ACNUR acelera los retornos de refugiados angoleños antes de la fecha límite de junio

El siguiente contenido corresponde a las declaraciones formuladas hoy por un portavoz de ACNUR en una rueda de prensa en el Palacio de las Naciones, en Ginebra.

A finales de este mes, el 30 de junio, el estatuto de refugiado como grupo terminará formalmente para las personas que huyeron de Angola durante la guerra de independencia de Portugal de 1965-75 y durante la posterior guerra civil que terminó en 2002. ACNUR lanzó un nuevo programa de retorno asistido a finales de 2011 para ayudar a los angoleños a regresar a sus hogares desde los países cercanos, y ahora se está acelerando dicho programa.

El pasado 2 de junio, unos 13.700 angoleños ya habían regresado a su país con ayuda de ACNUR, incluyendo a más de 11.000 que regresaron desde la República Democrática del Congo. Unos 35.000 más han solicitado ayuda para retornar antes de que el estatuto de refugiado termine.

La recomendación de cesación del estatuto de refugiado para los angoleños como grupo fue realizada en enero de este año teniendo en cuenta las mejoras fundamentales de la situación del país. Muchas de las cerca de 600.000 personas que huyeron de Angola a los países vecinos ya han regresado a casa.

Desde mediados de mayo, ACNUR ha duplicado el tamaño de los convoyes de repatriación desde la República Democrática del Congo (RDC) para los refugiados que regresan al norte de Angola. Actualmente 1.200 personas regresan cada semana. Estos refugiados viajan desde la capital, Kinshasa, así como desde las cercanías de Kimpese, en la provincia de Bas-Congo, y Dilolo, en la provincia de Katanga en el sureste del Congo. Se dirigen a la provincia de Uige, en el norte de Angola, de donde son originarios la mayoría de los refugiados.

ACNUR también ha incrementado los esfuerzos para promover la repatriación voluntaria de los angoleños desde otros países africanos. El mes pasado, Namibia volvió a poner en marcha el programa de convoyes de retorno, con más de 3.000 refugiados angoleños registrados para ser repatriados. Por otra parte, los retornos desde Zambia se están realizando mediante aviones fletados. En Botswana, se organizó recientemente una visita de observación a las zonas de retorno para ayudar a los refugiados indecisos a tomar una decisión informada antes de regresar. ACNUR también está trabajando con los gobiernos para incrementar el número de convoyes por carretera y para utilizar aviones más grandes para repatriar a estas personas, particularmente para aquellos que están regresando desde la RDC y Zambia.

En Angola, los desafíos logísticos son considerables. En algunas áreas, los retornos por tierra son extremadamente difíciles debido al mal estado de las carreteras y de los puentes, que han quedado destruidos. Los equipos de trabajo de ACNUR y sus socios están trabajando bajo circunstancias difíciles para asegurar que los convoyes funcionan sin contratiempos y que las personas con necesidades especiales, como mujeres embarazadas, niños y enfermos, llegan a casa en condiciones dignas y seguras.

Actualmente unos 120.000 angoleños permanecen en el exilio, concentrándose la mayor población de refugiados en la República Democrática del Congo (81.000) y en Zambia (23.000). ACNUR está trabajando con los gobiernos de acogida para considerar opciones de integración local para aquellos refugiados que no opten por el retorno, en particular aquellos con fuertes lazos con su país de asilo.