ACNUR: Se necesitan urgentemente fondos para ayudar a los desplazados forzosos en Camerún

El siguiente contenido corresponde a las declaraciones formuladas hoy por un portavoz de ACNUR en una rueda de prensa en el Palacio de las Naciones, en Ginebra.

Niños cameruneses refugiados toman su primera comida tras llegar al asentamiento de Adagom, en Nigeria.  © ACNUR/UNHCR/Chiara Cavalcanti

ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, pide a sus donantes más apoyo para poder ayudar al medio millón de cameruneses desplazados víctimas de la violencia que tiene lugar en el país desde hace más de año.  

En los últimos trece meses, los choques violentos entre las fuerzas militares y separatistas armados han provocado miles de desplazados forzosos, algunos de los cuales han cruzado a Nigeria.

La situación humanitaria continúa deteriorándose, y se teme que en los próximos meses el número de desplazados forzosos se vea incrementado.

Según estimaciones de la ONU, más de 437.000 personas se encuentran en estos momentos en Camerún en situación de desplazamiento forzoso: 246.000 en la región suroeste, 105.000 en la noroeste y 86.000 en la zona litoral y el occidente del país. La mayoría son mujeres y niños.

Ya sea en Camerún o Nigeria, los desplazados se encuentran en situación grave. Habiendo huido con lo justo, llegan a comunidades de acogida empobrecidas, donde la comida es escasa y apenas hay instalaciones médicas, educativas o de agua e higiene.

Además de haber causado desplazamiento forzoso interno en las regiones noroeste y suroeste de Camerún, este letal conflicto ha obligado también a 35.000 cameruneses a buscar asilo en Nigeria. Un número que se espera crezca, debido a que continúan los combates.

ACNUR necesita 184 millones de dólares para sus operaciones en Camerún y Nigeria, de los que 35,4 millones se precisan con urgencia para poder prestar ayuda de emergencia.

El Coordinador Humanitario en Camerún lanzó en febrero el Plan de Respuesta Humanitaria 2019 (HRP, por sus siglas en ingles), que cubre el suroeste y el noroeste del país. El operativo de ACNUR en Camerún y los fondos asociados a él se encuadran dentro de este plan, para el que ACNUR solicita el apoyo de la comunidad internacional.  

En Camerún, muchas de las personas que han resultado desplazadas de las regiones suroeste y noroeste viven hacinadas, sin refugio adecuado ni apoyo médico o sanitario.

La falta de financiación y la inseguridad han restringido la prestación de servicios de protección y asistencia a la población afectada. La seguridad de mujeres, niños, menores acompañados y separados, personas con discapacidades y mujeres embarazadas o en periodo de lactancia nos preocupa mucho, especialmente ante el incremento de los incidentes en materia de protección y a la escasez de fondos. Entre los incidentes reportados con más frecuencia están la destrucción de casas y otras propiedades domésticas, extorsión, tortura y trato inhumano (violaciones y asalto y explotación sexual).

Los refugiados en Nigeria se encuentran ahora acogidos en asentamientos y en más de 47 aldeas fronterizas, lo que supone una presión significativa sobre los servicios sociales, y sobre las instalaciones médicas y educativas. Aquellos refugiados que están en asentamientos dependen de la ayuda humanitaria para cubrir sus necesidades básicas.