Kenia: Unos violentos incidentes en el campo de refugiados de Kakuma se cobran ocho vidas

El siguiente contenido corresponde a las declaraciones formuladas hoy por un portavoz de ACNUR en una rueda de prensa en el Palacio de las Naciones, en Ginebra.

ACNUR está preocupado por la situación de seguridad en los campos de refugiados de Kakuma, al noroeste de Kenia. Los disturbios esporádicos que comenzaron hace una semana se han cobrado las vidas de ocho refugiados procedentes de Burundi, la República Democrática del Congo y Sudán del Sur.

El Representante de ACNUR en Kenia, Raouf Mazou, visitó ayer Kakuma para evaluar la situación. La policía keniata ha aumentado la seguridad, sobre todo en Kakuma 4, donde han tenido lugar la mayoría de los disturbios. El Departamento de Asuntos para los Refugiados y ACNUR están entablando conversaciones con los líderes de los refugiados y, además, se han establecido medidas para la resolución de conflictos.

Los disturbios comenzaron el martes pasado cuando informaciones sobre el intento de violación de una niña refugiada provocaron enfrentamientos entre grupos rivales de jóvenes sursudaneses, que acabaron con la muerte de una persona. El personal de seguridad intervino para poner la situación bajo control.

Durante el fin de semana hubo más disturbios cuando los grupos de jóvenes iniciaron otra oleada de violencia después de que un niño fuera atropellado por un boda boda (una moto taxi). El conductor, un refugiado de Burundi, fue atacado y recibió numerosas heridas de machete en la cabeza y los brazos. Varios refugiados fueron heridos y atendidos en una clínica de la zona, mientras que tres motos acabaron en llamas.

El miedo a la violencia provocó que los refugiados de las áreas afectadas en Kakuma 4 trasladaran a sus familias a los puestos de policía cercanos. El personal de seguridad reaccionó y consiguió calmar la situación. Se produjeron varias detenciones y la policía también organizó una búsqueda de armas y confiscó machetes y otras armas rudimentarias.

A pesar de los refuerzos policiales, la situación se deterioró una vez más ayer por la mañana, cuando otros cuatro refugiados fueron asesinados, ascendiendo así a 8 el número de muertos en la última semana., ACNUR sigue trabajando junto a las autoridades keniatas y los refugiados para restaurar la paz. La Agencia también ha hecho un llamamientoa la calma y a la coexistencia pacífica entre todas las comunidades del campamento.

El campamento de Kakuma es un crisol compuesto por cerca de 180.000 refugiados procedentes de más de 20 países, que viven en cuatro sectores. La mayoría provienen de Sudán del Sur (86.800), de Somalia (55.825), de Sudán (9.150), y de la RDC (8.800). Situado en la región de Turkana, en Kenia, Kakuma se encuentra superpoblado y necesita con urgencia terreno adicional para ser ampliado.