ACNUR afirma que el desplazamiento interno está aumentando en Ucrania

El siguiente contenido corresponde a las declaraciones formuladas hoy por un portavoz de ACNUR en una rueda de prensa en el Palacio de las Naciones, en Ginebra.

ACNUR está viendo en Ucrania un aumento constante del desplazamiento, que se estima que está afectando ahora a unas 10.000 personas.

Recientemente se ha completado una evaluación de las necesidades y ACNUR está trabajando con las autoridades locales, otras agencias de la ONU y ONG socias para ayudar a las personas más afectadas. Por ahora esta ayuda va desde asistencia legal, apoyo para la integración de 150 familias, ayuda económica en efectivo para 2.000 personas y la renovación de refugios para 50 familias.

El desplazamiento en Ucrania comenzó antes del referéndum de marzo en Crimea y ha estado aumentando gradualmente desde entonces. Las cifras de registro se están compilando en base a los datos que ACNUR recibe de las autoridades locales.

Entre la población afectada hay personas que han sido desplazadas en dos ocasiones, primero desde Crimea y ahora de nuevo desde zonas del este del país. Muchos de los desplazados son de etnia tártara, aunque las autoridades locales también han informado de que han aumentado los registros de personas de etnia ucraniana, rusa y familias mixtas. Al menos un tercio de los desplazados son niños.

Muchas familias de desplazados internos se están trasladando al centro (45%) y al oeste de Ucrania (26%), aunque algunos están ubicados en el sur y el este del país. El número de solicitantes de asilo ucranianos en otros países se mantiene bajo.

Entre los motivos para huir que la gente desplazada está transmitiendo al ACNUR se encuentran las amenazas directas o el miedo a la inseguridad y a sufrir persecución. Algunas personas dicen que han sido amenazadas por teléfono, por las redes sociales o que han encontrado mensajes amenazantes en sus propiedades. La gente cita también el temor a ser perseguidos por su etnia o creencias religiosas o, en el caso de periodistas, activistas de los derechos humanos e intelectuales, a causa de sus actividades y profesiones. Otras personas dicen que ya no pueden mantener abiertos sus negocios.

Los principales retos que afrontan ahora las personas desplazadas son el acceso a los servicios sociales y a lugares donde cobijarse a largo plazo, así como la transferencia del registro de residencia de forma que puedan acceder a los derechos económicos y sociales que les otorga la documentación, así como a medios de subsistencia. La ayuda a los desplazados internos se está organizando principalmente a través de los gobiernos regionales, las organizaciones comunitarias de base y las contribuciones voluntarias de ciudadanos.

La gente está siendo alojada en refugios facilitados por las autoridades locales, o en lugares de propiedad privada como hoteles o sanatorios. Otros desplazados están siendo acogidos en casas particulares.

Sin embargo, la capacidad de la comunidad de acogida para apoyar a estas personas se está agotando rápidamente. Las necesidades acuciantes son, entre otras: refugios más permanentes, más oportunidades de empleo y apoyo a organizaciones locales y comunitarias para desarrollar soluciones a largo plazo para la gente que ha sido desplazada.

ACNUR da la bienvenida a la nueva ley que se ha adoptado sobre los derechos de las personas desplazadas de Crimea. Esta ley incluye salvaguardas relacionadas con la libertad de movimiento de ciudadanos ucranianos entre Crimea y el resto del país, permite que se recuperen los carnés de identidad y cubre el derecho de voto.

Se necesita trabajar más para garantizar que las personas desplazadas disfruten por completo de igualdad y de los mismos derechos que otros ciudadanos de Ucrania bajo la ley internacional y nacional.