La población del este de Ucrania se enfrenta a muchas dificultades para cruzar la línea de contacto

El siguiente contenido corresponde a las declaraciones formuladas hoy por un portavoz de ACNUR en una rueda de prensa en el Palacio de las Naciones, en Ginebra.

Las fuertes restricciones a los movimientos de población en el este de Ucrania –ya en su segundo año – están generando dificultades cada vez más alarmantes y limitando el acceso de miles de personas, incluidos ancianos, a la atención sanitaria y a las prestaciones sociales.

ACNUR pide a las autoridades que ayuden a facilitar la situación de unas 26.000 personas que a diario atraviesan la línea que separa las zonas controladas y las zonas no controladas por el gobierno ucraniano. La población civil tiene que hacer frente a procesos agotadores y a menudo abusivos, que incluyen tener que esperar durante horas haciendo fila para visitar a sus familiares, para comprar productos de primera necesidad y medicinas o para resolver problemas administrativos a fin de acceder a sus pensionas y otras prestaciones sociales.

Las largas colas siguen siendo la principal preocupación de las personas que cruzan la línea de contacto, ya que tienen que pasar por largas verificaciones de documentación y de seguridad por parte de un personal reducido. Más de la mitad de las personas que viajan en coche dicen que resulta prácticamente imposible cumplir todas las formalidades en un solo día y que al menos en una ocasión han tenido que pasar la noche en un paso fronterizo.

Según un estudio de ACNUR, una de cada cuatro personas que intenta cruzar la línea de contacto pertenece a la categoría de persona extremadamente vulnerable, es decir aquellos con discapacidad, ancianos, personas que padecen una enfermedad grave y mujeres que a menudo viajan solas y van acompañadas por niños. ACNUR ha sido testigo de cómo una pareja de ancianos tuvo que pasar siete horas de pie esperando para tomar un autobús que les llevaría a visitar a sus familiares.

Para poder atravesar la línea de contacto, la población tiene que hacer cola sin que haya instalaciones adecuadas para su espera, tales como un refugio frente la lluvia o el sol, ni tampoco apoyo médico de emergencia. Este verano ya se habrían registrado varias muertes y la situación será sin duda más alarmante con la llegada del invierno. No hay suficientes instalaciones para la distribución de agua potable ni tampoco de saneamiento para las personas que hacen cola.

En base a los resultados obtenidos durante el monitoreo de la situación, ACNUR instaló en verano refugios para proteger a las personas de la lluvia y del sol en todos los pasos fronterizos abiertos en el este de Ucrania. Los equipos de la Agencia están trabajando para proporcionar soluciones en materia de transporte para las localidades remotas situadas a ambos lados de la línea de contacto y que se han visto afectadas por el actual conflicto.

A pesar del alto el fuego acordado en 2015, la situación de seguridad en el este de Ucrania sigue siendo tensa y volátil. Prosiguen las hostilidades y las personas que esperan a cruzar la línea corren el riesgo de resultar heridas por los bombardeos o por la presencia de minas y restos de explosivos de guerra.

Muchas comunidades han quedado incomunicadas debido a que las conexiones regulares de transporte fueron interrumpidas por los bombardeos. Es necesario restablecer de manera urgente las líneas de autobuses para asegurar que las personas vulnerables, que representan más del 40 por ciento, puedan atravesar la línea de contacto.

Durante el estudio llevado a cabo por ACNUR, la gente también manifestó su inquietud respecto a la presunta corrupción en los puestos de control, así como por el cierre de los mismos en múltiples ocasiones debido a los bombardeos. Muchos no están informados sobre las normas relativas al cruce de la línea de contacto y la documentación requerida. El no reconocimiento de la documentación expedida por las autoridades de facto en las áreas no controladas por el gobierno está impidiendo que los menores puedan cruzar hacia la zona controlada por el gobierno. Se ha informado de varios casos en los que se habría denegado el acceso a menores hacia la zona no controlada por el gobierno porque estaban acompañados únicamente de uno de sus progenitores.

ACNUR pide a las autoridades que faciliten y simplifiquen los procedimientos en los pasos fronterizos. Las autoridades deben garantizar el establecimiento de más puntos de registro equipados con cámaras para prevenir prácticas abusivas, así como desplegar personal femenino en todos los puestos de control. ACNUR está trabajando en una serie de medidas para mejorar la situación y agilizar el proceso, al tiempo que prevé establecer una línea de autobús para que las personas vulnerables puedan atravesar la línea de contacto con menos obstáculos a ambos lados.