Preocupación en ACNUR por el creciente número de víctimas civiles y de desplazamientos al oeste de Myanmar

El siguiente contenido corresponde a las declaraciones formuladas hoy por un portavoz de ACNUR en una rueda de prensa en el Palacio de las Naciones, en Ginebra.

Ah Ning, una aldeana de 70 años del grupo étnico rawang, cuida de sus nietos en una tienda de campaña en el campo de Ka Bu Myitkyina Dam, en el estado de Kachin, en Myanmar. Ning se encuentra desplazada y vive en una tienda de campaña proporcionada por ACNUR, la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados.  © ACNUR/Paul Vrieze

ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, ha expresado su preocupación ante el creciente número de víctimas entre la población civil y el aumento de los desplazamientos provocados por la última escalada de los enfrentamientos al oeste de Myanmar.

Según la información reciente de fuentes locales, al menos 21 personas han perdido la vida en los enfrentamientos que han sacudido las poblaciones situadas a lo largo de la frontera entre los estados de Rakhine y de Chin en Myanmar desde principios de este mes. Las pérdidas de vidas civiles son cada vez más frecuentes, lo que pone de relieve el coste humano y el grave impacto que tiene el conflicto incesante en las comunidades locales. 

Los combates entre las Fuerzas Armadas de Myanmar y el Ejército de Arakán han sido constantes desde la escalada de las tensiones a finales de 2018. Desde febrero de este año 2020 se ha observado una fuerte tendencia al alza en las bajas causadas entre la población civil.

ACNUR reitera su llamamiento a todas las partes en el conflicto al oeste de Myanmar para la protección de la población e infraestructuras civiles. Además, la Agencia se suma a la petición realizada esta semana por el Secretario General de la ONU, António Guterres, en la que urge un alto al fuego a todas las partes en conflicto en el mundo para luchar una batalla mayor frente a la amenaza generada por la pandemia del COVID19. La población civil en zonas asoladas por los conflictos, y en particular aquellos que han sido desplazados, presentan una vulnerabilidad especial en esta emergencia global de salud pública.

Las autoridades de Myanmar estiman que, a día 16 de marzo, había 61.000 nuevas personas desplazadas en el estado de Rakhine, lo que supone un incremento de unas 10.000 personas en comparación con el mes anterior. Las personas desplazadas se encuentran repartidas entre 133 emplazamientos. En el estado de Chin, otras 4.800 personas desplazadas se encuentran acogidas entre 34 campamentos. 

Esta última oleada de desplazamientos se suma a las 130.000 personas ya desplazadas en el estado de Rakhine, la mayoría de ellas rohinyas, quienes se encuentran desplazadas desde 2012. Es posible que el número de personas afectadas por el conflicto sea considerablemente mayor, ya que continúan produciéndose movimientos de la población y se recibe con frecuencia información sobre nuevas llegadas a algunos de los campos de desplazados.

Las familias que se han visto forzadas a desplazarse han buscado cobijo en poblaciones y comunidades vecinas cuando ha sido posible. Se alojan principalmente en edificios religiosos, escuelas o con familias de acogida. En zonas remotas, las personas afectadas por los enfrentamientos construyen refugios en arrozales con bambú y lonas plásticas.

Las familias desplazadas expusieron sus preocupaciones en las conversaciones con el personal de ACNUR. Entre sus necesidades más urgentes se incluye el acceso a alimentos, cobijo, agua, saneamiento e higiene. También se encuentran preocupadas por la falta de servicios fundamentales como la atención sanitaria o la educación para sus hijos e hijas. Las y los cabezas de familias no pueden continuar desarrollando sus medios de vida, y las familias afectadas cada vez dependen más de la ayuda humanitaria.

El conflicto activo está impidiendo su regreso. Además, las minas antipersona y los artefactos explosivos improvisados sembrados recientemente presentan riesgos adicionales. También hay un vacío importante de información reciente y fiable ya que en nueve localidades en el estado de Rakhine continúa el bloqueo de internet.

Como respuesta ante las necesidades urgentes, ACNUR y sus socios, junto con las autoridades locales y otros actores humanitarios, han distribuido ayuda de emergencia y apoyo en materia de protección a cerca de 57.000 personas desplazadas, y a sus comunidades de acogida, tanto en Rakhine como al sur del estado de Chin desde abril de 2019. La ayuda humanitaria incluye lonas plásticas, así como artículos de primera necesidad como ropa, lámparas solares, mantas, colchonetas para dormir y utensilios de cocina.

En Myanmar hay más de 312.000 personas desplazadas, en su mayoría en los estados de Rakhine, Kachín y al norte de Shan, así como en la región del sudeste.

 

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