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Los refugiados más pobres de Siria encaran la ruina debido a baja financiación

Historias

Los refugiados más pobres de Siria encaran la ruina debido a baja financiación

Sin una inyección urgente de 116 millones de dólares, ACNUR estará forzado a suspender la ayuda financiera a 87.000 familias sirias vulnerables en la región a partir de junio.
31 May 2018

AMÁN, Jordania - Cuando Saif entró a Jordania como refugiado a mediados de 2014, él llegó a la frontera en la parte trasera de una motocicleta amarrado al conductor para evitar caerse. Fue llevado a través de la frontera en una camilla, incapaz de caminar o incluso levantarse debido a las heridas experimentadas durante sus dos años previos de prisión en Siria.

“Cuando vine a Jordania, no tenía ni un centavo conmigo”, explicó. “Llevaba puesta solo mi ropa interior y estaba cubierto en una sábana. Mi condición física era muy mala”.  

Una vez dentro de Jordania, Saif se unió a su madre de avanzada edad, Mona, quien había huido de su hogar en Damasco justo después de su arresto. Ella también sufría de una mala salud habiendo sobrevivido de un cáncer de laringe, y ambos, madre e hijo requerían medicación la cual no estaban siempre en capacidad de asegurar.

“La situación financiera aquí era muy mala”, el conductor de una maquina excavadora de 53 años habló sobre esos primeros meses en el exilio. “A veces no teníamos nada que hacer sin medicina porque no teníamos el dinero”.

Es una situación bastante familiar para 5,65 millones de refugiados sirios alrededor de la región después de más de siete años de conflicto. Tres cuartos de ellos en Jordania y el Líbano viven por debajo de la línea de pobreza, luchando para encontrar oportunidades de trabajo y costear casi las necesidades más básicas como albergue, comida y cuidados médicos.

La crisis extendida también ha incrementado la presión en los países y comunidades locales que acogen refugiados, haciendo más tensión en la ya agobiada infraestructura y haciendo más difícil el acceso a servicios básicos para los refugiados como la asistencia médica.

“Cuando comencé a recibir asistencia financiera, mi humor cambió”.

Como muchos otros, Saif y su madre se les fue lanzada una cuerda financiera salvavidas cuando comenzaron a recibir una asistencia monetaria mensual de 80 dinares jordanos (113 dólares) del ACNUR, la Agencia de la ONU para Refugiados.

El dinero les permitió cubrir la renta y comprar medicación, y Saif pudo costear su terapia física lo cual le ha permitido moverse con la ayuda de una andadera.

 “Cuando comencé a recibir asistencia financiera, mi humor cambio. Pude comprar mi medicina y ayudar a mi madre con la renta”, explicó. “Hizo una gran diferencia. Me sentí mejor física y psicológicamente”.

Unas 30.000 de las más vulnerables familias de refugiados en Jordania reciben asistencia económica actualmente- equivalente a alrededor de 180.000 personas- con aproximadamente un tercio de esas familias teniendo al menos un miembro familiar con una discapacidad.

Sin embargo, una severa escasez de fondos para los programas de ACNUR amenaza con cortar este vital apoyo a partir del final de junio, con ACNUR requiriendo 40 millones de dólares para mantener el programa de asistencia financiera operando hasta el final del año solo en Jordania.

En toda la región, la cual acoge actualmente a más de 5,65 millones de refugiados registrados provenientes del conflicto sirio de siete años, 116 millones de dólares se necesitan urgentemente para evitar cortar la asistencia a 87.000 familias, lo que los llevaría a una pobreza mas profunda y la desesperación.

“Estamos quedándonos sin fondos para apoyar a estos refugiados”.

La carencia de fondos para los programas de apoyo económico de ACNUR es parte de una larga escasez de fondos que afecta el plan de respuesta regional para la crisis siria conocida como el 3RP. 

De un total de 5,6 millones de dólares requeridos por las agencias y los socios humanitarios de las Naciones Unidas para el 2018 destinados para asistir a más de 9 millones de refugiados y miembros de comunidades de acogida vulnerables, las proyecciones muestran que el requerimiento está actualmente a menos de un tercio financiado.

“El llamamiento hoy no puede ser más claro”, el director del ACNUR para el buró de Oriente Medio y África del Norte, Amin Awad, dijo en una conferencia de noticias en Amman. “Necesitamos 450 millones de dólares por mes. Recibimos hasta ahora cerca de un millón.  Hasta ahora, deberíamos tener cerca de 2,7 millones de dólares para hacer nuestro trabajo”.

“Se nos agotan nuestros fondos- o se nos agotaron ya, realmente- para apoyar a estos refugiados, “Awad continuó. “Estamos quedándonos atrás en ayudas financieras para estos refugiados, en asegurarnos de que nos hacemos cargo de sus cuentas médicas, en apoyar a los gobiernos y municipalidades a que continúen proveyendo sus servicios a los refugiados”.

Si la asistencia financiera es cortada, Saif dijo que él y su madre serian incapaces de mantenerse por sí mismos, siendo forzados a escoger entre vivir en las calles en Jordania o retornar a su tierra despedazada por la guerra.

“Aquí en Jordania este es nuestro único apoyo- vivimos de esa asistencia”, dijo. “Si van a cortarnos la asistencia, entonces mi madre y yo tenemos que volver a Siria, incluso si muriésemos allá, nunca rogaríamos por dinero”.   

Gracias a la Voluntaria en Línea Leonela Beltrán por el apoyo ofrecido con la traducción del inglés de este texto.