Nuevos combates en la República Centroafricana desplazan a miles de civiles

El siguiente contenido corresponde a las declaraciones formuladas hoy por un portavoz de ACNUR en una rueda de prensa en el Palacio de las Naciones, en Ginebra.

ACNUR está observando un nuevo desplazamiento de población en la República Centroafricana tras el recrudecimiento del conflicto en la región del centro-norte. A fecha de 2 de mayo, ya había más de 23.000 personas desplazadas en la zona de Kaga Bandoro, cifra que prácticamente duplica a la del mes anterior. Debido a los nuevos combates registrados durante la semana pasada, más personas han tenido que huir de sus hogares; sin embargo, en este momento las agencias humanitarias no pueden acceder a la zona para verificar las cifras exactas.

La mayor parte de los desplazados son cristianos, principalmente mujeres y niños. Muchos hombres permanecen escondidos por temor a ataques de grupos armados. El 9 de mayo se produjeron 13 muertes durante los combates.

Los desplazados están en su mayoría concentrados en varias iglesias en Dekoa, una ciudad al sur de Kaga Bandoro. Estas personas necesitan urgentemente protección física, alimentos, material no alimentario, agua y saneamiento, además de otras ayudas. Muchos están durmiendo al raso incluso ahora que ha llegado la temporada de lluvias. Aunque se les está ofreciendo algún apoyo alimentario por parte de agencias socias de ACNUR, los desplazados están viendo cómo se van agotando rápidamente sus reservas de comida y no pueden cultivar sus campos por temor a ataques. Ya hay una alta prevalencia de diarrea entre los niños.

Algunas de estas personas ya llevan un cierto tiempo desplazadas o se han visto obligadas a huir en varias ocasiones. Entre estos desplazados se encuentran algunas personas que no han podido regresar a sus casas desde febrero, después de que sus aldeas fueran atacadas. Muchos han estado viviendo entre los asentamientos para desplazados internos y los bosques, donde han permanecido escondidos, lo que complicaba la tarea de hacerles llegar la ayuda.

ACNUR, en colaboración con otras agencias de Naciones Unidas, está facilitando refugios y asistencia no alimentaria, que incluye lonas plásticas, mantas, esteras, utensilios de cocina, cubos y bidones. La Agencia de la ONU para los Refugiados reitera su llamamiento a todas las partes en conflicto para que permitan el acceso a los desplazados internos y la distribución de ayuda humanitaria vital.

También se están produciendo nuevos desplazamientos en el noroeste de la República Centroafricana. ACNUR ha registrado a 2.445 personas desplazadas en Paoua, en la prefectura de Ouham Pendé, después de un ataque a comienzos de mayo en una aldea cercana. La gente también ha huido a los bosques en la vecina prefectura de Ouham tras el ataque que tuvo lugar el pasado martes en la aldea de Markounda.

Dada la proximidad de estas zonas a Chad, ACNUR insta a las autoridades chadianas a seguir facilitando el acceso a su territorio para las personas que huyen de la RCA y que necesitan un lugar seguro, así como a un procedimiento de asilo adecuado. La Agencia valora positivamente el hecho de que desde enero unos 14.000 centroafricanos hayan podido encontrar refugio en el país vecino.

La situación en la capital, Bangui, es muy distinta a la del resto del país: a pesar de la inestable situación de seguridad algunos desplazados internos están regresando poco a poco a sus hogares. A fecha de 13 de mayo había 135.050 personas desplazadas internas viviendo en 43 asentamientos en la capital de la República Centroafricana, en comparación con las 142.635 de la semana anterior.

Se calcula que en todo el país el número de desplazados internos ronda las 560.000 personas (132.050 en Bangui y 425.000 en el resto del Estado), mientras que 115.524 centroafricanos han huido a Camerún, Chad, la República Democrática del Congo y la República del Congo desde el mes de diciembre.