Encuesta de ACNUR: Refugiados retornados iraquíes están arrepentidos

El siguiente contenido corresponde a las declaraciones formuladas hoy por un portavoz de ACNUR en una rueda de prensa en el Palacio de las Naciones, en Ginebra.

Una encuesta realizada por el ACNUR entre refugiados iraquíes que han retornado a Bagdad de países vecinos ha indicado que la inseguridad física, las dificultades económicas y la falta de servicios públicos esenciales han llevado a la mayoría de ellos a arrepentirse de su decisión de regresar a Irak. La encuesta también reveló que el 34 por ciento de los retornados no estaba seguro si quedarse definitivamente en Irak y que podrían volver a solicitar asilo en los países vecinos si las condiciones no mejoran.

La encuesta fue realizada telefónicamente entre abril y septiembre de este año por trabajadores del ACNUR, que entrevistaron a 2.353 refugiados iraquíes, o 537 familias, que retornaron a los barrios de Resafa y Karkh, en Bagdad, entre 2007 y 2008. Otras encuestas serán realizadas sobre las condiciones de los retornados a otras partes de Irak, como Kirkuk, Mosul, Anbar y Diyala.

En las entrevistas, el personal del ACNUR fue informado por los refugiados retornados de los numerosos casos de explosiones, hostigamientos, operaciones militares y secuestros que ocurren en las zonas de retorno. Muchos entrevistados afirmaron que fueron obligados a regresar a Irak porque ya no podían afrontar el alto costo de la vida en los países de asilo. En este contexto, el ACNUR sigue llamando la atención sobre los casos de expulsiones forzosas de refugiados iraquíes de los países de asilo hacia Irak.

La encuesta reveló que el 61 por ciento de los retornados entrevistados estaba arrepentido de haber regresado a Irak desde su país de asilo, asimismo, el 60 por ciento de ellos indicó que su insatisfacción se debía principalmente a la inseguridad y a razones de seguridad personal. El 77 por ciento de los refugiados que retornaron a los distritos de Karkh y Rasefa, en Bagdad, no regresó a su lugar original de residencia, tanto por motivos de inseguridad general, como por temores de persecución directa. El 11 por ciento citó las difíciles condiciones económicas y el desempleo como razones por no haber regresado a sus antiguos hogares y vecindarios.

Muchos de los retornados iraquíes que no regresaron a sus hogares viven con parientes, amigos, o alquilan una casa. La mayoría de ellos, el 87 por ciento, declaró que sus ingresos actuales son insuficientes para cubrir las necesidades de sus familias en Irak.

Encontrar un empleo regular es una de las principales preocupaciones para los refugiados retornados, ya que a menudo dependen de empleos irregulares, que no siempre están disponibles. El acceso inadecuado a los servicios públicos, entre ellos la atención médica, junto con el suministro irregular de electricidad, como sucedió en muchas partes del país este verano, se suman a las dificultades que enfrentan los retornados.

La semana pasada el ACNUR publicó los resultados de una encuesta similar, realizada en las zonas de frontera de Siria y Jordania, según los cuales la mayoría de los refugiados iraquíes en esos países no estaba considerando volver permanentemente a Irak en un futuro próximo, debido a la incertidumbre en la situación política y a la inestabilidad de las condiciones de seguridad.

El ACNUR no considera la posibilidad de retornos a Irak en gran escala en el corto plazo. Sin embargo, mientras el ACNUR no promueve los retornos a Irak, sigue prestando asistencia a los refugiados que voluntariamente manifiesten su deseo de retornar, en estrecha coordinación con las autoridades iraquíes. La ayuda cubre el transporte e incluye un pequeño monto en efectivo. Desde principios de 2007 a octubre de 2010, 2.965 refugiados iraquíes han regresado voluntariamente a Irak de los países vecinos con el apoyo del ACNUR.

De acuerdo con datos del gobierno iraquí, 18.240 refugiados iraquíes han regresado de los países de asilo entre enero y agosto de 2010, mientras los desplazados internos retornados en el mismo período suman 89.700. El ACNUR ha invertido alrededor de US$ 100 millones en Irak este año para mejorar las condiciones de vida de los desplazados internos y apoyar la reintegración de los repatriados sin recursos.