ACNUR y el Fondo de Solidaridad Islámica para el Desarrollo crean el Fondo Islámico Mundial para Personas Refugiadas

Mujeres rohingyas refugiadas aprenden a hacer bolsos y otros productos de yute, un material que es amigable con el medio ambiente y que se cultiva localmente, en el campamento de Kutupalong, en Bangladesh. Sanowara, de 35 años, llegó a Bangladesh en 2017. Trabajaba como costurera en Myanmar y le alegra poder usar sus habilidades en una fábrica de yute. Los ingresos que percibe Sanowara le bastan para comprar ropa y calzado, así como pescado y carne para su familia. "No podríamos sobrevivir alimentándonos toda la vida solo de lentejas y chile machacado", resaltó. "Necesitamos dinero para comprar pescado, carne y medicamentos; por eso me gusta trabajar en esta fábrica".

Mujeres rohingyas refugiadas aprenden a hacer bolsos y otros productos de yute, un material que es amigable con el medio ambiente y que se cultiva localmente, en el campamento de Kutupalong, en Bangladesh. Sanowara, de 35 años, llegó a Bangladesh en 2017. Trabajaba como costurera en Myanmar y le alegra poder usar sus habilidades en una fábrica de yute. Los ingresos que percibe Sanowara le bastan para comprar ropa y calzado, así como pescado y carne para su familia. "No podríamos sobrevivir alimentándonos toda la vida solo de lentejas y chile machacado", resaltó. "Necesitamos dinero para comprar pescado, carne y medicamentos; por eso me gusta trabajar en esta fábrica".  © 

NUEVA YORK – En un evento conjunto de alto nivel – que tuvo lugar de forma paralela a la sesión anual de la Asamblea General de las Naciones Unidas, en Nueva York – Filippo Grandi, Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, y el Dr. Muhammad Al-Jasser, presidente del Banco Islámico de Desarrollo (BIsD) – representado por el Dr. Mansur Muhtar, vicepresidente de Operaciones, y por la Dra. Hiba Ahmed, Directora General del Fondo de Solidaridad Islámica para el Desarrollo (ISFD, por sus siglas en inglés) – anunciaron la creación del Fondo Islámico Mundial para Personas Refugiadas (Global Islamic Fund for Refugees, GIFR).

Este fondo constituye una herramienta de financiación nunca antes vista que cumple con la ley islámica, y su propósito es proporcionar recursos financieros de manera sostenible e innovadora para apoyar la asistencia humanitaria y de desarrollo que se brinda en crisis de desplazamiento. El Fondo Islámico Mundial para Personas Refugiadas se creó con una inversión inicial de ACNUR y del Fondo de Solidaridad Islámica para el Desarrollo, pero se ha invitado a diversas entidades y personas interesadas a hacer donaciones.

La Dra. Hiba Ahmed, Directora General del ISFD, comentó que “[el] Fondo Islámico Mundial para Personas Refugiadas ofrece una oportunidad única de inversión para dar respuesta a las necesidades humanitarias y de desarrollo de millones de personas desplazadas por la fuerza”. Además, añadió que “[haber] creado este fondo junto al ACNUR nos llena de orgullo, ya que allanará el camino para otras iniciativas y esfuerzos por asistir a las personas desplazadas por la fuerza y a las comunidades de acogida en países miembro del Banco Islámico de Desarrollo”.

Por su parte, Filippo Grandi, Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, enalteció la alianza con el BIsD y, al respecto, señaló que “[más] de 100 millones de personas han tenido que huir en busca de protección debido a los devastadores efectos de la guerra, los conflictos, las persecuciones, la discriminación y la emergencia climática, que han incrementado la necesidades de brindar y recibir asistencia humanitaria y soluciones sostenibles”. Por otra parte, precisó que “[l]as formas innovadoras y sostenibles de financiación resultan esenciales para garantizar que la ayuda llegue a quien la necesita.

El Fondo Islámico Mundial para Personas Refugiadas constituye un nuevo enfoque que no solo beneficia a ellas, sino que es también un ejemplo de los fuertes lazos de solidaridad que existen en el mundo islámico hacia los refugiados”.

Como parte del Fondo Islámico Mundial para Personas Refugiadas, se invertirán las contribuciones que hagan los donantes, y las ganancias se utilizarán para responder a las situaciones de desplazamiento forzado. Los donantes que hagan contribuciones de diez o más millones de dólares (USD) podrán pertenecer al Comité Directivo del Fondo Islámico Mundial para Personas Refugiadas y podrán participar en las decisiones sobre la distribución de los fondos para apoyar los esfuerzos humanitarios en los países miembro del BIsD, los cuales son países de origen o de acogida para el mayor número de refugiados y personas desplazadas en el mundo.

Para obtener más información, favor de contactar a:

  • En Dubai: Khaled Kabbara, Oficial de comunicaciones, Países del Consejo de Cooperación del Golfo, ACNUR, [email protected], +971 50 641 0868
  • En Nueva York: Kathryn Mahoney, Portavoz global, [email protected], +1 347 574 6552
  • En Ginebra: Yuko Narushima, Portavoz global, [email protected], +41 79 863 7327