy es nerviosa e introvertida. Ella, como toda su familia, tiene un futuro incierto. ¿Es esta la vida que Sarah merece? Ayúdala HOY

 

Infancia marcada por la guerra

2.6 millones de niñas y niños sirios han dejado su país para huir del conflicto, ellos y ellas no conocen la alegría ni la ilusión de vivir. Como Sarah, viven sin un hogar y en la mayoría de los casos, han perdido familiares cercanos, incluso a papá y mamá. Los menores de edad tuvieron que abandonar la escuela, sus amistades y la oportunidad de crecer en un espacio seguro.

Las niñas y niños que nacieron después del 2011, año en que estalló el conflicto en Siria, solo han visto violencia y más violencia. “Si no actuamos rápidamente, una generación de inocentes se convertirá en las bajas prolongadas de una guerra atroz”, declaró António Guterres, Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas.

Cinco millones de niñas y niños sirios sufren el impacto de la guerra. Esta no es la vida que merecen.

Cinco millones de niñas y niños sirios sufren el impacto de la guerra. Esta no es la vida que merecen.  © ACNUR/Sam Tarling

La Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) asegura que la crisis humanitaria que sufre el país ha afectado las vidas de cinco millones de infantes sirios. Lo que se traduce en niñas y niños que viven bajo estrés crónico y depresión generados por la guerra que vieron con sus propios ojos.

Sin acceso a educación, miles de niñas como Sarah pierden la oportunidad de aprender a leer y escribir. No han tenido la oportunidad de jugar y reír con amigos de su edad en el salón de clases. Necesitamos dar un mejor futuro a las niñas que nacieron en medio del conlficto armado. En ACNUR queremos que las niñas y niños regresen a las escuelas y que al crecer puedan convertirse en médicos, cirujanas, profesores, arquitectos o ingenieras. Con tu donación lo podemos hacer posible.

Sé un donante de ACNUR y ayuda a Sarah a reconstruir su vida y sus sueños.  ENVÍA ayuda