El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados visita Sudán mientras las nuevas llegadas de refugiados sobrepasan las 43.000 personas

El siguiente contenido corresponde a las declaraciones formuladas hoy por un portavoz de ACNUR en una rueda de prensa en el Palacio de las Naciones, en Ginebra.

Ayuda de emergencia de los almacenes de ACNUR en Dubái se carga en un avión con rumbo a Sudán, donde han llegado decenas de miles de refugiados en las últimas semanas, huyendo de Etiopía.

Ayuda de emergencia de los almacenes de ACNUR en Dubái se carga en un avión con rumbo a Sudán, donde han llegado decenas de miles de refugiados en las últimas semanas, huyendo de Etiopía.  © ACNUR/IHC_UAE

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, Filippo Grandi, visita Jartum, capital de Sudán, mientras el país recibe un número creciente de refugiados procedentes de Etiopía.

Desde el comienzo de los combates en la región de Tigray, en el norte de Etiopía, a principios de noviembre, más de 43.000 refugiados han cruzado la frontera con Sudán buscando protección y albergue. Antes de estas llegadas, el país ya acogía a casi un millón de personas refugiadas, principalmente de Sudán del Sur.

Grandi supervisará las operaciones de ACNUR para apoyar la respuesta del gobierno ante las últimas llegadas. También se reunirá con personas refugiadas.

En el este de Sudán, ACNUR continúa incrementando sus actividades de ayuda junto a la Comisión para los Refugiados de Sudán y las autoridades locales, a pesar de los complejos problemas logísticos.

Se está movilizando ayuda para socorrer a las personas refugiadas, de las cuales casi la mitad son niños y niñas. Las agencias humanitarias siguen proporcionando albergue y otros servicios para ayudar a los refugiados, pero se requieren recursos adicionales y Sudán necesita urgentemente apoyo por parte de la comunidad internacional.

ACNUR ha ayudado a reubicar a casi 10.000 refugiados al asentamiento de Um Rakuba, a 70 kilómetros de la frontera, en Sudán, mientras se sigue trabajando para establecer nuevos alojamientos e incrementar los servicios.

Se han organizado servicios de rastreo de familias gracias a los cuales muchas personas refugiadas separadas se han podido reunir con sus familiares.

Esta mañana, aterrizó en Jartum un avión con 32 toneladas de ayuda de emergencia de ACNUR, enviada de nuestros almacenes mundiales en Dubái. Otro avión saldrá de Dubái el lunes, con 100 toneladas de artículos de ayuda adicionales. Los almacenes mundiales de ACNUR se encuentran en la Ciudad Humanitaria Internacional de Dubái (IHC). En total, planeamos enviar cuatro cargamentos aéreos.

El cargamento de hoy incluye 5.000 mantas, 4.500 lámparas solares, 2.900 mosquiteros, 200 lonas de plástico y 200 rollos de plástico. Un segundo cargamento aéreo llevará 1.275 tiendas familiares y 10 almacenes prefabricados. Esta ayuda cubrirá las necesidades inmediatas de alojamiento de más de 16.000 personas. Los gastos de transporte de ambos vuelos fueron cubiertos generosamente por el Gobierno de los Emiratos Árabes Unidos.

En la región de Tigray crece la preocupación por la seguridad de la población civil atrapada en el conflicto, en particular en su capital, Mekele, donde viven más de 500.000 personas.

ACNUR sigue preocupado por el empeoramiento de la situación humanitaria en Tigray, tanto para las personas desplazadas como para unos 96.000 refugiados eritreos que se quedarán sin comida a partir del lunes, si nos les llega ayuda. Nos sumamos a otras agencias humanitarias reiterando nuestro llamamiento para la protección de la población civil y el acceso humanitario inmediato a fin de reanudar la distribución de asistencia de emergencia que puede salvar vidas.

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