ACNUR advierte de nuevos problemas humanitarios gestándose en el cruce de Grecia hacia los Balcanes

El siguiente contenido corresponde a las declaraciones formuladas hoy por un portavoz de ACNUR en una rueda de prensa en el Palacio de las Naciones, en Ginebra.

El viernes de la semana pasada, ACNUR, junto con sus socios OIM y UNICEF, expresaron su preocupación por los riegos asociados a un serie de restricciones impuestas en varias fronteras en los Balcanes, por las que están cruzando actualmente refugiados e inmigrantes. Las consecuencias negativas de estas acciones se están haciendo cada vez más evidentes ya que las personas se quedan atrapadas a lo largo de la ruta, teniendo que retroceder a otros países de la ruta y sin soluciones apropiadas a su situación. Se está desarrollando en Europa una nueva crisis humanitaria y necesita atención urgente.

Las nuevas restricciones establecen principalmente una diferenciación sobre la base de la nacionalidad que las personas alegan. En las fronteras entre Grecia y la Antigua República Yugoslava de Macedonia (Macedonia), y entre Macedonia y Serbia, se permite únicamente la entrada a los nacionales de Siria, Afganistán e Irak. Los nacionales de otros países están siendo retenidos -- lo que significa que aproximadamente unas 1.000 personas están atrapadas en el principal punto de entrada a la Antigua República Yugoslava de Macedonia desde Grecia.

En un clima de frustración en aumento, las protestas han estallado entre unas 200 personas -- principalmente iraníes, bangladesíes y paquistaníes. Unas 60 personas están en huelga de hambre, y 11 personas se han cosido los labios. Alrededor de 150 personas han regresado voluntariamente en las últimas 48 horas a Atenas, donde han sido informadas de que pueden pedir asilo. Cerca de Edomani, el punto fronterizo, ACNUR y sus socios han montado un centro de tránsito compuesto de 7 salas con calefacción en donde la gente que está varada pueda pasar la noche y recibir una comida caliente.

Con la previsión de que sigan llegando más refugiados e inmigrantes a Europa a través de Grecia durante el invierno y en 2016, es imperativo que la situación se gestione de tal manera que el riesgo de que aparezcan nuevos problemas se minimice lo máximo posible. Toda persona tiene el derecho a solicitar asilo, independientemente de su nacionalidad, y que su caso sea estudiado de manera individual. Se tiene que proporcionar la información y asesoramiento adecuado a las personas afectadas por estas decisiones en los puntos fronterizos, y de asesoramiento correcto. Además, se han de adoptar las medidas necesarias para acomodar a las personas afectadas.

Con la actual situación en Grecia, ACNUR sigue preocupado porque las medidas que se están aplicando en las fronteras de entrada a Macedonia y entre Macedonia y Serbia terminen beneficiando a los traficantes en la medida en que la gente afectada busque alternativas a la caótica situación en la que se encuentran. Con la llegada del invierno, la estabilización y una gestión adecuada y global de la situación de los refugiados e inmigrantes en Europa es más urgente que nunca.