Disminuye el éxodo de somalíes en el Cuerno de África, aumenta hacia Yemen

El siguiente contenido corresponde a las declaraciones formuladas hoy por un portavoz de ACNUR en una rueda de prensa en el Palacio de las Naciones, en Ginebra.

Con la crisis en el cuerno de África aún vigente, ACNUR ha observado una evolución del desplazamiento durante el mes de agosto, con un descenso en las llegadas de desplazados somalíes dentro del país o de refugiados somalíes hacia Kenia o Etiopía, y un aumento de las llegadas a Yemen.

En Somalia, los socios de ACNUR en el Seguimiento de Movimientos de Población (PMT por sus siglas en inglés) han informado de una significativa caída en el número de personas que llegan a Mogadiscio. Parece que el flujo de desplazados internos (IDPs por sus siglas en inglés) a la capital somalí alcanzó su máximo en julio, cuando cerca de 28.000 personas huyeron a Mogadiscio en busca de ayuda humanitaria. Sin embargo, desde comienzos de este mes, se han registrado poco más de 5.000 desplazamientos a la ciudad. El promedio de llegadas diarias a la ciudad se ha reducido, pasando de más de 1.000 personas al día durante el mes pasado a unas 200 llegadas diarias en agosto.

Prácticamente no se han registrado movimientos o regresos en los distritos de Mogadiscio que estaban antes bajo el control de Al Shabaab, principalmente debido a la inseguridad, que ahora ha tomado la forma de guerra de guerrillas.

También se ha informado de varios problemas en materia de protección, incluidos los saqueos en estos distritos. Además, no hay forma de ganarse la vida y muchas de estas zonas han quedado destruidas por los combates anteriores. AMISOM también ha impuesto restricciones a la libertad de movimiento o al retorno de civiles en las zonas antes controladas por Al Shabaab mientras se llevan a cabo las operaciones de seguridad.

También estamos recibiendo informes de que Al Shabaab continúa imponiendo restricciones de movimiento en las zonas bajo su control, especialmente para los hombres – y en particular en las regiones de Bajo Shabelle y Bay – a raíz de la retirada de Al Shabaab de la capital el pasado 6 de agosto. Estas restricciones han impedido grandes desplazamientos de población, especialmente desde la región de Bajo Shabelle hacia Mogadiscio.

Los desplazados internos entrevistados por nuestros socios en el Seguimiento de Movimientos de Población (PMT) también indican que las donaciones de la diáspora somalí y la movilización de las comunidades locales de acogida en julio y agosto para ayudar a las población afectadas durante el mes sagrado de Ramadán podrían haber permitido a muchas personas quedarse allí donde se encuentran.

Además, las organizaciones locales e internacionales, incluido ACNUR, han podido mejorar la distribución de ayuda a las poblaciones afectadas por la hambruna en las regiones de Bay, Gedo, sur de Bakool y Hiraan, especialmente en las zonas cercanas a las fronteras con Kenia y Etiopía. Esto ha ayudado a reducir la presión sobre Mogadiscio como destino para buscar ayuda. ACNUR finalizó esta semana la distribución de 3.000 paquetes de Asistencia de Emergencia (EAPs por sus siglas en inglés) para unas 18.000 personas en la región de Hiraan, que está bajo control de Al Shabaab.

Kenia, con cerca de 498.000 refugiados somalíes, sigue siendo principal país receptor. Sin embargo, recientemente, el ritmo de las llegadas al complejo de refugiados de Dadaab ha descendido de 1.500 personas al día a 1.000 o 1.200. Al mismo tiempo, nuestro personal en el terreno dice que el estado de salud general de las últimas llegadas, en especial de los niños, es peor que antes, lo cual es un reflejo las situaciones de sequía y hambruna en el interior de Somalia. Durante las entrevistas con nuestro personal, algunos de los recién llegados cuentan que han venido de las regiones de Gedo y Bajo Juba (controladas por Al Shabaab), donde la inseguridad había obstaculizado gravemente la entrega de ayuda.

La operación de reubicación de las nuevas llegadas que habían estado acampando en las afueras de los campos de Dadaab ha permitido el traslado de cerca de 27.000 somalíes a tiendas de campaña familiares a la Ampliación de Ifo y Kambioos.

En los campos de Dollo Ado, en Etiopía, seguimos preocupados por el extremadamente grave estado de salud de los recién llegados desde Somalia. Desde comienzos de agosto, se han dado unos 290 posibles casos de sarampión y 18 muertes asociadas a esta enfermedad. La campaña de vacunación de niños con edades comprendidas entre los seis meses y los 15 años sigue en marcha en los cuatro campos de Dollo Ado.

Al mismo tiempo, ACNUR y sus socios continúan reforzando los servicios de salud en los campos. Se han instalado cuatro clínicas satélite y tenemos previsto descentralizar más servicios para que los refugiados puedan acceder con más facilidad a la atención sanitaria. Las instalaciones están actualmente abiertas las 24 horas del día en las clínicas de Médicos sin Fronteras en el nuevo campo de Hilaweyn. Se ha empezado a construir en el campo de Kobe (en Dollo Ado) un segundo centro de estabilización para niños con desnutrición aguda. También se han distribuido botiquines para el parto en los campos, con el fin de reducir el riesgo de mortalidad materna.

Frente a esta tendencia de desaceleración en el número de llegadas en el cuerno de África, Yemenestá observando un fuerte aumento en el número de refugiados somalíes que llegan en pateras destartaladas después de cruzar el golfo de Adén. Más de 3.700 refugiados somalíes han llegado a las costas de Yemen en lo que va de mes. Esta cifra es sinónimo de un inicio más temprano de lo habitual de la temporada alta de llegadas de barcos de traficantes desde Bossaso, en el norte de Somalia. Además, se trata de la cifra mensual de llegadas más alta registrada en lo que va de año. Los recién llegados han informado al personal de ACNUR de que han huido de Somalia debido a la inestable situación de seguridad, la grave sequía, el aumento de los precios de los alimentos y la falta de oportunidades laborales.

Una prueba de la desesperación de estos refugiados está en el hecho de que han escogido huir a Yemen, un país que se está viendo afectado por graves disturbios. Cruzan el golfo de Adén en embarcaciones a menudo no aptas para la navegación y sobrecargadas. Muchos no sobreviven a esta peligrosa travesía. El lunes, dos somalíes se ahogaron cuando su barco volcó. No obstante, se espera que más somalíes lleguen a Yemen en los próximos meses. Creemos que muchos de los que abandonaron sus hogares se encuentran en Bossaso a la espera de mejores condiciones de navegación antes de iniciar su viaje. Yemen acoge la segunda mayor población de refugiados somalíes en la región, con casi 192.000 personas. Unos 15.000 de estos refugiados han llegado desde enero de este año.