Carmen huyó de Honduras con sus 5 hijos después de haber recibido amenazas de muerte. Hoy viven seguros en un albergue financiado por ACNUR en México.
© ACNUR/ Sebastian Rich

Una crisis silenciosa

Miles de familias lo han dejado todo y han huido de los países del Norte de Centroamérica: El Salvador, Guatemala y Honduras. En medio de esta crisis están los niños, quienes con frecuencia han presenciado horribles actos de violencia y enfrentado riesgos extremos. En algunos casos los menores, especialmente jóvenes y adolescentes, se ven forzados a huir solos. Ellos han perdido sus infancias, y no saben adónde acudir para pedir ayuda.

El ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, está haciendo todo lo posible para responder a esta creciente emergencia y proteger a estos niños y sus familias. Pero el enorme número de personas necesitadas está aumentando y supera con creces los recursos disponibles.

En este momento el ACNUR está haciendo un llamado a los donantes y al público para que se unan en la respuesta a esta urgente, si bien silenciosa, crisis y recaudar 26,6 millones de dólares a través de la campaña Niñez que Huye.

En el centro de todo esto se haya una cifra sin precedentes de niños que no han tenido más opción que huir para salvar sus vidas. Si no hacemos nada, quedarán expuestos a un extremo riesgo de abuso, explotación, reclutamiento y trata de personas. Debemos responder a esta silenciosa crisis y darles a estos niños la seguridad y protección que merecen. El número de personas que huyen de Centroamérica para salvar sus vidas ha aumentado en diez veces en los últimos 5 años.

Tenemos un plan para garantizar que cada niño y familia que huye encuentre un lugar seguro.

  • Albergues seguros, adaptados a las necesidades de los niños
  • Ayuda monetaria para la necesidades básicas
  • Asistencia jurídica e información
  • Atención psicológica
  • Terapia psicopedagógica 

La necesidad es muy grande. No podemos dejarlos solos.

Tenemos la experiencia y la capacidad que nos permiten colaborar con ONG, gobiernos y sociedad civil para satisfacer las apremiantes necesidades de los niños refugiados y sus familias, pero no se cuenta con suficientes fondos de la comunidad internacional, por lo cual estamos haciendo un llamado a individuos y al público en general para que financien la respuesta a esta dramática necesidad.