ACNUR busca trasladar de manera urgente a la minoría peuhl atrapada en Yaloke, en RCA

El siguiente contenido corresponde a las declaraciones formuladas hoy por un portavoz de ACNUR en una rueda de prensa en el Palacio de las Naciones, en Ginebra.

En la República Centroafricana, ACNUR está preocupado por el deterioro de la situación de 474 musulmanes pertenecientes a la minoría étnica peuhl, atrapados desde hace varios meses en la ciudad de Yaloke, situada a unos 200 Km al noroeste de Bangui, la capital del país.

Tanto adultos como niños padecen malnutrición severa. Más del 30% de ellos han contraído malaria y hay más de seis casos conocidos de tuberculosis. Desde su llegada a Yaloke el pasado mes de abril, 42 personas pertenecientes a este grupo han fallecido, mientras otros cada día están más débiles.

A pesar de la presencia de fuerzas internacionales, el grupo de Yaloke todavía es objeto de constantes amenazas, agresiones verbales y físicas y saqueos por parte de las milicias anti-balaka. Se necesita de manera urgente asistencia humanitaria, así como ayuda para la reubicación del grupo en lugares más seguros, tanto dentro de la República Centroafricana (RCA) como en países vecinos.

A principios de febrero de este año, las minorías peuhl fueron atacadas en varias ciudades (Bouaca, Boboua, Bolemba, Boda) en la prefectura de Lobaye, al oeste de Bangui. Cerca de 700 personas trataron de alcanzar la carretera principal que atraviesa la prefectura para embarcarse a bordo de camiones con destino a Camerún o Chad. Su huida duró dos meses, escondiéndose entre la maleza por las noches.

Muchos han perdido a miembros de su familia y a amigos tras ser capturados o abatidos por los grupos anti-balaka. En abril, más de 50 hombres fueron asesinados durante los ataques perpetrados por los grupos anti-balaka, quienes también se apoderaron de 7.000 cabezas de ganado, una importante fuente de ingresos y alimentación. Muchas personas encontraron refugio más al norte, en Yaloke, con la esperanza de poder abandonar el país. Yaloke fue antaño una ciudad próspera, hogar de más de 10.000 musulmanes.

A día de hoy, los peuhl desplazados son los únicos musulmanes que permanecen en Yaloke y están confinados en campamentos para desplazados internos en condiciones de hacinamiento. No pueden alejarse más de 500 metros del perímetro debido al peligro. Esto significa que no pueden buscar otro lugar más seguro, pero tampoco pueden procurarse medios de subsistencia o buscar otro tipo de ayuda.

Un equipo de ACNUR visitó el grupo el 18 de diciembre para evaluar su situación. Allí se descubrió que más del 90% de ellos quieren marcharse y buscar refugio en Camerún o Chad. Imploraron asistencia con vehículos y seguridad para ayudarles a abandonar el país. Otros por el contrario, quieren ser reubicados lejos de Yaloke, lo cual ya no resulta viable.

Más de dos años de guerra civil y violencia interreligiosa han desplazado a cientos de miles de personas en la República Centroafricana. Cerca de 440.000 personas permanecen desplazadas dentro de la RCA y unas 190.000 han buscado asilo en países vecinos como Camerún, Chad, República Democrática del Congo y la República del Congo.

Hoy en día, más de 36.000 personas continúan atrapadas en siete enclaves de la República Centroafricana (PK5 en Bangui, Boda, Yaloke, Carnot, Berberati, Bouar y Dekoa). ACNUR tiene acceso a estas poblaciones y ha llevado a cabo varias misiones para conocer sus intenciones. Algunos han informado de que querían solicitar asilo en países vecinos, otros desearían ser reubicados en áreas más seguras dentro del país y otros querrían quedarse. Desde ACNUR se ha coordinado y facilitado la evacuación de varias comunidades en el pasado, entre otras desde Bossembele en enero, y de Bossangoa y PK12 en Bangui en abril. ACNUR también ha estado trabajando para promover la cohesión social entre las comunidades que deseen quedarse en la República Centroafricana.