Tres tragedias marítimas en cinco días en el Mediterráneo hacen temer un mayor balance de muertes

El siguiente contenido corresponde a las declaraciones formuladas hoy por un portavoz de ACNUR en una rueda de prensa en el Palacio de las Naciones, en Ginebra.

Los últimos días han sido los más mortíferos de 2014 para las personas que tratan de atravesar irregularmente el mar Mediterráneo para llegar a Europa, con al menos tres embarcaciones que han volcado o se han hundido, dejando un balance de más de 300 vidas perdidas. En total, se estima que 1.889 personas han fallecido este año en esta travesía, de las cuales 1.600 desde principios de junio.

El primero, y más importante, de estos incidentes tuvo lugar el viernes cuando un barco que, según los testimonios, llevaba al menos 270 personas a bordo volcó cerca Garibouli, al este de Trípoli. Diecinueve personas, entre las cuales había una mujer, sobrevivieron.

Desde entonces, la guardia costera de Libia ha recuperado los cuerpos de 100 víctimas, entre ellas cinco niños menores de cinco años y siete mujeres, aunque se teme que los pasajeros restantes hayan perecido ahogados. De acuerdo con los testimonios de los supervivientes, a pesar de que el barco ya estaba lleno, más pasajeros fueron empujados a subir a bordo antes de partir.

Según algunos supervivientes, la embarcación volcó de repente atrapando a los pasajeros en la cubierta inferior. Para apoyar la operación de búsqueda y recuperación de los cuerpos, la guardia costera de Libia ha solicitado bolsas mortuorias, equipos, ayuda médica y personal.

El segundo incidente se produjo en la noche del sábado 23 de agosto. Una lancha neumática dañada fue recuperada por la Marina Militar italiana a 20 millas de las aguas territoriales libias. Setenta y tres personas fueron rescatadas, y se recuperaron dieciocho cuerpos. Se cree que permanecen desaparecidas diez personas.

Los pasajeros provenían principalmente de Malí, Costa de Marfil, Guinea Conakry y Sudán. La lancha estaba ya parcialmente desinflada cuando fue localizada por un avión italiano de búsqueda y rescate y se lanzaron balsas salvavidas a las personas que habían caído al agua.

En un tercer incidente, ocurrido el domingo 24 de agosto por la noche, un barco pesquero que llevaba alrededor de 400 personas se hundió al norte de la costa de Libia debido a las malas condiciones meteorológicas.

La marina y la guardia costera italiana, en una operación conjunta con un buque mercante cercano, rescataron a 364 personas. Hasta el momento, se han recuperado 24 cuerpos y se teme que haya más víctimas.

El número exacto de desaparecidos aún no está confirmado, mientras que los supervivientes y los fallecidos serán desembarcados en Sicilia hoy.

El principal país de salida hacia Europa es Libia, donde el deterioro de la seguridad ha hecho aumentar las operaciones de tráfico de seres humanos, al tiempo que también fuerza a los refugiados y e inmigrantes que se encuentran en el país a decidir a arriesgar sus vidas y efectuar la peligrosa travesía marítima en lugar de permanecer en una zona de conflicto.

La oficina de ACNUR en Trípoli recibe llamadas diarias de los refugiados, solicitantes de asilo y otras personas vulnerables expresando temor por sus vidas y haciendo peticiones desesperadas de alimentos, agua, medicinas y reasentamiento. Los que optaron por partir hacia Italia se embarcan en viajes más largos y de mayor riesgo a través de nuevos puertos de salida como Bengasi.

Muchas de las personas que arriesgan sus vidas en el mar, en su intento por encontrar la seguridad en Europa, son refugiados que huyen de la guerra, los conflictos, la violencia y la persecución.

Esta dramática situación en las fronteras marítimas de Europa exige una acción europea concertada y urgente, que incluya operaciones de búsqueda y rescate reforzadas en el Mediterráneo, garantizando que las medidas de rescate sean seguras e incurran en los mínimos riesgos para las personas que están siendo rescatadas.

ACNUR elogia la labor de la operación de rescate Mare Nostrum de la operación y de guardacostas que ha salvado miles de vidas.

Dado que cada vez más refugiados e inmigrantes arriesgan sus vidas en el mar para llegar a Europa, en su mayoría eritreos, sirios y somalíes, es urgente que se tomen medidas que incluyan la búsqueda de alternativas legales a estos peligrosos viajes.

Es de vital importancia que los supervivientes de estas tragedias, que a menudo han perdido familiares y amigos, tengan acceso inmediato a apoyo psicológico, una vez que son desembarcados.

ACNUR/ UNHCR también ha pedido que se pongan en marcha procedimientos para permitir la identificación de los cuerpos recuperados en el mar, proporcionando información rápida y clara para que las familias no se vean sometidas a un sufrimiento adicional innecesario.

ESTADÍSTICAS DE ACNUR EN EL MEDITERRÁNEO

Muertos y desaparecidos estimados:

En 2011 alrededor de 1500; en 2012 alrededor de 500; en 2013 más de 600 y hasta el momento en 2014 más de 1.889.

Llegadas estimadas:

En 2011 unas 69.000; en 2012 alrededor de 22.500; en 2013 una 60.000; hasta ahora, en el 2014 124.380.

Desglose de llegadas por mar en 2014:

Italia = 108.172 hasta el 24 de agosto.

Grecia = 14.800 personas fueron interceptadas (no necesariamente rescatadas) en las fronteras marítimas entre Grecia y Turquía hasta finales de julio.

España = 1.100 personas hasta finales de junio.

Malta = 308 hasta el 22 de julio de 2014.

(NOTA -- Los datos de Italia hasta el 24 de agosto. Los datos de Gracia hasta finales de julio. España hasta el 30 de junio y Malta hasta el 22 de julio).

Hasta 14.000 niños llegaron a Italia en los primeros siete meses de 2014, de los cuales 8.600 estaban acompañados o separados de su familia.