Unos 16.000 refugiados nigerianos huyen a Camerún a causa de los enfrentamientos

El siguiente contenido corresponde a las declaraciones formuladas hoy por un portavoz de ACNUR en una rueda de prensa en el Palacio de las Naciones, en Ginebra.

La región de Extremo Norte, en Camerún, ha recibido un nuevo flujo de refugiados durante el fin de semana a causa de los enfrentamientos en el noreste de Nigeria entre las fuerzas militares regionales y los insurgentes. Las autoridades camerunesas han informado al ACNUR de que unos 16.000 refugiados nigerianos han entrado en el país. Se trataría de personas que habrían quedado atrapadas por la actual violencia en los pueblos situados junto a la frontera.

Las autoridades afirman que otros refugiados continúan atravesando estas zonas fronterizas extremadamente inestables, situadas sobre todo en lugares remotos de Makaria, Logone Birni y Fotokol, al sur del Lago Chad. Estas zonas han sufrido repetidos ataques por parte de los insurgentes nigerianos en las últimas semanas.

ACNUR está trabajando con las autoridades camerunesas para reubicar a los refugiados lo más rápidamente posible lejos de las zonas de conflicto activo hasta un centro de tránsito en Kousseri, a 90 kilómetros de la frontera y a 370 kilómetros al norte de Minawao, donde se ha establecido un campo.

A causa del conflicto actual entre las fuerzas armadas y los insurgentes en territorio camerunés, ACNUR no tiene acceso a las zonas fronterizas donde han llegado los refugiados. La Agencia de la ONU para los Refugiados, junto a sus socios humanitarios, entre ellos el Programa Mundial de Alimentos, International Medical Corps, IEDA Relief and Public Concern, está preparada para llevar a cabo una evaluación y registro de los refugiados en el centro de tránsito y para proporcionar asistencia de emergencia a los recién llegados en materia de salud, nutrición, agua y alimentación.

Los convoyes de traslado desde la frontera hasta Kousseri comenzarán mañana miércoles 4 de marzo. Tras los procedimientos de identificación de los refugiados, ACNUR organizará el traslado diario de 2.000 refugiados hasta el campo de Minawao, donde ya está en marcha la construcción de refugios de emergencia e infraestructuras de saneamiento. En este campo de Minawao, ACNUR también facilitará artículos de primera necesidad como mantas, utensilios de cocina y jabón. El campo acoge actualmente a 32.621 refugiados nigerianos.

El gobierno de Camerún sigue ofreciendo escolta esencial a los convoyes humanitarios y de traslado de refugiados con el fin de garantizar una protección física a los refugiados y al personal humanitario. Teniendo en cuenta la rápida evolución de la situación de seguridad en la región y que se esperan más llegadas de refugiados, ACNUR está analizando con las autoridades la posibilidad de establecer un segundo campo de refugiados más lejos de la insegura región fronteriza. Dada la escasez de agua en los alrededores de Minawao, la Agencia está buscando un emplazamiento para un segundo campo que garantice un suministro de agua potable suficiente para una población de refugiados que crece rápidamente en la región camerunesa del Extremo Norte.

Una vez que se complete la identificación de los recién llegados, se espera que con estos últimos movimientos de población, el número total de refugiados nigerianos en Camerún se acerque a las 66.000 personas, de las cuales 41.571 son refugiados que ya han sido registrados por ACNUR.

Mientras tanto, en Níger, los ataques insurgentes a comienzos de febrero en las ciudades de Bosso y Diffa han provocado un deterioro de la situación humanitaria en la región, con el desplazamiento interno de unas 50.000 personas hacia la ciudad de Zinder, a unos 500 kilómetros al oeste de la ciudad de Diffa, y en toda la región de Diffa. Los equipos de ACNUR han informado de que la gente está regresando progresivamente a sus casas en Diffa, mientras que la ciudad de Bosso sigue prácticamente vacía.

ACNUR, junto con las autoridades regionales, las agencias de Naciones Unidas y las ONGs socias, llevó a cabo una evaluación rápida en la región de Diffa, en los asentamientos que acogen a desplazados internos.

La situación es particularmente preocupante en los alrededores del Lago Chad, sobre todo al norte de Bosso, debido a la presencia de minas terrestres. El acceso a estas poblaciones, que necesitan urgentemente alimentos, agua y refugio, está gravemente restringido. Además, un notable aumento en el precio de los alimentos y productos de primera necesidad en los mercados locales complica aún más la difícil situación socioeconómica de las personas desplazadas y la comunidad de acogida.

Al oeste de la región de Diffa, en colaboración con la Comisión Nacional de Elegibilidad, ACNUR reiniciará en los próximos días el traslado voluntario de los refugiados desde los pueblos de acogida situados en la frontera hasta el campamento de Sayam Forage, a unos 50 kilómetros al norte de la frontera. La Agencia de la ONU para los Refugiados también está trabajando para levantar otro asentamiento para refugiados y desplazados internos si la situación en la región de Diffa sigue deteriorándose.

Según las autoridades, más de 100.000 personas han encontrado refugio en Níger durante los últimos dos años, incluyendo a refugiados nigerianos y nacionales de Níger que han retornado. La pasada semana el Parlamento de Níger amplió el actual estado de emergencia en la región de Diffa durante otros tres meses.

El conflicto en el noreste de Nigeria también ha obligado a unas 18.000 personas a huir hacia el oeste de Chad, de las cuales más de 15.000 huyeron desde comienzos de enero después de los graves ataques a la ciudad de Baga, en el estado de Borno, en Nigeria. Hasta la fecha, ACNUR ha trasladado a más de 3.800 de estos refugiados al campo de Dar es Salam.

Además, cerca de un millón de personas están desplazadas en el noreste de Nigeria según la Agencia de Gestión de Emergencias de Nigeria.