Tribunales móviles empiezan a funcionar en el asentamiento de refugiados de Nakivale, Uganda

El siguiente contenido corresponde a las declaraciones formuladas hoy por un portavoz de ACNUR en una rueda de prensa en el Palacio de las Naciones, en Ginebra.

En el día de ayer (lunes, 15 de abril) se implantó en Uganda un sistema piloto de tribunales móviles para mejorar el acceso a la justicia de los refugiados que han sido víctimas de la delincuencia.

El proyecto, puesto en marcha en el asentamiento de Nakivale, situado al suroeste del país, ha sido promovido por el ACNUR y el Gobierno de Uganda. Está previsto que se beneficien del mismo unos 68.000 refugiados y 35.000 nacionales ugandeses, que ahora tendrán un acceso más rápido a los justicia y a los servicios de asistencia jurídica. Este modelo de tribunales "móviles" es el primero de su clase en Uganda.

Esperamos que los tribunales móviles aceleren la celebración de los juicios y sirvan para prevenir la delincuencia, dado que tanto los refugiados como los ugandeses podrán contar con la presencia de abogados y de un magistrado directamente en el asentamiento.

La primera sesión, celebrada ayer, estuvo presidida por un Magistrado Jefe, que juzgó casos de robo, de conflictos por la propiedad de las tierras, de desfloración y de intento de asesinato y casos de violencia sexual y por motivos de género. En las sesiones siguientes se juzgarán delitos que abarcarán desde pequeños hurtos al asesinato.

Los tribunales celebrarán tres sesiones anuales, con una duración de entre 15 a 30 días cada una, y se juzgarán hasta 30 casos por sesión, la mitad de los cuales incumben a nacionales que viven en el asentamiento.

El asentamiento de refugiados de Nakivale es el mayor y más antiguo de Uganda, con una superficie aproximada de 180 kilómetros cuadrados. Actualmente, el tribunal de justicia más próximo se encuentra a 50 kilómetros de Kabingo, Isingiro, por lo que el acceso a la justicia ha constituido un grave problema tanto para los refugiados como para la población local, quienes, en muchos casos, no han denunciado los delitos y se han visto obligados a esperar mucho tiempo hasta que un tribunal juzgara sus casos.

Uganda acoge a unos 234.150 refugiados y es uno de los pocos países en los que los refugiados no viven en campamentos, sino en asentamientos, lo cual plantea numerosos problemas logísticos relacionados con el acceso a los servicios, ya que, a menudo, los refugiados se encuentran dispersos a lo largo de grandes distancias.

El proyecto piloto de Nakivale es fruto de la colaboración entre el ACNUR, el Proyecto de ley de refugiados, el Consejo de Derechos Humanos de Uganda y el Gobierno ugandés. Los abogados participantes ofrecen su tiempo y sus servicios para que todo el proceso pueda resultar gratuito tanto para los refugiados como para los nacionales del país. Esperamos poder aplicar este sistema piloto a otros asentamientos de refugiados de Uganda para que más refugiados puedan beneficiarse de una justicia más rápida.

Ya hemos implantado iniciativas similares basadas en tribunales móviles en los campos de refugiados de Kakuma y Dadaab (Kenya), gracias a las cuales se han reducido considerablemente los delitos dentro de los campamentos y en las zonas circundantes.

Gracias a la voluntaria de UNV Online Luisa Merchán por el apoyo ofrecido con la traducción del inglés de este texto.