ACNUR alarmado por la detención de menores no acompañados en Lesbos, Grecia

El siguiente contenido corresponde a las declaraciones formuladas hoy por un portavoz de ACNUR en una rueda de prensa en el Palacio de las Naciones, en Ginebra.

A principios de semana, trabajadores de ACNUR visitaron el centro de detención de Pagani, en la isla griega de Lesbos, y se quedaron escandalizados ante las condiciones de las instalaciones, donde residen más de 850 personas, entre ellas 200 menos no-acompañados, en su mayoría originarios de Afganistán.

El centro tiene capacidad para 250-300 personas. El personal de ACNUR calificó las condiciones del centro como inaceptables. Una sola habitación alberga a más de 150 mujeres y 50 bebés, muchos de los cuales padecen enfermedades derivadas del hacinamiento y las condiciones insalubres del centro.

El viceministro de Salud y Solidaridad ha asegurado a ACNUR que todos los menores no acompañados en Pagani serán trasladados antes de finales de mes a instalaciones especiales. El ministro ya ha tomado algunas medidas para llevarlo a cabo.

La situación en Pagani es un indicio de problemas más amplios relacionados con la inmigración irregular y el sistema de asilo en Grecia. El pasado año, ACNUR, con el apoyo del ministro de Interior griego, presentó una serie de recomendaciones para hacer una revisión completa del sistema de asilo, incluyendo algunas medidas específicas para proteger a los niños solicitantes de asilo. Hasta la fecha, estas propuestas no han sido llevadas a cabo.

En 2008, los guardacostas griegos informaron de la llegada de 2.648 menores no-acompañados, aunque se cree que muchos otros han entrado en el país sin ser detectados. Grecia carece de un procedimiento para evaluar las necesidades individuales y el interés superior de estos niños. A pesar de que el gobierno ha realizado esfuerzos para incrementar el número de plazas para niños en centros abiertos especializados, las llegadas superan los avances logrados y los menores permanecen detenidos durante largos períodos de tiempo.

ACNUR participa en un proyecto financiado por la UE que pretende mejorar las instalaciones de recepción en las islas de Samos, Chios y Lesbos, y en el puesto fronterizo de Evros.