Civiles y refugiados eritreos en Tigray precisan acceso humanitario urgente

El siguiente contenido corresponde a las declaraciones formuladas hoy por un portavoz de ACNUR en una rueda de prensa en el Palacio de las Naciones, en Ginebra.

Estudiantes refugiadas eritreas posan ante la escuela secundaria Mai Tsebri, en la provincia de Tigray (Etiopía), en noviembre de 2019.

Estudiantes refugiadas eritreas posan ante la escuela secundaria Mai Tsebri, en la provincia de Tigray (Etiopía), en noviembre de 2019.  © ACNUR/Elisabeth Arnsdorf Haslund

ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, realiza un llamado a las autoridades federales de Etiopía para permitir el acceso urgente hasta las personas refugiadas eritreas de la región de Tigray, que precisan desesperadamente asistencia y servicios humanitarios.

La preocupación se acrecienta por momentos.

Los campamentos se deben haber quedado ya sin alimentos, lo que hace del hambre y la malnutrición un verdadero peligro; llevamos alertando sobre este problema desde que comenzó el conflicto hace casi un mes. También nos alarman las denuncias no confirmadas sobre ataques, secuestros y reclutamiento forzado en los campamentos de refugiados.

ACNUR reitera enérgicamente su llamamiento por la seguridad de las personas refugiadas. Las actuales dificultades en materia de comunicación y seguridad dificultan el acceso, por lo que resulta imposible verificar las condiciones actuales en los campamentos.

Ningún civil debería ser un objetivo, y todas las partes deben adoptar todas las medidas posibles para garantizar que todos, sean refugiados, personas desplazadas internas, comunidades de acogida o trabajadores humanitarios, se mantengan fuera de peligro.

Durante casi dos décadas Etiopía ha sido un país hospitalario con los refugiados eritreos, pero ahora tememos que queden atrapados en el conflicto. ACNUR hace un llamamiento al Gobierno de Etiopía para que siga cumpliendo con su responsabilidad de acoger y proteger a las personas refugiadas procedentes de Eritrea, así como de permitir que el personal humanitario llegue hasta las personas en situación de desesperada necesidad.

Personas refugiadas etíopes siguen llegando a Sudán por cientos. Hasta ahora han llegado cerca de 46.000 desde principios de noviembre. Solo desde el viernes se han registrado más de 2.500.

Reiteramos el llamamiento conjunto de las Naciones Unidas sobre la urgencia de que todas las partes permitan el desplazamiento libre y seguro de las personas afectadas que buscan seguridad y asistencia, incluso a través de fronteras internacionales y dentro de las fronteras nacionales. Pedimos el pleno respeto al derecho a solicitar asilo.

A lo largo del fin de semana, ACNUR y sus asociados han lanzado un plan de respuesta humanitaria para asistir al creciente número de personas refugiadas en Sudán oriental. El plan agrupa a 30 socios humanitarios que colaboran con el gobierno para proporcionar una asistencia urgente para salvar vidas que incluye albergue, agua y alimentos con un coste de 147 millones de dólares USD, que cubrirán las necesidades de hasta 100.000 personas refugiadas durante los próximos seis meses.

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