En primera línea frente al COVID-19: joven sirio ayuda a personas vulnerables en Valencia, España

Desde que empezó la pandemia, Khalil, solicitante de asilo, está realizando labores de voluntariado en España.

Khalil de voluntario recogiendo comida en la Asamblea Local de Cruz Roja en Valencia, en mayo de 2020.

Khalil de voluntario recogiendo comida en la Asamblea Local de Cruz Roja en Valencia, en mayo de 2020.   © Cortesía de Khalil

Cocinar muchos bizcochos. Hacer deporte. Escuchar música. Hacer cursos online. Khalil* está pasando el confinamiento en un piso compartido en Valencia. Cada semana desde el inicio del estado de alarma en España, el joven de 26 años sale de casa para ayudar a quienes más lo necesitan. Solicitante de asilo sirio y médico, sabe bien lo que es vivir en situaciones de emergencia y cómo ayudar. 


“Cuando empezó la pandemia del COVID-19, rápidamente me apunté como voluntario con la Cruz Roja. A los pocos días me llamaron y desde entonces, no he dejado de colaborar”, explica Khalil con un castellano perfecto. La ayuda que está prestando es diversa: desde asistir a personas sin techo hasta echar una mano en el centro logístico que la Cruz Roja tiene en Valencia. “No hay dos días iguales: un día llevo bocadillos a personas sin hogar y otro día recojo medicinas en la farmacia para llevárselas a personas mayores. Incluso he entregado mascarillas”.

Un día llevo bocadillos a personas sin hogar y otro día recojo medicinas en la farmacia

Hay un día que recuerda con especial emoción. “Tuvimos un desafío grande, debíamos llevar medicamentos que necesitaban refrigeración a una señora mayor”. Con solo media hora de margen, la medicina llegó a tiempo y la vecina, sintiéndose muy agradecida, les ofreció dinero en efectivo. “Le expliqué en aquel momento que nosotros no queríamos dinero, que lo hacíamos como voluntarios para ayudar”.

El joven llegó a España en junio de 2019 y pidió asilo nada más llegar: “los inicios no fueron nada fáciles porque aquí en España no conocía a mucha gente, pero volver a Siria no era una opción para mí. Durante la guerra sufrimos de cerca ataques, tiroteos… Teníamos mucho miedo”.  La familia de Khalil está ahora repartida por distintos países del mundo.

De la mano de organizaciones como CEAR, Kif Kif, Fundación CEPAIM y Lambda Valencia desde que Khalil se trasladara a esta ciudad, poco a poco la situación fue mejorando. “Empecé a hacer muchos cursos online, para formarme en otros campos, como en atención al cliente. Me gustaría por supuesto ejercer mi profesión en España, pero no tengo problema en trabajar en otras cosas. Lo que quiero es ayudar”.

Pese a las vivencias pasadas, Khalil irradia optimismo. “Espero que esta pandemia del coronavirus nos haga aprender a disfrutar más de la vida y de las libertades con las que contamos en España. Siempre hay esperanza, todo se puede lograr si nos mantenemos positivos”.

*Nombre cambiado por motivos de protección