Refugiados sirven el sabor de sus hogares en un festival de comida en Francia

Los restaurantes de Estrasburgo abren sus cocinas a los cocineros refugiados, cambiando las percepciones un paladar a la vez.

Hussam Khodari, un cocinero sirio refugiado, cocina el brunch en Café con Leche.
© ACNUR/Benjamin Loyseau

Seis restaurantes en Estrasburgo abrieron sus cocinas a los cocineros refugiados en vísperas de la Navidad, permitiéndoles servir los platos de su patria y reunir diferentes culturas a través de la comida.


El Festival de Comidas de Refugiados fue una iniciativa de Food Sweet Food (Comida Dulce Comida), una organización especializada en la formación de contactos entre personas a través de eventos culinarios, libros y documentales, y el ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados.

El objetivo era cambiar la forma en que se percibe a los refugiados, al tiempo que permite a los residentes disfrutar de las fiestas estacionales de Estrasburgo para probar nuevos sabores y descubrir otras cocinas.

"Detrás de la crisis de refugiados hay mujeres, niños y hombres que llegan a Francia con talentos . . . esperando ser descubiertos"

"El Festival de Comidas de los Refugiados es un recordatorio de que detrás de la crisis de refugiados hay mujeres, niños y hombres que llegan a Francia con talentos, profesiones y habilidades valiosas, esperando ser descubiertos", dice Marine Mandrila, cofundadora de Food Sweet Food con su compañero parisino Louis Martin.

Los restaurantes participantes sirven platos afganos, sirios y tibetanos, y en ocasiones inventan nuevas recetas.

"Cuando oí hablar del festival, era evidente para mí que teníamos que participar. Va acorde con el espíritu del restaurant, apertura a nuevas culturas y tradiciones culinarias", dijo Frédéric Muller, dueño del restaurante francés-vietnamita Le Mandala, que destaca la cocina de fusión y combina las tradiciones culinarias de Alsacia, Vietnam y Afganistán.

Todos los cocineros refugiados que participan son profesionales en sus países de origen que están utilizando sus habilidades de cocina para integrarse social y profesionalmente en Francia.

"Queremos utilizar nuestras habilidades, mostrar nuestros talentos, y también aprender más sobre la cocina francesa", dice Hussam Khodari, un cocinero sirio que está cocinando un brunch sirio en Café con Leche. este incluye moutabal (dip de berenjena), falafel (tortas de garbanzos), labneh (queso suave), fatteh (pan tostado con rellenos), el plato de desayuno sirio y fécula.

"Queremos utilizar nuestras habilidades, mostrar nuestros talentos, y también aprender más sobre la cocina francesa"

El dueño de Café con Leche, Mohammed El Ouariachi, dice que él y Hussam rápidamente encontraron intereses comunes. "Hablamos de cocina y comida de inmediato".

  • El menú y los diferentes platillos hechos por Hussam.
    El menú y los diferentes platillos hechos por Hussam. © ACNUR/Benjamin Loyseau
  • Dos de las diferentes comidas en el restaurant Mandala.
    Dos de las diferentes comidas en el restaurant Mandala. © ACNUR/Benjamin Loyseau
  • Hussam Khodari, un chef sirio refugiado, hace un brunch en Café con Leche.
    Hussam Khodari, un chef sirio refugiado, hace un brunch en Café con Leche. © ACNUR/Benjamin Loyseau
  • Hussam prepara su comida en Café con Leche.
    Hussam prepara su comida en Café con Leche. © ACNUR/Benjamin Loyseau
  • Parte de la comida que se ofrece en Café con Leche.
    Parte de la comida que se ofrece en Café con Leche. © ACNUR/Benjamin Loyseau

Todos los restaurantes que participan en el festival coinciden en que la llegada de nuevas personas y nuevos talentos es un activo para la cultura alimentaria francesa, que siempre ha sido enriquecida por sabores extranjeros.

"El festival también busca darles una ventaja y facilitar su acceso al empleo", dice Louis Martin, cofundador de Food Sweet Food.

Los propietarios de restaurantes que participan en el Festival de Comidas de los Refugiados están de acuerdo en que el evento y el descubrimiento de nuevos talentos culinarios podrían abrir oportunidades de empleo para los chefs refugiados.

"El restaurante ha estado reservado por completo por dos semanas", dice Frederic Muller. Si el festival es un éxito, están pensando en contratar temporalmente a su cocinero afgano, Ahmadzai, agrega, y posiblemente de manera permanente.

La idea del festival se basa en la solidaridad y la convivencia, así como el amor por la comida y el deseo de traer el talento culinario recién llegado a la escena de la comida francesa.

"El festival también busca darles una ventaja y facilitar su acceso al empleo"

El festival es un proyecto importante para el ACNUR. Además de sus programas humanitarios, la agencia se esfuerza por ayudar a los refugiados a reiniciar sus vidas lo antes posible y trazar un futuro para ellos.

El aprendizaje de idiomas y habilidades y la adquisición de cualificaciones profesionales son esenciales para su integración financiera, social y cultural en las sociedades de acogida. Las investigaciones muestran que los refugiados contribuyen a la economía de un país si se les da la oportunidad de trabajar e integrarse.

El Festival de Comidas de Refugiados será seguido por un evento más grande en junio de 2017 en varias ciudades europeas y se está diseñando una serie de herramientas que estarán disponible en línea para las personas que deseen organizar festivales de comidas de refugiados en sus propias ciudades.