ACNUR llama la atención sobre los rohingya en tierra de nadie e intensifica preparación para monzón

El siguiente contenido corresponde a las declaraciones formuladas hoy por un portavoz de ACNUR en una rueda de prensa en el Palacio de las Naciones, en Ginebra.

En Kutuplaong siguen llevándose a cabo pequeños trabajos de ingeniería para construir senderos y escaleras reforzados con bambú, puentes elevados y muros de contención para estabilizar el suelo y las redes de drenaje.  © ACNUR/Caroline Gluck

ACNUR, la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados, está siguiendo la situación de varios miles de Rohingya que han estado viviendo en la llamada "tierra de nadie" cerca de la frontera entre Myanmar y Bangladesh desde finales de agosto de 2017.

Se estima que hay alrededor de 1.300 familias – aproximadamente 5.300 hombres, mujeres, niños y niñas – viviendo en el área cerca del canal de Tombru. Varios representantes de este grupo han indicado que temen regresar a casa y desean buscar seguridad en Bangladesh.

ACNUR reitera que cualquier persona tiene derecho a solicitar asilo, así como a regresar a su hogar cuando considere oportuno el momento y las circunstancias. Las personas que han huido de la violencia en su país deben tener garantizada la seguridad y protección, y deben ser consultadas sobre su futuro. Cualquier decisión de retorno debe ser voluntaria, basada en una elección libre e informada.

Mientras tanto, en Bangladesh, y junto con las autoridades, ACNUR y sus socios siguen intensificando los preparativos para garantizar que los refugiados estén bien protegidos antes de la temporada del monzón. Hasta la fecha se han distribuido más de 33.000 kits de albergue reforzados para familias de refugiados, que incluyen sacos de arena biodegradables para ayudar a anclar las estructuras.

También continúan llevándose a cabo pequeños trabajos de ingeniería en los asentamientos donde ACNUR opera para construir senderos y escaleras reforzados con bambú, puentes elevados y muros de contención para estabilizar el suelo y las redes de drenaje. ACNUR había colocado también previamente 35 contenedores de artículos de socorro después de la tormenta en puntos de distribución de los campamentos de Kutupalong y Nayapara.

Asimismo, se alentará a mudarse a otras áreas a las familias con mayor riesgo de sufrir los efectos de inundaciones y deslizamientos. Dado lo limitado del terreno disponible en los asentamientos, las reubicaciones se deberán llevar a cabo por estricto orden de prioridad.

ACNUR ha comenzado hoy a reubicar a las primeras 50 familias – de las 381 a reubicar durante la próxima semana – que vivían en un área susceptible de sufrir inundaciones, en una zona nueva y más segura del asentamienta. La Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

ACNUR sigue consultando con el gobierno de Bangladesh la posibilidad de contar con terreno adicional, para aumentar el número de refugiados que podrán reubicar, debido a que en estos momentos se encuentran residiendo en zonas que podrían verse afectadas por corrimientos de tierras o inundaciones.

Los equipos de ACNUR están facilitando la participación general en los preparativos ante el monzón, en particular en la adecuada difusión de mensajes a las comunidades que podrían verse afectadas por deslizamientos, inundaciones o ciclones, y analizando las medidas que ya han tomado algunas de ellas.

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