ACNUR expresa preocupación por retornos forzosos de Suecia a Irak

El siguiente contenido corresponde a las declaraciones formuladas hoy por un portavoz de ACNUR en una rueda de prensa en el Palacio de las Naciones, en Ginebra.

ACNUR expresa profunda preocupación tras haber tenido conocimiento de que mañana Suecia pretende devolver a Bagdad un grupo de 25 iraquíes. Según entendimos, algunas de las personas que deberían ser deportadas pertenecerían a grupos étnicos y religiosos que son objeto de violencia en Irak. Estas personas, como otras cuyo retorno ya ha sido programado, tendrían perfiles en razón de los cuales deberían recibir protección, de conformidad con la Convención sobre Refugiados de 1951 y la Directiva de Reconocimiento de la Unión Europea.

Nos preocupa que nuestras consideraciones, que también se refieren a la situación de las minorías en Irak, no sean tomadas en cuenta debidamente por Suecia a la hora de reexaminar decisiones negativas asumidas en 2008 y 2009. Creemos que el reciente deterioro de la situación de las minorías en Irak no haya sido adecuadamente considerado.

En repetidas ocasiones ACNUR ha apelado a los Estados para que garanticen que los solicitantes de asilo procedentes de las provincias de Bagdad, Diyala, Nínive, Saladino y Kirkuk reciban protección internacional, tanto en forma de estatuto de refugiado, bajo los términos de la Convención de 1951, como en forma de otro estatuto de protección, dependiendo de las circunstancias del caso. Según entendimos, muchas de las personas que deberían ser deportadas mañana proceden de estas zonas.

Nuestra posición refleja la volátil situación de seguridad y el elevado nivel de violencia, incidentes de seguridad y violaciones de los derechos humanos que todavía se registra en estas zonas de Irak. ACNUR considera que las graves – a veces indiscriminadas – amenazas a la vida, integridad física y libertad debidas a la violencia o a eventos que perturban gravemente el orden público sean motivos válidos para brindar protección internacional.

Las oficinas de ACNUR en Siria, Jordania y Turquía han recientemente registrado a varios refugiados iraquíes que han dejado el país después de haber sido deportados a Irak por parte de países europeos. Un hombre cristiano huyó por segunda vez después de haber sobrevivido a un ataque contra una iglesia en Bagdad en octubre de 2010, poco después de su retorno forzoso desde Suecia. Nos complace que ahora Suecia haya decidido readmitirlo.