La crisis de desplazamiento en Irak se agrava: nuevo flujo masivo hacia Dohuk

El siguiente contenido corresponde a las declaraciones formuladas hoy por un portavoz de ACNUR en una rueda de prensa en el Palacio de las Naciones, en Ginebra.

En el noroeste de Irak, miles de personas han huido en las últimas 72 horas de las montañas de Sinjar a través de Siria para llegar a la gobernación de Dohuk, en la región del Kurdistán iraquí. Según las ONG socias de ACNUR en Irak, actualmente hay 35.000 personas desplazadas. Los recién llegados están agotados, deshidratados y muchos han sufrido insolación o golpes de calor para llegar a esta región donde las temperaturas alcanzan los 40 y 45 grados.

Los desplazados se están trasladando a lugares como las ciudades de Zakho y Dohuk, donde se han habilitado 16 escuelas para albergarles y se les está ofreciendo alimentos, agua y atención médica. Hasta el momento se estima que entre 20.000 y 30.000 personas siguen atrapadas en las montañas de Sinjar sin alimentos, agua ni refugio y el acceso a estas familias es sumamente limitado.

Según el alcalde de Zakho, su ciudad de 350.000 habitantes, situada a pocos kilómetros de la frontera con Turquía, está acogiendo a unos 100.000 desplazados principalmente de Sinjar y Zumar que huyeron durante la semana pasada. Las autoridades locales han abierto escuelas y edificios comunitarios para albergar a los desplazados, quienes también han buscado cobijo bajo puentes y en edificios a medio construir.

La gobernación de Dohuk acoge ya a cerca de 400.000 desplazados iraquíes, entre ellos personas de las minorías yazidí, cristiana, chabaquí, kakai, armenia y turcomana, algunas de las cuales han visto obligadas a desplazarse en repetidas ocasiones. Muchas personas están ahora en las ciudades de Khanke, Shariya, Zahko y Shekhan, así como en Dohuk y sus alrededores. Los desplazados se encuentran dispersos en centenares de asentamientos. Algunos están alojados con parientes, mientras que otros han encontrado cobijo en escuelas, iglesias, mezquitas, parques y bloques de apartamentos sin agua ni electricidad. ACNUR está distribuyendo colchones, mantas, paquetes de emergencia, utensilios para el hogar y productos de higiene personal en Dohuk, Zakho, Akre, Shekhan, Khanke y la aldea de Bajet Kandela. La Agencia ha sido testigo de la gran generosidad de la comunidad local, que está ofreciendo ayuda espontáneamente.

Entre 7.000 y 10.000 personas están alojadas en el campo de Bajet Kandela, un antiguo centro de recepción para refugiados sirios, muchos de los cuales pasaron por allí hace dos años tras cruzar la frontera de Peshkhabour. Aunque las instalaciones básicas están en funcionamiento, las condiciones en el campo son de hacinamiento y las ONG locales han estado instalando tiendas de campaña familiares allí donde se encontraba espacio. Se han completado ya los preparativos para ampliar el campo y a partir de hoy se añadirán otras 5.000 tiendas. Este campo cuenta con agua, electricidad y otras infraestructuras básicas.

Se está planificando la apertura de otros tres campamentos en la gobernación de Dohuk, en Zakho, Shariya y Khanke. Se espera que el gobierno turco comience a trabajar pronto en los campos de Zakho y Shariya, mientras que el asentamiento de Khanke ya ha empezado a prepararse con la ayuda técnica de ACNUR y se prevé que la construcción comience la semana que viene.

En total hay más de 1,2 millones de desplazados internos en Irak, entre ellos unos 700.000 en la región del Kurdistán, que acoge además a 225.000 refugiados sirios.

Movimientos de refugiados hacia Siria

Entre 10.000 y 15.000 refugiados iraquíes yazidíes que han huido de Sinjar han llegado a Siria. Muchos se están alojando en el campo de Newroz, cerca de Al Qamishli, gestionado por ONG locales. Otros refugiados están dispersos por distintas aldeas yazidíes en Qahtania o en zonas urbanas.

Los equipos de ACNUR de la oficina de Qamishli han llevado a cabo misiones de evaluación a Qahtania el sábado y han entregado ayuda a cientos de familias que están alojadas en tres aldeas y en una escuela. La Agencia también ha distribuido tiendas, paquetes de higiene, colchones y otros materiales de ayuda a los refugiados en el campo de Newroz, que ahora mismo está saturado y donde cientos de personas están durmiendo al raso, por lo que se necesita más ayuda alimentaria y refugios urgentemente.

Tanto los refugiados como las comunidades locales han informado de que hay más personas en camino. Los equipos de ACNUR en terreno han visto a personas de las aldeas cercanas distribuir agua y alimentos básicos a los refugiados en su trayecto.