Preocupación del ACNUR por los secuestros de refugiados en el este de Sudán

El siguiente contenido corresponde a las declaraciones formuladas hoy por un portavoz de ACNUR en una rueda de prensa en el Palacio de las Naciones, en Ginebra.

El ACNUR está registrando crecientes incidentes de secuestros y desapariciones principalmente de refugiados eritreos, presuntamente involucra tribus fronterizas en el este de Sudán. Esto está ocurriendo tanto en los campamentos de refugiados como en sus alrededores.

En los últimos dos años hemos visto a personas que desaparecen de los campamentos de Shagarab – algunos de ellos secuestrados, otros que posiblemente hayan recurrido a traficantes de personas para ser llevados a otros lugares. Los que son secuestrados a menudo son retenidos hasta que se pague un rescate o se convierten en víctimas de trata con fines de matrimonio forzado, explotación sexual o trabajo en condiciones de servidumbre.

Debido a la naturaleza mixta del problema, que presenta tanto elementos de voluntariedad como de coerción, es difícil tener datos precisos. Nuestra oficina en Sudán reporta 619 personas que han dejado los campamentos durante los últimos dos años, con 551 de ellos en 2012. Además hay más casos no confirmados.

Los incidentes más recientes de secuestros que incluían cuatro mujeres refugiadas se produjeron en los campamentos de Shagarab durante la noche y madrugada del 22 de enero. Los refugiados en el campamento, que alberga a 29.445 personas, también habían informado del secuestro de un hombre la semana anterior. En reacción a estos incidentes, algunos refugiados atacaron a miembros de una tribu local considerados responsables de los secuestros. La violencia que siguió dejó a varios heridos entre la población local y los refugiados. Desde entonces la calma ha sido restaurada.

El riesgo de ser secuestrado es mayor para los refugiados y solicitantes de asilo eritreos que entran en el Sudán oriental. Sobre la base de numerosos informes y entrevistas individuales, los principales responsables de la trata y el tráfico de personas desde el este de Sudán a Egipto, son miembros de tribus locales en el este de Sudán y en el Sinaí, así como algunas bandas criminales. Algunos solicitantes de asilo son secuestrados en la frontera entre Eritrea y Sudán antes de llegar a los campamentos, mientras que otros son secuestrados en los alrededores de los campamentos en el este de Sudán. Los que deliberadamente recurren a traficantes de personas parecen hacerlo tanto para entrar en Sudán como para su posterior desplazamiento a Egipto o Israel. En muchos casos también terminan siendo abusados por los traficantes que los venden a tratantes o los detienen para pedir un rescate.

El ACNUR está trabajando con las autoridades sudanesas, la Oficina Internacional para las Migraciones y otros organismos humanitarios para reducir el riesgo de raptos y secuestros en la zona. El Gobierno de Sudán ya ha desplegado más policías y estamos apoyando a las autoridades a mejorar la seguridad en general, incluyendo la construcción y rehabilitación de las comisarías de policía, la provisión de vehículos y equipo de comunicación. El ACNUR también está ayudando a los refugiados de los campamentos Shagarab con la creación de un sistema de vigilancia comunitario para reducir los riesgos de seguridad.

También estamos proporcionando asesoramiento psicosocial a los sobrevivientes de trata y prestando asistencia jurídica a las personas detenidas para asesorarles sobre los procedimientos judiciales y asegurar su liberación

ACNUR hace un llamamiento a todos los actores nacionales e internacionales para intensificar los esfuerzos para contrarrestar los grupos criminales que buscan explotar los refugiados y solicitantes de asilo y así reducir los riesgos de secuestro y tráfico y trata de personas.